20 ago. 2011

DE LA VUELTA CICLISTA



Ahora mismo hay una extraña calma en la Avenida de Europa. Contrasta con el ajetreo de la mañana. Hombre, también deben pesar los 39’2ºC -¡¡al Sol!!- que marca el termógrafo.

Desde primera hora la gente andaba un poco revolucionada porque el tráfico, hoy, en Benidorm es algo caótico. Bueno, ayer tarde más de un conductor se creía Baremboin en concierto de claxon solista para atasco in crescendo molto vivace. Y es que no podía ser de otra manera. A las cinco de la tarde una furgoneta rotulada tenía a dos energúmenos maleducados colocando cartelitos de indicaciones de la salida de la prueba. La gente los sufría, subía de tono la cosa, el tráfico seguía interrumpido y luego se dirigían a la Policía Local a protestar por los imbéciles de un poco más arriba. Ayer la Local estaba desbordada por los dos imbéciles haciendo a deshora su trabajo.

Yo me hice la vuelta del 85, en el equipo de García (Antena 3), y no vi nunca este tipo de actuaciones inmisericordes con el sufrió conductor. También hay que decir que aquello fue en abril-mayo y esto ha sido en un tórrido agosto.

Nada, que la vuelta sale hoy de Benidorm y esto del lío de tráfico es un peaje mínimo que sabemos que hay que pagar; pero sufrir a los imbéciles no está entre el pliego de daños colaterales asumibles. Tome nota de a quién le encarga las misiones.

Ayer, para colmar de nuevas glorias a la festeta de la Vuelta’11 en el Castillo de Benidorm, se fue la luz en todo el centro (Gambo & Co.) durante 20 minutos. Uno estaba de fiesta en Beneixida (a la Autovía central sólo le falta el tramo de Alcoi) y cuando llegó a la city, de madrugada, la normalidad era ya absoluta. La Avenida del Mediterráneo lucía entonces su vallado ciclista y la gente, a pesar de la hora, estaba ya expectante de cara a la 66ª Vuelta Ciclista a España.

Yo mea hice la 40ª… con Antena 3 de Radio. Salimos de Valladolid. Antes tuvimos una fiestecilla madrileña en El Corte Inglés, que “nos vestía”. Buena gente aquella, sensacional equipo. ¿Se acuerdan de lo de medir los tiempos con referencias de los laterales de la carretera? Decía García: “Atención Ares, punto kilométrico tal. Tac-Tac”. Y cronómetros en marcha hasta que Ares, u otro, decía lo de “tac-Tac”. Y salía el tiempo de los escapados. Ahora hay posicionamiento GPS.

Yo iba por delante en un coche madrugador que aseguraba la base de operaciones y coordinaba con enlaces las comunicaciones del equipo; veía en primera línea las llegadas. Fabián, uno de nuestros motoristas, estaba loco por la velocidad y la Vuelta. Me bajó del lago de Enol (Covadonga), a finales de abril, a punto del vómito compulsivo. Lo debían pasar mal, en alguna ocasión de montaña, los compañeros del micro; los motoristas operaban con Rossi o Stoner en la curvas, y esas bajadas “a tumba abierta” te dejaban al mismísimo borde de la abierta.

Finalizada cada etapa se abría otro apasionante mundo de confraternización de  nuestro equipo. La Radio en la Vuelta es una aventura muy recomendable. García ejercía de líder, padre, hermano mayor y sargento chusquero. Nadie le replicaba; ni a la hora de fumar buenos vegueros. Fue, prácticamente, un mes genial. Vivencias por doquier y aprender mucho.
Una etapa fue Valencia-Benidorm. Al día siguiente nos íbamos a Albacete. Yo tenía que oficiar de anfitrión; nosotros íbamos por libre. Cumplí; Benidorm cumplió con nosotros. A la mañana siguiente Fabián se destrozó el mono en una caídita de nada con la moto, haciendo de las suyas. García dijo: “mono nuevo al chaval”. Y menos mal que junto al Ayuntamiento de la Playa había una tienda de motos y todo eso. De inmediato Fabián lucía mono nuevo, sin logos de A3, pero nuevo. A la media hora le habíamos convertido otra vez en hombre anuncio… y para Albacete.

Ese año terminamos la vuelta en Salamanca, tras paradiña en las Destilerias DYC (Palazuelos del Eresma) y acopio de néctar. En aquella Vuelta descubrí Tremp y el Balneario de Panticosa, gané muchos amigos y vi la vuelta por dentro. Aquello de salir por delante tenía su aquél. Imagino que habrá cambiado mucho la cosa, pero el espíritu de un equipo de Radio en la Vuelta debe ser el mismo: fascinante.

Hoy la etapa es Benidorm-Benidorm. Benidorm “dará” bien por la tele toda vez que el parón liguero y la derrota de Nadal nos dejará, al ciclismo, el campo de telespectadores libre. Mañana la Vuelta sale de La Nucía, aquí al lado. Estamos de enhorabuena.

La Avenida de Europa ya está, de nuevo, colapsada. Todos se sienten Baremboin. Lo de antes ha sido un feliz espejismo.




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