8 may. 2014

DE LA FALTA DE AGUA Y DE UN JUSTO RECONOCIMIENTO A UN GESTOR DEL AGUA, PACO SANTIAGO



Cuando juntamos en un mismo plano informativo a Jorge Olcina y Antonio Rico –geógrafos de la Universidad de Alicante- la noticia es irrefutablemente cierta e impactante. Hoy, el Diario Información, nos cuenta que “La sequía dispara las plagas en el campo y amenaza con acabar con videsy almendros”. En el trasfondo está la alerta del Instituto Interuniversitario de Geografía (Universidad de Alicante) sobre la absoluta indigencia hídrica que nos aflige. Eso sí, “El abastecimiento urbano está garantizado” -confirman-, pero el agro sufre y sufrirá este periodo seco que es el más impactante desde 1893.

El director del Laboratorio del Clima y miembro del instituto ha pontificado (lo de Jorge Olcina sólo admite este calificativo) que “La historia y la estadística en Alicante no suelen fallar sobre las lluvias, y cuando sufrimos un otoño seco, el año termina marcado por la sequía, como sucede ahora”. Y es que entre el 1º de enero y el 30 de abril de este año los pluviómetros alicantinos sólo almacenan telarañas: Torrevieja (23 l/m2), Benidorm (16 l/m2), Calpe (8’6 l/m2), Alicante (6’2 l/m2)… En Dénia ha llovido un pelín más pero no tengo confirmado el dato. Al interior y más al Sur, la zona agrícola, lo tiene muy duro: como en los dodotis, ni gota, ni gota.

En la provincia de Alicante, en los cuatro primeros meses del año los pluviómetros sólo han recogido un 20% de la considerada como “precipitación normal”. En la serie 1974-2013 (40 años de nada) la precipitación media fue de 289’21 l/m2, con un máximo de 735’82 en 1982, y un mínimo de 126’00 en 1995.

La humedad del suelo en las zonas agrícolas, señala Antonio Rico, es del 10% y eso está afectando a los cultivos en productividad y, no se olvide, afecta a la acción fotosintética, los está dejando muy tocados parcialmente indefensos ante determinadas plagas, y los está predisponiendo a ser pasto de las llamas en situaciones críticas, como las masas forestales (pinar, principalmente); y esto, además, afecta a los brotes para la próxima cosecha, que nos salen canijos o ni nos salen. ASAJA confirma lo expuesto por Rico y evalúa en 45 millones de euros las pérdidas en la cosecha de almendra (¿a cómo se va a poner la pastilla de turrón esta Navidad?; ¿y el vasito de helado de turrón?, ¿y el chocolate con almendras?, ¿y las almendras del bar?). Y a eso hay que sumar, dice ASAJA, otros 15 millones en exportación que incluye otros frutos secos, olivar y cereal, Y no entro en uva de vinificación... y si no se arregla la cosa y nos llega la sed a noviembre, las campanadas nos las vamos a tomar con uva en almíbar de la campaña anterior (que siempre es mejor que con bolitas de alcanfor).

Hortalizas y frutales han podido ser regados con aguas del trasvase a la módica cantidad de 60 €/h de agua, lo que encarece el producto final. Y menos mal que no están las desalinizadoras (ya saben, se desala el bacalo y se desaniliza el agua) de la Sra. Narbona viento en popa (están las del PHN de Aznar), que el precio de cada hora de agua sextuplica al del gin-tonic de Premium, y se pretendía obligar a los agricultores a pagarla.

El problema está en que no hemos tenido circulación atmosférica de viento de levante que es el que permite lluvias en el Mediterráneo; desde el otoño venimos asistiendo a situaciones de circulaciones del Atlántico que tras atravesar toda la península nos llegan fofas y sólo contribuyen a elevar la evaporación (y dejarnos hasta sin humedad). Sí, buen tiempo para el Turismo y mal tiempo para la agricultura y el abastecimiento; que se nos mojen un poco los turistas/vacacionistas no es malo. Esto habría que enseñarlo hasta en los colegios: mojarse no es malo.

Entre tanto penar por el agua y la agricultura, surge el destello nispolero. Sí, resulta que el níspero nos trae una cosilla buena. Aunque se cuente que La sequía reduce el calibre del níspero de la comarca (Callosa d’En Sarriá y Altea, aunque también Bolulla, Tárbena, Polop, Benifato, Orcheta, Guadalest, Beniardá y Benimentell) y dificulta su salida al mercado… resulta que este año serán mucho más dulces los nísperos; -lo comido por lo servido- la falta de agua les ha reducido el calibre (volumen) y habrá menos ácido en el mismo azúcar, luego estarán más agradables.

Pero no cuanto más azúcar, más dulce la cosecha. Ya en 2013 la cosecha fue mala y cuando para 2014 se esperaban superar las 16 toneladas, nos daremos con un canto en los dientes si llegamos a las 12, pero más dulces.

Francisco G. Santiago
Y para cerrar hoy, una dulce noticia que baila el agua esta que tanto necesitamos y hace justicia de verdad. Pocas personas han hecho más por el agua en la provincia -para abastecimiento y regadío- que el zamorano afincado en Benidorm Francisco G. Santiago, Paco Santiago. El día 1 de junio, la Dipu le reconocerá como Alicantinode Adopción. Paco es el director del Consorcio para el Abastecimiento y Saneamiento de la Marina Baixa, vicepresidente de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó y l’Alacantí, miembro de la Junta de Gobierno de la CHX y miembro de la Comisión Técnica de la Mesa (nacional) del Agua. Paco fue un íntimo colaborador de José Ramón García Antón (“el ingeniero”)y ha seguido iluminando la gestión del agua. Paco es que más sabe de aguas y gestión sostenible de las mismas a “este lado” del Mississippi (y mira que fio ancho lo de “este lado”; llega hasta el infinito y más allá).

A pesar de cómo pinta la cosa de la sequía y de cómo está la cosa del agua, ha sido, lo de Paco Santiago, la noticia del día.

Enhorabuena, don Francisco.




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