13 jun. 2013

DE LOKOVICH… QUE SE HA HECHO NUEVAMENTE A LA CARRETERA


Ya tengo en ruta otra vez a mi “cuñao”, el profesor Lokovich. Sí, en su “superconvertibleflagoneta Ford (que ya quisieran emular otras varias autocaravanas del mercado) se ha vuelto a poner en marcha. Esta vez no va en busca del arca perdida tal como empecé a contar (y no terminé) en la serie de Post “Raiders of the lost Ark”. Incompleta serie, como dije, porque dejó de reportar tras tres días a los pies del Ararat y no poder ver la cima (como le advertí; como le advertimos). Y tal vez por advertirle -y confirmársele la cosa de no ver cumbre-, dejó de reportar más allá de que seguía vivo… hasta que llegó y relató pormenorizadamente el viaje.

Ya tengo otra vez en ruta a mi “cuñao”. Bueno, antes se me ha ido por el Atlas marroquí… pero yo en Tarifa silo leyendo Non plus Ultra… y como los de Lepe al leer el cartel Huelva, que se huelven.

Ruta Eurotur'2013 . Isaac Europapleutes
Un día del verano pasado hablamos del punto más lluvioso de Europa, Crkvice (o Crkvica, en los Montes Orjen) y como lugar “emblemático” más cercano estaban las Bocas de Kotor, todo en la República de Montenegro (Crna Gora), y se lo ha marcada como una de las metas de este periplo este moderno Isaac Europapleutes. Pero tiene más metas.

Boka Kotorska está “cerca” de España, en los Balcanes, en la costa adriática, más abajo de Dubrovnic… y ya no llegué. Para llegar, primero está Igalo y Herzeg Movi, etc. Dicen que aquello es como un fiordo (por hundimiento del río Kokelj) y aseguran que tiene gran atractivo turístico. No lo sé, tan “abajo” no llegué.

Muy cerquita está los Orjen y allí, sobre los 940 msnm, está Crkvice que ostenta el húmedo récord europeo de ser el punto más lluvioso por una singularidad “monzónica” que le hicieron registrar una media anual de 4.927 mm/m2 entre 1031 y 1960 (con un récord de 8.036 mm/m2 en 1937) y 4.631 mm/m2 en el periodo 1961-1990 con varios años por encima de los 7.000 mm/m2. Por cierto, un poquito más arriba de Crkvice estamos ante registros incompletos de 6.250 mm/m2/año… y en Benidorm andamos en los 336’1 mm/m2/año. Allí no ponen ni decimales; van “sobraos”. Po aquí le metemos decimales para que el número (la magnitud) parezca mayor.

Bueno, pues va a ver si llueve tanto por allí… y me lo cuenta.

Aunque no sé yo. Eso de viajar como los de las Sociedades Geográficas del XIX por muy superconvertible que sea el vehículo trae estas deficiencias de comunicación. Y eso que está informatizado y “movilizado”…

Ayer mismo un amigo (suyo) le pedía unas fotos del lugar por donde cruzó Aníbal los Alpes… y él, mi “cuñao”, estaba ya casi en la frontera entre Eslovenia y Croacia. Como reporta como reporta (y cuando reporta), pues no hay forma de seguirle el camino. Y el amigo se quedará sin foto.

Y contactamos por curiosidad, porque el amigo le sugería bien el Col de l’Argenterie y/o bien el Mont Genévre… y no me sonaban. Le dije que parece que -interpretando a Polibio y a Tito Livio (Aníbal no llevaba amanuense que legara a la posteridad lo hecho)- el cruce con los 37 elefantes se produjo bien por los Alpes Cocios, por Abriès, por el Col de la Traversette… o –parezco gallego- bien por los Alpes Graianos, por Briançon, por el Col de Clapier. Aquí no se ponen de acuerdo los estudiosos del tema y hay bandos.

El caso es que cuentan los historiadores romanos que Aníbal tomó la margen izquierda del río Druentria (hoy río Durance, afluente del Ródano) y ascendió hasta Briançon y… Punto final. Que no dicen más del itinerario salvo que no había pasos anchos y en la bajada más de un elefante y de un puno se despeñaron.

Valle de Susa... y las dos posibles entradas
El caso es que llegado a Briançon Aníbal tuvo que tomar uno de los dos caminos posibles: o dio un rodeo de armas tomar (hostigado como estaba su ejército por los habitantes del lugar) para pasar -cual ciclista del Tour de France- por el Galibier (2645 msnm) y salir por Sant Michel de Maurienne, bañada por l’Arc -afluente del Isère- y, por Modane subió para cruzar el Petit Mont Cenis (2184 msnm) y siguió hasta culminar el no menos célebre Clapier (2.477 msnm) para dejarse “caer” hasta Bardonecchia, en el Valle de Susa, y de ahí a Turín… que parece que fue lo que hizo (pues nadie lo esperaba por esa ruta)… o desde Briançon “tiró a mano derecha” y por el Monginebro (1854 msnm; y ahí puede tu amigo tener una pista por el Mont Genévre aunque ningún tratado de Geografía lo cita así) llegó a Cesana, también en el Valle de Susa, algunos kilómetros más atrás… como hizo Napoleón muchísimos años después cuando le dio por invadir lo que hoy es Italia… o el mismísimo Julio César para entrar en las Galias (el paso contario) unos años después…

El caso es que ya en el Valle de Susa siguiendo el río Dora Riparia, unos setenta kilómetros más, hasta donde tributa al río Po, y a Turín Por cierto, el Dora Riparia vierte sus aguas hoy en el mismísimo casco urbano de Turín… la meta de Aníbal en aquellos días de Octubre del 218 aC.

Fotografía de Liubliana, original de Isaac Europapleutes
(ni farola, ni iglesia, ni convento, ni ná; peores que las que hago yo)
Bueno, y todo esto a sabiendas de que el profesor Lokovich ya debe estar por Croacia (el lunes dijo estar “vivo” desde Liubliana, Eslovenia)… y que esa foto que le pedía su amigo no va ser posible pues ese territorio quedó varios días atrás… La foto que mandó de lo que creo es la Iglesias de la Anunciación de Liubliana es… (juzguen Uds.).

Por cierto, los “ingenieros-zapadores” de Aníbal iban abriendo camino para que los elefantes pudieran circular por aquellas sendas montanas (de Alta Montaña). ¿Saben cómo rompían la dura roca? Organizaban hogueras con gruesos tronco buscando alcanzar altas temperaturas, y cuando la piedra estaba caliente, muy caliente, le echaban vinagre… y la piedra caliza aquella se resquebrajaba lo suficiente para trabajarla con sus herramientas.


PD. Se me olvidaba: en 1958 un inglés, en una expedición americana, con una elefanta india (de nombre Jumbo), traída de un zoo de Turín (Italia), salió de Briançon (Francia) para cruzar por la supuesta ruta de Aníbal (la ce Cérsar y Naspoleón)… y lo consiguió. (Hay varios reportajes sobre aquella “gesta”; en particular, el de la revista LIFE del 17.08.1959, páginas 81 a 87)

PD.2.- Esta vez no se en pos de qué va mi “cuñao”. Quizás… ¿hacerle kilómetros al superconvertible para demostrar que el motor que él se ha trabajado es la releche? Las cosas del profesor Lokovich.




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