11 mar. 2014

DEL 11M… Y QUE YA LLEVAMOS TREINTA AÑOS PENDIENTES DEL INTEGRISMO ISLÁMICO


A diez años del 11M lo más importante es el afecto a las víctimas y el honrar a los muertos. Los políticos se lo debían de hacer mirar: unos por una gestión que ni se sostiene con alfileres y otros por vulnerar todos los principios de la ética y la decencia. Menos mal que las “redes sociales” de entonces no iban más allá del SMS, que si llegamos a tener el Twitter, el Facebook y el WhatsApp operativos la Operación Colibrí (la noche de los cuchillos largos) hubiera quedado en nada. A banderizos desnortados no nos gana nadie; aún estamos a medio civilizar.

Ya lo he contado. Aquella mañana, a eso de las 7’35 de la mañana hablaba yo con un compañero periodista que trabajaba en RENFE y que estaba en la mismísima Estación de Atocha. Al poco, hubo tres explosiones que sonaron en el auricular a petardos. “Aquí pasa algo, Juan”. Me colgó y se centró en lo suyo. Yo, en lo mío; nos pusimos a trabajar. Alertamos a la Delegación de Madrid.

Entonces todo apuntaba a ETA. En Cañaveras (29.02.2004) la Guardia Civil detuvo la furgoneta con la que ETA pensaba atentar días antes del 14M. Por algún rincón del trastero tengo la secuencia de teletipos de aquella tristísima jornada. Recuerdo hasta al Lehendakari Ibarretxe despotricar de ETA. También que, a mediodía, Arnaldo Otegi (Batasuna) rechazaba de plano la hipótesis de la autoría de ETA e insinuaba que los atentados eran obra de islamistas radicales.

A Otegi nadie le creyó porque una y otra vez salían las informaciones del CNI y la Policía reiterándose en ETA. Hasta pasadas las siete de la tarde no salió a relucir una supuesta y débil pista islámica. Antes, Zapatero y Aznar (por ese orden) habían condenado el atentado, aunque sin citar a ETA por sus siglas. A las cinco de la tarde si la citó Llamazares en su condena. Incluso el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (Resolución 1530; 18’40 h), a propuesta de España y Francia, condena los atentados y sí cita a ETA.

A partir de las ocho de la tarde ya se habló “de otras líneas de investigación”… y luego la SER mintió descaradamente, a eso de las diez de la noche, con lo del terrorista suicida.

La vida en las Redacciones, aquella tarde-noche, fue intensísima. De madrugada se apuntaba ya al terrorismo islamista y así lo reflejaron, por activa y pasiva, todos los periódicos; aunque muchos siguieron mirando, aún, a ETA.

Ahora, diez años después, quedan muchos agujeros negros, una verdad judicial de la consistencia y gramaje del papel cebolla y nuevas investigaciones que siguen la pista islamista del “alcaidismo”. La última ha sido la del sociólogo Fernando Reinares: “El 11M se decidió antes de la Guerra de Irak y se planificó sin saber la fechas de las elecciones”. Es una buena tesis. Reinares es catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos, investigador principal de Terrorismo Internacional del Real Instituto Elcano y profesor de Estudios de Seguridad en Georgetown (Washington DC).

Culpa de todo a Abú Dahdah y lo centra en su venganza contra España por haberle desmantelado su cédula terrorista en 2001, en la llamada Operación Dátil. Dice que el atentado se planificó en 2001 y se autorizó en 2003. Atentado que pudo ser evitado. La furgoneta de ETA la detuvo la Guardia Civil, pero la furgoneta de los islamistas radicales pasó, con cuatro multas en el trayecto, y llegó a Madrid con los explosivos. ¡Demencial!

Recordemos que desde 1984, hace 30 años (julio y agosto de 1984) hay una lucha sorda contra el terrorismo islamista en España. Las primeras acciones policiales fueron en Madrid y Marbella. Luego, el atentado contra el Restaurante “El Descanso” (12.04.1985; 18 muertos y 82 heridos) precipitó la creación de la unidad policial específica. En 1989 se hacían las primeras detenciones en Valencia; integristas vinculados a Hizbollah con 220 kilos de explosivos.

La Comunidad Valenciana ha sido escenario del proceso; aquí se producen las detenciones más significativas: en Valencia, Allekama Lamari (1997; quien luego se suicidó en el pisito de Leganés, 2004), y en Alicante, Mohamed Benshakria (21.06. 2001; extraditado a Francia y condenado -en 2004- a 10 años; a puntito de salir). Hubo otras más; basta tirar de hemeroteca. Saldrá aquello que lo pillaron por el carrillón de Nuestra Señora de Gracia.

Ahora resulta que clave en todo aquello del 11M fue el desmantelamiento parcial del grupo de Abu Dahdah con un Abu Dahdah (detenido por el 11S yankee) que ya está en libertad desde mayo de 2013. España es asín. Por cierto, y del 11M, Rafa Zohuier, un marroquí de medio pelo -confidente policial para más inri-, a pesar de que le solicitaban 39.000 años de condena, terminó condenado a sólo 20 años… y saldrá de la cárcel el próximo día 16. ¡Genial!;

Entre 1995 y 2013 se han desarrollado en España hasta 64 operaciones contra el terrorismo islamista. Alrededor de 600 personas han sido detenidas; más de 400 eran terroristas de distinto pelaje. Pero nos duran en la cárcel menos que un caramelo a la puerta de un colegio.

A 10 años del 11M, para que las víctimas no se retuerzan en sus tumbas, alguien debería investigar más y ofrecernos alguna verdad.

Uno de aquellos trenes
Yo quisiera saber quién dio la orden de desguazar los trenes tan sólo 48 horas después del atentado. Hubo dos llamadas que salieron de la Comisaría General de Información, y en RENFE no dudaron. Primero les autorizaron a despejar las vías y disponer de los trenes. Luego, se ordenó el desguace. La juez Coro Cillán, del nº 43, no consiguió averiguar quién dio la orden. Dos años después un incendio destruyó la chatarrería donde terminaron los restos de los 13 vagones. 

¿Cómo que no quieren que piense que aún hay más? No sabemos aún ni lo que explotó. Vale que fueran los islamistas, pero a mí me hace falta más. 





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