31 ene. 2014

DEL FUTURO DE LOS RÍOS DE EUROPA


China apuesta por más presas y EE.UU. por menos. Pero, ¿qué hace Europa con sus ríos?

Pues ni una cosa ni otra, pero está más en sintonía con los norteamericanos: Europa tiende a devolver sus ríos a su estado natural; pero… ¿de cuándo?; ¿de qué época es ese ansiado “estado natural”? Es que Europa lleva siglos viendo a sus ríos como poco más que canales navegables y ¡vertederos! El trabajo es grandioso; el objetivo es, como digo, llegar al “estado natural original” (¿?). Más sencillo sería que la naturaleza volviera a sus riberas, pero… doctores tiene la potamología.

En todo esto hay un gurú: Edward O Wilson, padre del concepto de la biodiversidad. Sueña con lograr la reparación ecológica europea.

Bajo las premisas Wilson se ancló a la Directiva Marco sobre Aguas de la EU (año 2000) para establecer que los ríos europeos deberían estar “en buen estado” (¿?) en 2015 (en y menos) y ahí está, en la brega diaria.

De momento ya hay una cosa que todos los países han entendido: “los ríos de Europa no deben ser más una cloaca”. La labor de Wilson ha añadido que, además, “no deben ser canales de hormigón”, pero esa es otra historieta.

España (la más incumplidora… es que tenemos una estrategia propia: Estrategia Nacional deRestauración de Ríos… con poca dotación presupuestaria y hasta programas de “recuperación de continuidad fluvial” y “Voluntariado en Ríos”… a lo mejor es que nos falla la conciencia) y Francia se han puesto a trabajar, de manera oficial, en los ríos Duero y Loira. A Portugal y Grecia ni se les espera, pero países como Gran Bretaña se lo ha tomado mucho más en serio: presentaron 2.700 proyectos y ya ha completado 1.500 de ellos. Los británicos, por ejemplo, están empeñados en volver a sacar a la superficie el Irwell y el Medlock que discurren, cual Guadiana (ahora sí, ahora no) bajo Manchester; hay actuaciones para que estos dos viejos ríos vuelva a ver la luz. Bélgica también están subiendo a la superficie de Bruselas lo que queda del Zenne; hasta ahora una cloaca entubada y bajo tierra, pero que fue un atractivo río. Dinamarca trabaja en un complejo sistema fluvial y sus grandes humedales. Todos los países de la UE, en mayor o menor medida, han tomado cartas en el asunto… con mayor o menor interés y euros.

Los proyectos estrella han sido para los ríos Rin y Danubio.

Lo del Rin lo empezó Holanda por su cuenta. Se dio, por fin, cuenta de que, como decía mi abuela, “cuando el río saca sus escrituras…” pasa por donde quiere y no respeta actuaciones del hombre ni nada. Un par de veces se le puede “encauzar / ¿domesticar?” pero siempre hay una tercera donde el río va por su derecho ancestral. Desde 1995 Holanda se dedica a “hacer sitio para el río”… y cuentan, y se ve, que les va mejor.

Lo del Danubio tiene más que ver con la oposición popular post Guerra Fría a los viejos proyectos de la URSS en suelo checo y húngaro: el complejo Gabcikovo-Nagymaros entre Bratislava (ahora Eslovaquia) y Budapest (Hungría) Ya en el 89 cayó el gobierno magiar ante el rechazo a la vieja herencia soviética, Eslovaquia pasó del tema y Chequia no fue menos. Recordemos que el Danubio atraviesa 19 países y en todos ellos han luchado contra él anulando el 80% de su superficie inundable; ahora todos coinciden en devolverle al río su terreno. No sé si se han cansado de luchar contra él o es que han visto que cuando se sale de madre lo hace burlando todas las barreras que le han puesto y ha derrotado a la ingeniería (y a los euros, dólares y rublos de siempre), pero el caso es que desde 2001 están por devolverle al río su territorio y, si se puede, su esplendor. Lo del color de sus aguas (“Danubio Azul”, ja, ja, ja) ya es otra cosa.

Alemania y Austria han eliminado ya todos los diques que hay fuera de las ciudades e incluso el trazado del Inn; Eslovaquia y la República Checa recuperan a marchas forzadas la hidrología del Morava, implicando en ello a la OTAN que tenía el río por suyo una vez lo abandonó el Pacto de Varsovia. Ucrania ha eliminado diques en los entornos de Ermakov y Tataru… y han vuelto las aves y el ganado pastores libre por allí. Rumania ha optado por la fórmula de los tulipanes y deja al río obrar libremente. Eslovaquia ha sacado ya 50.000 m3 de piedras (de taludes artificiales) de las riberas al paso del río.

Pero, como dije, una cosa es el fluir del río (en lo que se trabaja y muy bien) y otro… el color de las guas del río. Limpiar los ríos es otra cosa. Hubo quien aseguró que al Támesis habían vuelto los salmones tras 20 años de meter libras y más libras en depuración; pero fue un espejismo allá por 2005. Londres creció y se reorganizó para las Olimpíadas… y el salmón buscó otras aguas. Ahora se espera que para 2020 puedan volver.

El problema de la limpieza de los ríos es que después de eliminar la contaminación, y sus aportes, hay que mantener esa situación y, lo más importante, restablecer las corrientes naturales. Hay un estudio de 2013 que asegura que hay una barrera antrópica en cualquier río europeo cada dos kilómetros y así no hay corriente natural que se restablezca.

Restablecer los ríos requiere recuperar sus cauces (incluso sus meandros), la posible vegetación de sus orillas y la conexión que se tuviera con los viejos terrenos inundables.
Eso, en los países escandinavos también es harto complicado. Suecia, aunque parezca que no, fue deforestada intensivamente a partir de 1850; el frío no fue el problema para los leñadores que despejaron todos bosques cercanos a los ríos. Ahora tampoco lo es para regenerar todas las zonas bajo la dirección de los forestales de la Universidad de Umea; tienen tres décadas de trabajo para volver a la situación original de 1850… y los árboles habrán completado su ciclo hacia 2050.

Pero hay que ser realistas. La Uni Research de Bergen calcula que el 50% de los ríos alemanes, el 30% de los noruegos y el 70% de los belgas son irrecuperables… mientas existan ciudades en sus riberas. Y encima están las necesidades hidroeléctricas que muchos países consideran irrenunciables. Ahora se han puesto de moda las centrales hidroeléctricas de péquelas escala, sin presas… pero las turbinas complican, impactan y alteran la corriente del río… y producen muy poca energía.

En fin, Europa, en esto de los ríos, al menos, lo intenta.



30 ene. 2014

DE IR QUITANDO PRESAS Y REPRESAS; LO CONTRARIO A LOS CHINOS


Y mientras en China represan los ríos, en los EE.UU. han comenzado un ambicioso programa para… ¡todo lo contrario!

En los EE.UU. están ahora por eliminar las presas de los ríos. Hay tres programas experimentales en marcha: ríos Elwha, Columbia (Columbia Británica-Washington-Oregón) y Klamath (Oregón-California). Hay 25 ríos más a la espera de lo que ocurra con estos tres.

El río Elwah, su cuenca y sus presas
El Elwha discurre por la Península Olímpica, Estado de Washington. Era el proyecto más sencillo: sólo dos presas a erradicar. De la Glines Canyon Dan (1927; 64 m. conforma el Lago Mills) ya no queda nada… más que un buen montón de sedimentos acumulados durante años. Pero el río ruge bravo y los salmones lo remontan. De la Elwha Dam (1910; 33 m. conforma el Lago Adwell) sólo queda el cartel de lo que fue.

La cuestión es mucho más económica que medioambiental (que el salmón vuelva a su hábitat natural), pero -qué duda cabe- abre un camino. Es que resulta que a la vuelta de la esquina, en 2020, el 70% de las 84.000 presas y represas que hay en los EE.UU. tendrá ya más de 50 años y sólo en mantenimiento requerirán tal pasta gansa que ni se contempla para los presupuestos. Unas 4.000 de estas infraestructuras están en claro riesgo de fracaso y serán necesarios 21.000 millones de dólares sólo para repararlas. Los yankees están seguros de que ese dinero será más necesario en otras cosas. Entonces, ¡nada, fuera presas!
Ahora toca venderlo bien. Y como subyace en todo esto permitir que los salmones vuelvan a su hábitat “natural”, pues miel sobre hojuelas.

La demolición pausada de ambas presas en el río Elwhat ha sido un espectáculo y un campo de trabajo para los investigadores: ver, in situ, el comportamiento del río ante las nuevas condiciones motiva un inusual tráfico de científicos e ingenieros a la zona. La demolición de las estructuras hormigonadas se ha convertido en un experimento científico sobre la evolución hacia el restablecimiento de la cuenca hidrográfica que fue, paraíso -cuentan- del salmón y la nutria.

Aunque se habían abierto sistemas para la migración de los salmones (escalas por piscinas), el sistema de presas conseguía calentar las aguas del río y los salmones optaron años ha por abandonar el Elwha. Ya en 2011, cuando comenzaron las operaciones, se hizo público que estas represas habían extinguido tres especies de salmón casi exclusivas de ese río, epicentro de un ecosistema único (salmón Chinook, salmón Rosa del Elwha y salmón Chun). El objetivo es que vuelvan. Y ya en 2013 se vio que han vuelto.

Secuencia del proceso
Cuando en 1992 se puso en marcha la maquinaria burocrática de los estudios técnicos, el gran desafío del proceso no está en los salmones en sí sino en la gestión de millones de metros cúbicos de sedimentos. Sólo en estas dos presas del Elwha se calculaba que había unos 24 millones de m3 de sedimentos. Nada más comenzar en 2011 la demolición de la más grande (la Glines Canyon Dan) ya colocaron en los papeles la cifra de 34 millones de m3 de sedimentos… y se les disparó el presupuesto de 182 millones de dólares a 325 millones de dólares… habiendo constancia de que ninguna de las empresas de la Gürtel estaba en el ajo.
En esto de los sedimentos el mismísimo río Elwha será el que haga el trabajo sucio de ir limpiando los antiguos vasos de los embalses, pero lo hará a cuentagotas para no generar un fuerte impacto en la desembocadura, en el canal de Juan de Fuca, frente a la isla de Vancouver que ya es Canadá. Estos sedimentos son pobres en nutrientes y no van a generar mayor problema vayan donde vayan, pero mejor que lo hagan escalonada y lentamente.
Mientras esto ocurre, se están repoblando, con especies autóctonas, todos los bosques del entorno.

En el proceso global el Elwha intervienen casi todas las administraciones medioambientales del Estado de Washington y de la Administración Federal, pero la coordinación de todos los entes y agencias corresponde a la NOAA (National Oceanic & Atmospheric Administration) que trabaja también en previsión de defensa contra avenidas en casos de precipitaciones de fuerte intensidad y deshielo atendiendo a las futuribles condiciones climatológicas y ambientales. En 20 años, para 2031 -aseguran desde la NOAA-, el Elwha será el río de principios del siglo XX.

Ahora los ingenieros trabajan en la desembocadura del río que estaba ya “acostumbrada” a no trabajar nada y a dejar que el mar la fuera erosionando. Los ingenieros han comenzado a utilizar un nuevo concepto: “piedras inteligentes” para actuar en los próximos años. Se trata de guijarros identificados y numerados -para ser geolocalizados- a los que se les hace un seguimiento desde las zonas altas del río hasta su dispersión en la playa. Y aprendiendo de ese comportamiento se actuará. El programa tiene periodo de estudio hasta 2020.

El programa del río Columbia (que también desemboca en el Pacífico norte) es mucho más ambicioso; sólo en la parte norteamericana tiene 28 presas (14 en el curso principal). Naturalmente, el presupuesto es igual de ambicioso y descomunal; naturalmente, más lento. Finalmente, el programa para el río Klamath es también importante; menor que el del Columbia y mayor y más complejo que el del Elwath. En el Klamath, donde las tres primeras presas deberán estar desmontadas en 2020, han comenzado ya los trabajos aplicando todo lo aprendido en los dos anteriores ejemplos.

Estos tres ríos tienen, además, en su entorno y cuenca vertiente, varios parques nacionales y reservas de vida silvestre. Pero lo mejor es que en los tres casos han llegado a acuerdos cinco colectivos que por lo general no siempre llegan ni siquiera a acercar posturas: tribus indígenas (con derechos en aguas y tierras desde 1909), agricultores, pescadores, conservacionistas (así los llaman así) y Administración.

¿Se imaginan eso por aquí?

Yo no.

Es más. Si hiciéramos eso mismo en las presas del Amadorio y Guadalest (impensable, incluso fumaos)… ¿dónde íbamos a echar lo que se acumula a pie de presas? Aquí no hablamos de “sedimentos pobres en nutrientes”; aquí hablamos de puro y maloliente cieno y de estas playas vivimos todos. Y aquí no hay salmones; hay turistas. Y de esos pantanos bebemos todos.





29 ene. 2014

DE COSAS DE CHINOS: PRESAS, MÁS PRESAS, MENTIDETAS Y SISMICIDAD


En el último Yale Environment 360 de la Yale School of Forestry & Environmental Studies, que en cristiano viene de la mano de Universia, se trata el tema de los problemas de las presas en China.

A Paco “el rana” le ha salido un competidor total hoy en la persona de Li Kequiang, primer ministro chino. Bueno, los chinos se empeñaron en superar a don Francisco ya en 1949 y desde 1950 a nuestros días han construido 22.000 presas (de más de 16 metros de altura -de más de 100 la mayoría-; la mitad de las que existen hoy en el mundo) en sus ríos. Pero es que el señor Kequiang va más allá con el nuevo plan quinquenal 2016-2020 (el PQ XIII) presentado a finales del año pasado. Hay quien dice que como Hu Jintao, el anterior, era ingeniero de ese campo, pues no paró durante su mandato de alentar construcciones y bendecir presas similares a la de las Tres Gargantas.

Bueno, eso de alterar el curso de las cosas de la Naturaleza lo llevan los chinos impreso en el ADN. A nosotros nos tuvieron que invadir los romanos para enseñarnos algo de hidráulica; los chinos, llevan más de 2.200 años alterando las cosas con ellas… y algunas siguen en marcha aún hoy en día. La presa de Cornalvo (y la vecina de Proserpina) se terminó hacia el año 130 d.C., y aún hoy es carismático y emblemático lugar para Mérida; el sistema del Dujiangyan sigue en activo y es del siglo III a.C.; ahí es nada.

Ahora sabemos que la famosa Presa de las Tres Gargantas, la más grande del mundo en cuanto al mayor proyecto hidroeléctrico (iniciado en 1994 y finalizado en 2008; operativo desde julio 2012), ha sido un desastre: migración forzada de millones de chinos, altas tasas de desempleo regional, mortales deslizamientos de tierras, conatos sísmicos y contaminación y problemas medioambientales… justo lo que se previó en 1980 cuando se proyectó. Y a pesar de ello, ¡adelante como los de Alicante! Al final, produce energía eléctrica.

El actual Plan Quinquenal prevé que en 2020 China genere 120.000 MW de energías renovables y la parte del león se la han adjudicado a la hidroeléctrica porque “las presas son seguras -y la de las Tres Gargantas me la han montado sobre una falla-, evitan la contaminación (¿?), redirigen el Cambio Climático (más ¿?), controlan inundaciones y sequías (puede que…) y -atención- mejoran la vida de las personas (triple ¿?, ¿?, ¿?)”. Estas cuestiones son… ¿interpretables? Cuanto menos, lo son; pero las dicen los responsables gubernamentales amarillos.  

Ahora mismo (enero 2014) con arreglo al PQ XII (2011-2015) hay -sólo- un centenar de presas en diferentes estadios de construcción en el sistema Yangtsé (Yangtsé-Yalong-Dadu-Min). Además, en el PQ XIII hay programadas veinticuatro presas más en el río Lancang… que en realidad es el Mekong (los chinos se empeñan ahora en señalar que es el Lancang) y eso ha molestado sobremanera a los demás países que viven del Mekong: Myanmar (antes llamado Birmania), Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam… y eso que China es socio de la llamada Comisión del Mekong desde 1996, que si no…

Y para poner la guinda en este pastel China ha decidido represar los dos últimos de sus grandes ríos “libres” que no son otros que el río Nu (el Salween de los Birmanos) y el Yarlung Tsangpo (que es el Bramaputra de los indios de la India y el Jamuna en Bangladesh). Los chinos dicen que estos ríos nacen en la meseta tibetana y que son más suyos que de los demás y que si quieras arroz, Catalina… vamos que te arremangues que para allá van 28 presas nuevas.  

Ante esta “amenaza” en abril de 2012 la canadiense Probe International publicó su informe sobre la estructura geológica de la zona del conjunto Yangtzé y en particular sobre Zipingpu, la poca estabilidad sísmica de la misma y las alteraciones que provocan las presas en el equilibrio existente. La ONU los ha tomado en serio y ha advertido al gobierno chino con ejemplos muy claros.

El caso más evidente, pero no el único, es el de la citada presaZipingpu (río Min; 156 m de altura, año 2001). Hasta la Administración Sismológica de la República Popular de China (CEA; habitual colaboradora del Instituto Hidrológico Nacional, de España) lo advirtió... pero se pasaron el informe por el forro. Entre 2007 y 2008 se llenó el embalse… y en mayo llegó el terremoto de Wenchuan (80.000 muertos). Se aligeró el nivel de la presa… y la actividad sísmica cesó… y con la tranquilidad del momento se volvió a recuperar el nivel de máxima capacidad de la presa a finales de 2012… y en abril de 2013 llegó el terremoto de Ya’an (200 muertos y 5.000 heridos)… Y la inestabilidad sigue.

Y eso no es lo más grave en sí mismo: sólo con que una de las presas del curso alto de un río de estos fallara sería como una especie de tsunami sobre las demás presas que están aguas abajo; caerían como fichas de dominó. En 1975 ya ocurrió eso con la presa Banqiao (1951, asesores rusos, 117 m; río Ru) bajo los efectos del tifón Nina (eran pocos y rompió aguas la abuela). La presa reventó y hasta siete presas más, aguas abajo, hicieron lo mismo: 26.000 muertos directos y otros 145.000 de secuelas posteriores (hambre y epidemias).

En China, como en casi todas las partes del mundo, para construir una presa es necesario un EIA (Estudio de Impacto Ambiental), pero allí sólo se trabajan sobre el punto exacto de la misma, sin contemplar mayor territorio. Son estudios puntuales. Y luego pasa lo que pasa.
La sismicidad inducida por embalses es algo que ya se empieza a tener muy en cuenta. En los años 30 (siglo XX) en el embalse de Maratón, Grecia, se destapó el problema. En 1945, con los efectos generados por la presa Hoover (USA) se comenzó el estudio. Pero hasta el desastre de 1967 en la presa Koyna (India) no se tomó suficientemente en serio el problema. Y eso que la cosa venía precedida por otros tres desastres: Xinfengjian (China, 1962), Kariba (Zambia, 1963) y Kremasta (Grecia, 1966). Hoy se sabe que actúan dos fuerzas para desencadenar el proceso: el efecto de carga de la columna de agua y el incremento de la presión de poros.

En España, la sismicidad inducida por embalses, no llega a niveles chinos. Aquí tenemos el caso de la presa de Itoiz a la que le han adjudicado, una vez llena, el terremoto del 18 de septiembre de 2004… y hasta casi 500 sismos menores más, aunque ahora van descendiendo… Ahora mismo Itoiz se encuentra al 79’83% de su capacidad, un poquito más alto que en 2013 y… desaguando.




27 ene. 2014

DE CUANDO LOS PROBLEMAS DEL LITORAL MARINO SON UNAS CAÑAS EN UN RÍO


Esta mañana, hablábamos en la tertulia de Libertad FM, sin venir a cuento -pues la cosa iba de desalinizadoras; que no de desaladoras-, de la afección del litoral alteano, en regresión (se cuenta; aunque en equilibrio, se postula), por la acción del hombre que evita el aporte de cantos rodados por el viejo río de Altea… Y ni sí, ni no.

La cosa tiene bemoles, porque este sistema del río de Altea arranca del conjunto de las sierras de Bèrnia, Ferrer, Parcent (Carrascal de Parcent) y Xortà que conforman, maravillas de la Terreta, uno de los sectores más lluviosos de la Comunitat Valenciana debido a la orientación de estos relieves casi litorales respecto a los flujos del Noreste, lo que suelen traer lluvias y acumular en un acuífero confinado. No en balde, por allí andan las Fuentes del Algar y por allí están los motores que sacan agua del barranco de Sacos… que es todo lo mismo.

Bueno, pues el caso es que el río Algar comienza por allí y nada más nacer ya empieza una labor de zapa y arrastre por relieves calizos en fuerte pendiente, lo que le otorga una carga de material detrítico que va depositando en el fondo de su escueto cauce a modo de barras de gravas para posteriormente arrastrarlas hasta el mar. El río Algar es un río trenzado (anastomosado: el cauce, muy poco profundo, tiene canales separados por pequeñas islas temporales creadas por aportes de materiales. Canales y bancos cambian continuamente de disposición en función de la corriente y capacidad del río). Por lo general, el río se encajona en su curso alto, muy cercano ya al mar, y arranca más materiales de esa parte alta que del resto, aunque hasta el final río es.

Río Algar; cañas. Foto: Isaac García, en http://aquasnail.blogspot.com.es/

Hoy en día la morfología original del río está alterada en sus cursos medio y bajo por algunas represas, pero tan grave como ellas son los cañares. Sí, los cañares.

El río no aporta ya lo que aportaba: cuando recibe las aguas del río Bolulla, éste le entrega sedimento fino que termina cimentando las barras; y en las barras crecen las cañas y otra vegetación que impelida por los nutrientes que las aguas de riego terminan por aportar al río en su viaje de vuelta, crece y compacta las barras.

 Pero es que los meandros ya no aportan como antes: las márgenes han sido antropizadas y el río ya no les arranca nada; aunque en la crecida de 2007 quedó bien claro que el río sigue sabiendo “comer” y arrastrar formando sus “braided” porque son muy blandos todos los niveles.

Además, han aumentado las zonas de cultivo… y en consecuencia, los aportes nitrogenados que hacen crecer más y mejor a las cañas.

Luego, cuando al Algar le llegan las aguas del río Guadalest, le colocamos la presa de Mandem. Y desde ahí y hasta el mar, el viejo Algar se caracteriza por andar sobrecargado de materiales gruesos y entonces le da por formar nuevas barras y sentirse más que nada un típico río braided, con barras por todos lados. Ahora ya atraviesa terrazas fluviales con materiales sueltos sobre estratos limosos con gravas, que también acarrea, y conjunta sus barras camino de su destino final, el mar, conformando nuevos carrizales que asientan las cargas y nos las dejan llegar al mar.

Sección de un plano de 1879 donde se destacan los braideds de grava del Río Algar en su desembocadura.
A partir de aquí, la poca pendiente permite la muy escasa transmisión de carga gruesa hasta la desembocadura, donde se forma un abanico deltaico (sumergido). Las gravas que terminan “el viaje” serán redistribuidas por la dinámica marina a lo largo de la bahía de Altea. Pero cada vez son menos.

Pero, ¿y las que no terminan el viaje? Estas, con los limos y los nitratos, pro ahíjan cañas. Y las cañas son un mal negocio para el litoral alteano.

Y de la regresión costera, ¿qué? Pues que dicha regresión tiene su origen en la acción de alteración que supuso en su día -y sucesivos- la construcción del puerto de Altea (años 50 del siglo XX, y no aquél “puerto” que en 1704 posibilitó el desembarco de las tropas del Archiduque Carlos, quién le concedió el título de Villa) y de los espigones de defensa de la costa (años 80). Vale que el río ha dejado de suministrar lo que debía, pero ha sido muy violento el impacto de esas dos actuaciones; muy superior a la mermada capacidad de regeneración por aportes del río.

Desde la construcción del Embalse de Guadalest (1964), el río Algar ya no es lo que era sumando aportes a la costa alteana. Ya no tiene el empuje que tenía; ha de esperar a episodios espasmódicos que, también -por cierto-, era lo habitual. Las sucesivas presas de derivación tampoco es que contribuyan a mejorar la situación, pero el principal problema son los cañaverales, los densos cañaverales que fijan los sedimentos y convierten en barreras las tradicionales barras del braided.

La cañabraba (cañizo, carrizo, caña lisera, bardera…), el Arundo donax, es el principal culpable de que el río ya no sea ni sombra de lo que fue. La cañavana esta es una de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo; se parece al bambú, pero no lo es. Es originaria de Asia, pero por aquí se encuentra como en casa. Se la protegió, idea de algún insensato -cómo no-, porque, la verdad, genera un halo de protección a la fauna del lugar al ser, en la mayoría de los casos, la única vegetación densa de un lugar húmedo, pero es de lo más pernicioso. Tanto es que no deja a los braided deshacerse y llegar al mar.

Sí, el hombre es el culpable de todo esto; pero lo es tanto más el que permitió -y permite- las cañas que no pintan nada en la tradicional estructura del río y la vegetación que le acompaña.

Así, no. Las cañas fijan las cargas y estas no terminan en el mar. Así, no.



22 ene. 2014

DEL REPARTO DE LA CULPABILIDAD EN LO DEL CC


Damon Matthews y sus colegas del Departamento de Geografía y Planificación Medioambiental de la Concordia University (Montreal, Canadá) se han atrevido a publicar la lista de los culpables en eso del CC por calentamiento de 0’7ºC entre 1906 y 2005… un siglo. Han tenido en cuenta los datos históricos disponibles que incluyen la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural), los cambios de usos del suelo (deforestación, principalmente) y las contribuciones atmosféricas de los GEI (gases de efecto invernadero: dióxido de carbono, metano, óxido nitroso y aerosoles de sulfato). No sé, imagino que deberían haber tenido en cuentan también el vapor de agua, que es el principal, pero de ese hay pocos datos y no lo citan.


Lo bueno es que han elaborado un mapa (bueno, dos) de proporciones donde se ve claramente la contribución del denunciado como culpable de enjundia en esto de complicarnos la cosa por el CC. En el primer mapa se constata la contribución por tamaño (superficie) del país, y en el segundo se ve la contribución por población (habitante). Este último sólo va de colores; los que están más en rojo son los peores; nada nuevo.

España, ni sale. Lo que no sé si es bueno o malo… porque deduzco, del cuerpo del informe, que no ha sido tenida en cuenta nuestra posible contribución taimada. Aparecen en el estudio Colombia, Argentina u Holanda… y no aparece España. En fin, no semos nadie; ni siquiera en lo de contaminar y calentar.

Pero no es lo único que me choca; es que han destacado el dato de la contribución por país a la elevación de temperatura durante un siglo y dicen que ha sido de 0’004ºC. Pero ese dato no vale porque la contribución de Nauru (República de Nauru, el país más pequeño de Oceanía, 21’3 km2 y 13.000 habitantes, que vive de ser un paraíso fiscal y de que le esquilmen el guano (fosfato a fin de cuentas) acumulado durante siglos por las aves ya que es la única isla en  miles de kilómetros a la redonda) es de risa, pero, ya saben, la estadística es así. No se puede comparar a Nauru con… nadie.

Por extensión y población, dicen Matthews & Co., los yankees son los más malvados y perversos calfadores: ellos solos han contribuido con el 22% de las emisiones y se les considera responsables de una subida de 0’15ºC de los 0’74ºC en que ha subido esto en esos cien años tomados para el estudio.


A los ingleses me los penalizan por haber iniciado ellos la Revolución Industrial y por ello (y el tiempo transcurrido) les corresponde el dudoso honor de encabezar la lista de países calentadores en función del número de habitantes.

China ha tardado en sumarse a la lista, pero ya supone el 9% de la contribución al calentamiento denunciado, y ocupa el 2º lugar en contribución neta pero cae hasta el 19 cuando se divide esa contribución entre su número de habitantes… y son 1.352 millones chinos, con lo que salen a casi nada: 0’05. Rusia se aúpa al tercer puesto como contribuyente neto, el 8%, aunque sólo baja al cuarto al repartir la culpa entre su población. 

Brasil e India son novatos en esto de calentar el planeta, pero caminan, cual BRIC’s que son, con paso firme y un 7% cada uno (0’049 y 0’047 ºC respectivamente), aunque la India caiga al puesto 20 en cuanto a la culpita culpera por indio (suman 1.142 millones).

Japón llama la atención porque en el ranking de malvados está en el puesto undécimo por contribución (0’013ºC) y a la hora de repartir la culpa por habitante nipón baja hasta la décimo quinta posición. Aparece en el estudio, y destacado, un tigre asiático como Indonesia, aunque se olvidan del resto.

La locomotora europea, Alemania, hacen tándem con el Reino Unido, con un 5% cada uno u 0’033 y 0’032ºC de contribución neta. Luego la cosa, al echarle la culpa por habitante, diverge y el Reino Unido, ya lo hemos señalado, por antigüedad contaminante sube a la 1ª posición (lleva más años, dicen los canadienses, jodiendo al planeta) mientras que los alemanes, que no les fueron a la zaga industrial, se queda en 5ª posición.

He buscado la contribución española, insisto… y España no aparece entre los 20 primeros culpables del cartelón “Wanted”/”Se busca” que han colgado estos investigadores… lo que no sé si me congratula o me pone más gris esta mañana lluviosa (bueno, llovizna en Benidorm… lo que es noticia). No nos han tenido en cuenta.

Salgo a fumar a ver si con mi humo logro que entremos en los parámetros de un próximo estudio. Es que el que no está, no sale en la foto.




21 ene. 2014

DE RAZONES PARA DEJARLO TODO Y VENIR DE VACACIONES A ESPAÑA


La sección TRAVEL del Huff Post norteamericano dedicaba el pasado día 15 un artículo a España: “20 razones para dejarlo todo e ir a España” (20Reasons to Drop Everything and Go to Spain)… que el día 18 era publicado en en Huff Post ezpañó bajo el título “20 razones por las que damosenvidia a los extranjeros”… con introducción libre, fartaría má, señalando que “es posible que este artículo haya hecho más por la marca España que los viajes del Presidente Mariano Rajoy o la ‘ralaxing cups of café con leche en la Plaza Mayor’ de Ana Mayor”. Así que aquí te presentamos algunas razones para venir a España (por turismo, claro).”. El original, no tiene introducción. Fartaría má, también.

Pelillos a la mar; ellos son asín.

Es que cuando FITUR fiturero asoma la patita por enero, pues… que proliferan las informaciones de viajes. Y si los del Huff Post yankee han tenido a bien publicar el día 15, al compás que por aquí se publicaban las apreciaciones y balances de la visita de MR a BHO y a los EE.UU. (días 13 y 14), pues muy bien. Lo demás es… coletilla.

Y a las razones… para dejarlo todo y venirse a España:

La 1ª es que “La costa mediterránea es el paraíso”… que aquí traducimos por “La costa es un paraíso…” obviando el término “mediterráneo” Claro, aquí tenemos más costas que políticos y todos tiramos para la nuestra y tenemos que ser más papistas que el Papa, y no podemos dejar fuera a nadie. Bueno, que quede claro. “300 días de sol al año” es el sujeto de la oración, y ya por dentro se dice que las playas del Atlántico son extensas y apunta a las “acogedoras” calas del Mediterráneo.

La 2ª razón es que “… Y las montañas están a la vuelta de la esquina”, donde se dice que “España es el 2º país más montañoso de Europa, después de Suiza” y donde se apuntilla con un “En Suiza, sin embargo, no se puede tomar en cóctel en el mar a una hora de las pistas”. La versión patria no desentona.

Las razones 3ª y 4ª tienen que ver con el estómago: “Tiene el mejor restaurante del mundo” (El Celler de Can Roca) y “… Y el restaurante más antiguo del Mundo” (Rte. Botín), recordando que se cuenta que Goya, don Francisco, comenzó a trabajar allí “de camarero”. De Botín elogian el “asado de cerdo”, traducido, con acierto, en la edición española por “cochinillo”.

Las tres razones siguientes -5ª, 6ª y 7ª- tienen que ver con la arquitectura y con nuestra historia: “Hay templos egipcios” (el de Debod, templo nubio que la presa de Asuán iba a sumergir y que Egipto regaló a España en agradecimiento por su ayuda en el proyecto allá por el final de los 60; y que colocaron sobre los terrenos del que fue Cuartel de la Montaña), “… Un montón de ruinas romanas…” (lo que es verdad, aunque sólo destaquen el teatro de Mérida y no citen otras) y “ Palacios árabes” (con lógica foto de la Alhambra granadina; pero hay otros varios más).

Tomatina de Bunyol y Sanfermines pamplonicas acaparan, al unísono, la 8ª razón -“Las fiestas son legendarias”; que lo son- y para la 9ª deja abierto el abanico -“Y hay docenas que todavía no has descubierto” -lo que es más cierto- porque “la mayoría de los pueblos de España tienen sus propias fiestas verano, desde danzas folclóricas a “estatuas de 5 pisos humanos” (por los castellets), “efigies en llamas” (por les Falles y les Fogueres, digo yo) “y batallas que realizan con pintura, merengue, uvas o naranjas” (¿?, pero debe haberlas porque yo me sé de “Els Enfarinats” de Ibi, que son el 28 de diciembre)… y que en la versión española sale tal cual la yankee. Ahí no llegaron “los traductores”.

La 10ª razón es que “Hay catedrales impresionantes…”, con foto principal de la Sagrada Familia de Gaudí y citando, por supuesto, la Catedral de Santiago de Compostela, aunque como en todas las razones, re-direccionando a la web de hay fotos variadas de cada uno de las razones. Hilan esta razón con la 11ª “ Mezquitas con 1.000 años de antigüedad…”, con obvia referencia de la de Córdoba, y con remate muy yankee en la 12ª razón: ¡¡¡“… Y alucinantes parques de acuáticos!”!!!, por el tinerfeño Lago Martiánez. Hombre, es precioso, pero es parece que había interés en meter a Tenerife por algún lado y encontraron ese clavo ardiendo que el agua de mar enfrió.

La 13ª razón es cierta y veraz: “Todo está plagado de playas escondidas”/”Hay playas ocultas por todas partes” elogiando las calas de las Baleares. Y no menos cierta es la 14ª razón: “Se produce el mejor vino del mundo…”, con mención a La Rioja y consideración al precio y las posibilidades de beberlo: “sigue siendo deliciosamente asequible”. La 15ª razón es muy buena. Literal: “… Y te dan comida gratis cuando pides unas bebida”, refiriéndose a nuestros pinchos y tapas. Ellos son yankees.
El Huff Post recuerda, como razón número 16, que “Se puede visitar la casa de Salvador Dalí” y contrarresta el toque cultural -que obvia grandes pinacotecas y emblemáticos lugares- con una 17ª razón que choca: “… Y comer pollo a la parrilla en un volcán activo” en Timanfaya (Lanzarote)… que a mí me suena al restaurante “El Diablo”, en Yaiza, donde además de pollo churrascan otras cosas.

La razón 18ª nos lleva a los patios cordobeses con “La gente decora así sus casas” y la 19ª va de la paella: “Hay muchísimas variedades de paella”. No sé cómo se lo pueden tomar esto los de Wikipaella, pero lo intentan remediar diciendo que “todas son deliciosas”… Y no; en eso no estoy en nada de acuerdo.

La vigésima y última razón es todo un concepto: “El estilo de vida Mediterráneo”, donde apunta que “la siesta es más un mito que una realidad” y que las largas sobremesas familiares, el hacer el perro los domingos (traducción propia muy, muy, libre) y el veranear en la costa tienen su atractivo; indudable atractivo. Yo me extendería más en lo del estilo de vida mediterráneo… pero eso no formaría parte de lo que publicó el Huff Post el día 15 de enero y que, salvo la introducción, los enseñaron en Huff Post nacional tres días después, con Rajoy ya en casa.




20 ene. 2014

DE COMER EN MANCHESTER


Siempre hemos dicho (los españoles) de que como en España no se come en ningún otro sitio del mundo. Bueno, vale; sí. ¿Y qué? Ya se sabe que cuando uno está fuera del terruño (en mi caso de La Terreta) no se va a encontrarse con una Cava Aragonesa, un Casa Enrique o un Cranc cualquiera. Pero como “donde fueres, haz lo que vieres[1]… pues uno hace lo que ve y come donde comen ellos. Y nunca he tenido problemas; ni en Gran Bretaña ni en ningún otro sitio del Mundo (una vez bebí chicha kulli, de maíz morado, en la chiquitania boliviana y del vaso del indio aquél… y sigo vivo; es que hay otro refrán español que dice que “lo que no mata, engorda”… y el líquido aquél te animaba a no beber”).

Bueno, pues en Manchester hay sitios (y sitios buenos) de cocina africana, italiana, griega, caribeña, francesa, turca, asiática, india, vegetariana, japonesa, china, contemporánea, española, belga, brasileña, tailandesa, continental, alemana, persa, mexicana, vietnamita, etíope, yankee, libanesa, ecléctica, nepalí, saludable… y hasta británica. Sí, también hay cocina británica… fuera de la milla del curry y de chinatown. Por comer, en Manchester, no será.

Resulta que en los “tradicionales” Wetherspoon (un recurso siempre a mano) además tienes que cada día de la semana es especial para algo (martes, carnes: Steak Club… y otro día para el curry, y otro pare el fish & chips…) y te organizas si no quieres lidiar la tradicional hamburguesa.

Obviamente, hay un nivel superior. En Manchester, incluso, tienen restaurante Simon Rogan y Michael Caines; es cuestión de cartera.

Naturalmente, también está el local de moda -por ejemplo, Panacea (John Dalton Street, M2; se come tipo “ejecutivo moderno chic” y no es tan caro)- para estar a la última.

El "vino del Mundial"; ya disponible en Manchester
Y si la cosa va de carnes (lo mío), si se puede -y, ¿por qué no?-  en London Road (M1) está el Scottish Steak Club Restaurant (Macdonald Manchester Hotel, en plan fino) o un Bem Brasil (hay uno en King Street West, M3) más mundano y con carnes hasta aburrir (una churrasquería es eso), pero que un tajo de piña natural caliente con canela y azúcar pone las cosas estomacales en su sitio. Por cierto, aprovechando el tirón del próximo mundial, los de Bem Brasil comercializan un vino, Faces (por 30 libras de nada, el ¡”Vino del Mundial”!; bodega Lidio Carraro), realizado con el mejor “once” (11) de caldos del mundo; y por parte española en la selección de uvas hay dos españolas: un “Tempranillo” (tintos de cuerpo) y ¡¡un “Alicante”!! Esto debía conocerse por La Terreta. Aunque “Alicante”… querrán decir “Merseguera”, “Garnacha” o “Monastrel”, digo yo.

Pero volvamos a la mesa que es de lo que se trata. Lo tradicional y aborigen del lugar -Manchester- bien pudiera ser un Mr Thomas’s Chop House (Cross Street, M2), aunque yo ya lo veo -por el viejo y emblemático edificio en cuyos bajos se ubica- para turistas (sale en todas las guías… desde mil ochocientos y pico dando comidas). Yo prefiero The Bridge Pub & Rest (Bridge Street, M3) que lo veo como “más mío”; lo disfruté.

También hay algunos restaurantes españoles que se van abriendo paso, pero paso de comida española estando fuera de la piel de toro.

En el raid gastronómico desarrollado en mis tres semanitas mancusianas me ha llamado la atención un local de Printworks de nombre raro: Peachy Keens (27 Withy Grove, M4). No tengo ni repajolera idea de qué significa Peachy Keens, ni lo pregunté, ni se me ocurrió; y encima está en un primer piso, al que se accede por ascensor (los techos son altos; muy altos). Pero subí.

Es un buffet con platos de siete cocinas del mundo. Hay platos tailandeses, chinos, japoneses, indios, brasileños, mexicanos y, dicen, ingleses. Está muy bien
eso de recorrer el mundo (ellos, la Commonwealth… exceptuando México y Brasil, pues en los demás sitios dejaron huella de su paso), conquistar platos y llevártelos a la mesa para degustarlos tranquilamente. El servicio es rápido, adecuado y educado: no atosiga. Y se llevan los platos vacíos con diligencia; no se amontonan en la mesa. Y las bebidas las reponen de inmediato. Y hasta tienen descuentos para estudiantes.

¡Genial! Buena cocina, a buen precio, con buen servicio, en un buen lugar.

Hay muchísimo donde elegir y la renovación es constante. Los chef preparan las carnes al momento; o los panes. Los panes indios, como el naar, los hacen allí mismo en el tandoor/tandur (nunca he sabido cómo se escribe y, menos, cómo se pronuncia) pegándolos a las paredes. Sí, los panes van a las paredes y en nada y menos: pan caliente. Es un horno a modo de tinaja y cuece unos panes riquísimos. Hay varios tipos de panes donde elegir; bueno, la masa es la misma; lo que cambia son los ingredientes de relleno. Riquísimo; un complemento ideal de la comida.

Me gustó aquello de que los cocineros que allí trabajan pueden cocinarte lo que tú quieras y como tú lo quieras; siempre algo diferente. Lo que quieres lo creas tú; ellos lo cocinan al instante. Yo, primitivo de mí, fui a lo racional y existente, pero reconozco que la carne la trabajaron muy bien: en su punto. Lo mejor, insisto, lo del pan… y las ensaladas… y las carnes, y los currys… y el servicio. En realidad, todo. Sorprendente. No me esperaba yo algo así.

En fin, que tratándose de Manchester y salvando la tradicional visita al Hard Rock Café (es que las colecciono; y está casi debajo del Peachy Keens -que, insisto, sigo sin saber qué significa-), me quedo con lo auténtico del Marble Arch (Rochdale Road, M4) y sus quesos (20 diferentes tipos de quesos) y cervezas (Marble Brewery, un portento fabricando cervezas) y con este Peachy Keens que me trasladó a épicas imperiales.



Nota: Todas las referencias tienen su ubicación en la parte central de Manchester (M1, M2, M3, M4…). Es que uno no iba a irse más lejos por comer. Para eso ya uno lo hace en La Terreta… donde sabe conducir por la derecha.





[1] Refrán español… de toda la vida, aunque en Retrato de la Loçana andaluza (de Francisco Delicado; 1528) se puede leer como “Ve do vas, y como vieres así haz”. Así que podemos decir que el refrán “recomienda, por educación, acomodarse a las costumbres y usos del país en el que uno se encuentra, al tiempo que aconseja no singularizarse saliendo de los modos y usos establecidos en cada lugar para evitar conflictos”.

19 ene. 2014

DE UN PAR DE DIAS POR EL MOSI. DÍA 2.


Los 5 edificios del MOSI; el nº 3, en verde
La esencia (y el veneno) en frasco pequeño
La segunda jornada en el MOSI mancusiano se la dediqué, en exclusiva, al edificio nº 3: Station Building.

Si accedes bajando la rampa hacia Liverpool Road penetras en la Gas Gallery. Un tufillo a gas te recibe. Allí te encuentras con toda la historia del suministro de gas a la ciudad: desde la conversión del carbón en gas a las extracciones del Mar del Norte; desde la primera fábrica mancusiana de 1817 a un secador profesional de pelo a gas, pasando por un “cerdo inteligente” que son los artilugios que limpian las tuberías. Cortito, pero muy interesante. Manchester fue una de las primeras ciudades en aplicar gas al alumbrado público y… a los “electrodomésticos” a gas (que no sé cómo se llemarían: ¿“gasodomésticos”?).  Bueno, exhiben un frigorífico a gas que no veas; pero el colmo es un tostador de pan a gas. 
¡Alucinante!

Y ya metidos en profundidades, nada mejor que seguir por Undeground Manchester y tropezarnos con el sistema de alcantarillado “The Georgian Sewers”. Ambientan el descenso, por una alcantarilla “gorda” hecha con ladrillos de aquellos días con el sonido de las conducciones y de vez en cuando te sobresalta un “tirar de la cadena”. Menos mal que en esta ocasión las condiciones organolépticas son de lo más aséptico. No hueles nada que no debas y pisas en seco. Pero ves como fue la cosa de las alcantarillas mancusianas desde la época romana hasta ayer mismo. Sí, desde las letrinas romanas (un sencillo agujero en una tabla) a las del XIX que también eran un sencillo agujero en una tabla. Pero las novedades están presentes: desde el carricoche que recogía las defecaciones en el XIX a las obras de saneamiento modernas. Me faltó averiguar si -como en Londres- pusieron, en los primeros tiempos, las conducciones de alcantarillado a menos profundidad que las de agua potable… y con las filtraciones… proliferaban los episodios de gastroenteritis… hasta que se dieron cuenta. Ahora, lo del “carrito de la mierda” -recogida a domicilio- es sensacional: qué adelantados estaban estos chicos en el XIX. Y no vean la colección de retretes victorianos con y sin sistema de descarga.

Completa la cosa la pequeña historia del servicio de agua a la ciudad a través del acueducto Thirlmere.

Y tras un paseo por el inframundo subimos al nivel de la calle; a la mismísima primera estación de ferrocarril para pasajeros del mundo. ¡Fascinante! Allí está la Liverpool and Manchester Railway Exhibition y es como trasladarse al XIX y al inicio del transporte ferroviario entre estas dos ciudades: que si la campana original de la estación, los mostradores, recuerdos de aquellos días, uniformes, las salas originales, el mobiliario, etc. Falta que se te meta carbonilla en el ojo.

Manchester, 1750
Y de repente, The Making of Manchester: el cómo se hizo Manchester. Un recorrido por la historia de la ciudad desde que los brigantes (tribu celta) erigieron una especie de fortaleza en un ribazo del Irwell, por donde ahora está la catedral (que ya les hablé de ella en el Post del día 28 de diciembre) hasta la llegada del siglo XXI. Luego la Mamucium de época romana de Cneo Julio Agrícola… la conquista normanda de 1066… la ciudad medieval con mercado del siglo XII… el lino y la lana del siglo XIV… el algodón del siglo XVII… el textil y la industrialización del XVIII… la masacre de Peterloo (1819; una revuelta social que terminó con 15 muertos y casi 500 heridos)… de cómo fue ciudad desde 1838… del éxito y la riqueza… del paseo de Friedrich Engels[1] por Manchester, su militancia en el partido cartista y el libro “La condición de la clase obrera en Inglaterra”… de la gran riada
de 1872… lo del Manchester Ship Canal (1893)… el cómo vivían los inmigrantes (espacio, éste, que no suele gustar mucho a los descendientes de inmigrantes) … de cómo pensaban reconstruir la ciudad en función del éxito industrial… de la IGM… los llamados “tiempos difíciles” (1914-1974, ¡ojo!)… la IIGM… las cartillas de racionamiento (que también las tuvieron)… los planes de reconstrucción que se iniciaron en 1964… el auge del Punk (a partir de 1976, con los Sex 
Pistols)… o el semáforo que estaban en el cruce de Market Sreet con Cross Street y que fue mudo testigo de la bomba del IRA (1996). Allí está todo porque todo eso ha contribuido a hacer Manchester.


También hay un teatro 4D (que vale una pasta extra: 4₤ los adultos y 3₤ los niños. Y las entradas hay que comprarlas en el edificio de enfrente, en el 1830 Warehouse)… y hay que hacer cola… pero “20.000 leguas de viaje submarino” merecen la pena: lo vives y lo percibes.

Es una lástima que el museo cierre a las 5 de la tarde; se te pasa el tiempo volando.
Y eso que han sido dos días…

Cuando se parió el Great Manchester (1974) de inmediato se le acuñó el nombrajo de  Grim Manchester (Lúgubre Manchester)… porque tal vez lo era. Ahora, desde luego, que no. La bomba del IRA de 1996 marcó la inflexión.







[1] Engels, el sustento económico y moral de Karl Marx, pertenecía a una rica familia alemana de industriales algodoneros y… naturalmente pasó dos años en Manchester trabajando en una, digamos, franquicia de la firma familiar... y contándonos cómo vivía aquella masa trabajadora.

18 ene. 2014

DE UN PAR DE DIAS POR EL MOSI. DÍA 1.


A mí que me den museos y me digan lo que quieran. Pero, ¡ojo!, nada de pintura, que más de una pincelada me empalaga, ni escultura, ni trajes ni “” de eso. A mí, museos chulos: como el MOSI mancusiano. Y sólo, para disfrutarlo.

Sabía que estaba y aproveché una escapada al Instituto Cervantes de allí para doblar la esquina, patear de puntillas las ruinas del viejo Manchester de Castlefield, el Mamucium romano, y sumergirme en el Museum of Science & Industry (MOSI). El vicus se ve poco y tienen reconstruida la puerta del campamento. El propio MOSI tiene unos buenos paneles al respecto. Al aire libre, el contraste entre la puerta reconstruida, el puente del ferrocarril y la mole espigada del Hilton no dice nada, pero no está mal.

Bueno, al MOSI.

Como buen museo británico, la entrada es gratuita; pero te piden 3 libras; lo que cuesta una lechuga. ¿Cómo decir que no?: “Please, donate ₤3”.

El MOSI son cinco edificios… en los terrenos de la que fue la primera estación de tren del Mundo (para servicio de pasajeros) -y que sigue en pie- y alberga el mejor de los espacios museísticos del MOSI.

El primer edificio es el Great Western Warehouse… y es eso, el gran depósito occidental. Obviamente alberga el Coffe shop; eso no puede faltar. Y allí está la Galería de los Textiles. Manchester, la máquina de hilar y el surgimiento de la industria textil es todo lo mismo. Desde el siglo XIV la lana y el lino cobran protagonismo en la región con la llegada de tejedores flamencos (vamos, de Flandes -Países Bajos/Holanda-). Luego, en el XVIII (1736), los ríos Irwell y Mercy se convierten en navegables (mediante esclusas) y se construye el Manchester Ship Canal para sacar la mercancía por Liverpool. Construyen (1761) el canal Bridgewater para bajarse el carbón de Worsley… y en 1780 Richard Arkwright inicia el proceso revolucionario textil que hará que a Manchester la llamen Cottonópolis. Todo eso está allí.

La vieja Baby de 1948... y 32 bits
Y unos pasos antes de llegar al mundo del textil está uno de los argumentos iniciales de mi visita: una réplica de la Manchester Small-Scale Experimental Machine, la SSEM; la llamada “Baby”. Fue el primer computador con programas almacenados en la memoria. “Baby”, un armario ropero de tres cuerpos, fue desarrollada en la Universidad de Manchester en 1948. De allí salió la Manchester MK1 y la Ferranti Mark 1 (1951) que fue el primer computador comercial (tenía grabada en la memoria una versión del “Good Save the Queen” para las ocasiones).

Baby” tardaba casi 1 hora en realizar 3’5 millones de operaciones; tenía 32 bits, pero era, en 1948, la releche. Mi zapatófono de ahora tiene mucha más memoria.

El Shackleton con radar
Bueno, también tienen en la entrada una reproducción de un Avro (F Type) de 1912; es que el bueno de Alliot Verdon Roe montó su fábrica de aviones en el extrarradio mancusiano. En el edificio 5 también hay más aviones “locales” como un monstruoso berraco Avro Shackleton que montó uno de los primeros radares embarcados. Y allí mismo enchufas el radar y cuando la antena pasa por delante de uno, cuando “lo barre”, aparece el eco en la pantalla. Están todos los niños jugando a ver si el radar no los detecta.

Y ya que estamos en el Air & Space Hall (edificio nº 5; un antiguo mercado cubierto)… pues un Supermarine Spitfire, un Hawker Hunter, un Ohka japonés (un avión-cohete kamikaze), un par de De Havilland (un Dragon Rapide –como el que llevó a Franco a África- y un vampírico Vampire), un larguísimo helicóptero Bristol Bellvedere, un Eglish Electric P1… una buenas selección de aviones de distintas épocas. Disfruté. En la planta superior una pequeña expo de motos y bicicletas; de la primera a la última, que allí presumen de inventar la bici

En el Power Hall (edificio 4), un repertorio variopinto de “Working Engines & Locomotives”. Te recibe una atmósfera cargadita de vapor de agua y aceite; no en balde te vas a meter en el mundo del vapor y los primeros motores. Y aunque te recibe un “motor de sangre” (vamos, una rueda accionada por tracción caballar) el resto es puro vapor (y algo de calor) para apreciar como evolucionó la cosa esta de la motorización desde el XIX a los modernos motores Rolls Royce de aviación. Incluso en lo de las locomotoras: allí tienes desde una Ericsson Novelty de 1829 a una elefantiásica South African Class de los años 30 con sus más de 40 metros de largo. Los críos se lo pasan pipa golpeando las ruedas de las locomotoras con martillos “estratégicamente” colocados para que compongan sus sinfonías de martillazos.

El 1830 Warehouse (edificio 3) tiene su aquél: la Galería de la Electricidad y la electrificación, la expo Connecting Manchester (cosas de las comunicaciones y de los medios audiovisuales del lugar) y la sensacional Ice Lab que cuenta las cosas de la arquitectura y la ciencia en la Antártida. Completísimo. Se puede ver cómo la electricidad transformó nuestras vidas y hogares; incluso llega a debatir los pros y los contras de la nuclear y las renovables. Hay un apartado para los hervidores de agua para el té, las tradicionales Kettles, que es de la órbita “Cuéntame”. Y contando cómo fue la cosa está la expo de la primera planta con la evolución de los teléfonos, la fotografía, la tipografía y la impresión, aparatos de radio y TV y la evolución de los aparatos que utilizamos en los medios de comunicación. Recordé los viejos estudios de radio y la evolución de los magnetófonos: los de alambre no los conocí, pero de los de cinta… allí estaban todos los Revox y los Uher… y las cámaras de TV. Igualmente fascinante.

Bueno, mañana la emprendo con el fascinante edificio 3 que encierra lo mejor.