8 mar. 2011

La Cava Aragonesa: las cosas bien hechas.



Hoy por hoy existen infinidad de citas de exhibición en el mundo del vino. Hay cultura de vino y… cualquier ciudad que se precie se monta una de estas citas. Antes que nada, reconozco que he estado pretencioso en lo de la “cultura” del vino porque aunque haberla hayla, hay que reconocer que existe un cuento que no veas con eso del vino entre mucho “entendido”. Y como lo del vino viene de años… pues hay cuento y cuentistas hasta con pedigrí. Pero como hay vino, hay gente que lo entiende, lo ama y hace que lo amen.  

Se disputa el vino con la cerveza el ser la primera bebida… porque el hombre, por muy cromañón que fuera prefirió siempre el vino y la cerveza al agua.

Bueno, pues Benidorm no ha sido menos con esto del vino por obra y gracia de Francisco Javier Del Castillo. Por cierto, hay un Benidorm que no todos conocen y que es un Benidorm de excelencia. No está oculto a los turistas, pero es como más nuestro; hay que dejarse llevar para descubrirlo. Es que hay vida más allá del concepto turismo en la Ciudad-Turismo.

Y desde luego que atraídos por la oportunidad de la Ciudad-Turismo llegaron un buen día Francisco Javier e Isabel para instalarse en aquél Chestano donde apenas si cabíamos y donde, a pesar de la modestia del comienzo, ya destacaban por la calidad del vino y la excelencia del condumio. Su padre, Paco, ya había recalado en Benidorm en 1980 y en apenas 30 metros cuadrados, pelín más que ellos, ofrecía copa de cava y un canapé consiguiendo renombre con La Cava Aragonesa. De la alianza de los Del Castillo surge la realidad actual de La Cava Aragonesa que desde 1993 gana espacio y prestigio desde la responsabilidad. Así, Francisco Javier e Isabel hacen realidad su sueño: un restaurante. Cómo no, por nombre: La Cava Aragonesa. Todo es La Cava Aragonesa, un sincero homenaje de fidelidad a un nombre que los posicionó un buen día, pero que ahora ellos, con su buen hacer, encumbran.

No es pasión de amigo, es la constatación de una realidad. Se han sabido rodear de profesionales y mantener el espíritu del primer día; aquél que a cuentagotas fue sumando fidelidades que se mantienen. Y mantenerlas, a día de hoy, es lo más complicado. Pero es que cada fin de semana, suman. Es más: descubrir en guías gastronómicas cómo cantan sus excelencias los clientes satisfechos, legión, reconforta porque casi-casi les hemos visto crecer.

Pirao de, por y para los vinos, en el mayestático sentido de la expresión “pirao” y con connotación positiva, Francisco Javier se ha montado (ayer), en su propio local, la 2ª Feria del Vino (hubo una 1ª el año pasado) y… ha vuelto a triunfar. Concitó a excelentes amigos como Pepe Mendoza (Bodegas Mendoza) con sus buenos caldos (un Shiraz de órdago y su singular Santa Rosa), y Raúl Barajas (“Rulo”) de Bodegas Albir, donde se pueden encontrar genialidades como las obras del enólogo Joaquín Gálvez, como extremos del abanico de posibilidades. Ni una ausencia que reseñar, desde los vinos alicantinos de Pinoso a los de la Marina Alta, pasando por las realidades de Fincal, Lar de Paula, Irache, Lynus, Freixenet, Juvé & Camps… No sabías dónde poner el huevo entre tan buenos amigos, excelentes caldos, un jamón con más jotas que una muestra de folclore maño, un queso que quitaba el hipo y unas anchoas de Sanfilippo (Salazonsa; Argoños, Cantabria) que te dejaban “traspasao”…. Y no faltó “nadie” de ese Benidorm que hace vivir la ciudad más allá del concepto turístico que tiene Benidorm.

Me sonrojo cuando dicen que La Cava Aragonesa es famosa por sus yescas. La verdad, y discúlpeme por ello don Paco, La Cava Aragonesa es famosa por la absoluta entrega de Francisco Javier e Isabel, por sus ganas de que Benidorm sea muy tenido en cuenta por la restauración y por intentar hacerse un hueco entre quienes entienden -entendemos- que hay que dar un toque de distinción a la restauración en las zonas turísticas.

No son los únicos, hay otras parejas más en Benidorm con idéntico cometido y éxito. Hoy va por ellos; se lo han ganado a pulso. Son auténticos.

Y todo esto viene porque me han descubierto, con esa 2ª Feria del Vino, tintos increíbles y cavas sensacionales. De blancos y rosados “mi religión” me prohíbe el consumo… y soy muy respetuoso. El Elyssia Gran Cuvée Brut ya sé donde conseguirlo, que no siempre está al gran público, y Juan Jesús Valdelana me ha abierto la puerta de la filosofía de una bodega como la suya, Valdelana, y de sus realidades: increíble.

Y encima, consigo que Pepe Mendoza se nos venga una tarde de viernes a Los Cafés de Meliá: de nota. Pepe es otra recuperación de ayer; estábamos sin charlar con una copa de buen vino bastante más de un par de años ya: ¡tiene un tercer hijo! Ha sido genial; ¡qué tiempos aquellos!; ¡qué aventura la de la enología!; ¡qué empeño el familiar!; ¡qué bueno es triunfar!; ¡qué sensacional familia los Mendoza!

La tarde de ayer en La Cava Aragonesa y su 2ª Feria del Vino fue inconmensurable. Gracias Francisco Javier; gracias Isabel. Nos vemos en nada.



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