30 abr. 2014

DE UN SAINT GEORGE’S DAY PARADE EN MANCHESTER…



Estaba en Manchester… y por un instante la realidad del momento me trasladó a Brighton. Bueno, la verdad es que más que a las calles de la ciudad balneario el traslado fue a las imágenes vivas en la memoria de Quadrophenia, “la peli” de los Who (The Who) que a principios de los 80 me tragué. Hasta por un instante matinal he llegado a ver como caía por el acantilado la Lambreta (o lo que fuera aquella Vespa tuneada): ¡al infierno con lo Mod!, que parece que quería decir el director de la peli. ¿Pero cayó con la moto el protagonista? Creo que no, pero no me acuerdo. De la música sí; y de lo fuerte (y dura) -para el momento aquél- de la peli.

En fin, que el pestilente olor que dejaban en Olham Street el centenar de Vespas al más puro estilo Mod te devolvía a la realidad. Y es que así abrían el desfile del Saint George’s Day de este año. Sí, San Jorge fue el 23, pero como venían del Good Friday (18) y el lunes 21 había sido bank holiday… pues el desfile para el domingo 27 (digo yo).

Nada del otro jueves este desfile… y como tal me lo habían vendido. Y “lo del otro jueves” es porque cuando se ayunaba en viernes, los del terruño se pegaban unas comilonas de órdago el jueves… y así se podía ayunar el viernes. Por eso, cuando una cosa no da la talla le solemos endilgar lo de “nada del otro jueves”, en recuerdo de aquellos jueves que la mesa era la del bufet para un regimiento. Pues eso, nada del otro jueves: un par de buenos caballos Shire o Suffolk Punch, me dijeron (no se ponían de acuerdo mis interlocutores; y vaya Ud. a saber si eso coincide con lo que me dijeron, en inglé), dos bandas de música de la policía (marciales ellos), una de gaiteros escoceses, una charanga intentado que sonara a batucada, unas odaliscas de medio pelo entradillas en carnes que le echaban más humor que pasión, dos jeeps de la IIGM, un tipo imitando a Winston Churchill (calvo, gordinflón y con puro ¿o era Hitchcok?), unos perritos de la asociación de criadores de perros ratoneros, unas motos gordas por allí sueltas, unos imitando a Dick van Dyke en plan deshollinadores (y sin cantar el chim-chim-chery; ¡gracias a Dios!), dos camiones con niños de colegio canturreando, un viejo autobús de época (muy aplaudido) y una grúa para grandes trailers con un banderón inglés cerraba el desfile, precedido por el camión de los bomberos. Ah, un dragón y un San Jorge hinchables al principio. Lo dicho, nada del otro jueves… y muchas risas. A lo mejor iba de eso y yo no lo he entendido.

Nada que tuve que quitarme la depresión y no encontré mejor lugar que Marble Arch. Era un paseíto hasta Rochdale Road (hasta el nº 78, oiga)… y aún por dos veces más sufrimos el centenar largo de lambretas/vespas y su tufillo de aceite mal quemado. Entre aquél compacto grupo de viejos motores -y ambiente Mod- con gentes envueltas en banderas de San Jorge destacaba una vespita, casi ajena a lo que fue el movimiento Mod, que un sufrido señor paseaba con un par de banderas de España -¡Olé!- llevando, eso sí, un casco con la bandera de Gran Bretaña. Respondió a nuestros aplausos y siguió a lo suyo. Faltó el pelo del bigote de una gamba para soltar aquello de ¡Gibraltar español; Malvinas argentinas! (un guiño al país hermano); pero no íbamos a aguarles la fiesta y el desfile a esa gente cuando, por otro lado, con el ruido no nos iban a oír.

Lo dicho: Nada del otro jueves. Y para reponerme, a Marble Arch (Marble Brewery). Le tenía ganas. Es un viejo pub (1888; Wellington Inn, aunque la tradición se remonta a 1826 con Bernard McKenna, el primer cervecero de la saga) en lo que fue la cervecería original; ahora el universo cervecero está detrás y debajo del viejo pub; y ha expandido el negocio.

¡Y qué Pub! Edificio protegido y con inclinación, un talud “natural”: el suelo tiene el desnivel de la calle lateral y es que nada más entrar, como en un tobogán, vas directo a la barra donde te recibe un frente de hand pumps con su letrerito de la modalidad de cerveza, casi todas cask. Fascinante: es como si ese impulso final hacia las cervezas orgánicas te la da el mismo lugar. La salida se complica… porque es cuesta arriba. Un gran invento, oiga; pero dentro casi no se nota… aunque si miras fijamente bancos y ventanas notas que o el pub lo levantó Numerobis (o Palatabix) el arquitecto egipcio al que ayudaron Asterix y Obelix… o es que la cerveza hace efecto. Pero es que el suelo está inclinado.

Me encantan los azulejos pulidos y brillantes del frontal de la chimenea, el viejo espejo y las lámparas, el mosaico del suelo (con rosas Lancanshire, dicen), el techo ondulante y las vigas de hierro; el remate de cada pared con el techo donde figura con letras mayúsculas: Ale, Porter, Cordials, Vino, Whishy, Ron...

No conseguí una 125 Imperial Stout (que era a lo que iba), aunque me había dicho que aún quedaban, pero la Lagonda IPA (¿en homenaje a la marca de coches de lujo, Lagonda?; la camarera me miró con cara mega-alucinada), la Chocolat (fascinante, con maltas de chocolate y toques de regaliz ¿?), la Dubbel (al estilo belga) y la Dobber (con lúpulo neozelandés) mitigaron la frustración inicial. Había más, pero no cabían más en “la hormigonera”; aunque menudo paseíto. Pero resultó sensacional. Por 6’95 libras le añadimos un surtidito de 4 quesos: un Keltic gold de Cornualles (sumergido en sidra, genial), un Chorlton cheshire blue (azul, obviamente) y un par de quesos de cabra, un Gubben (soberbio irlandés) y un Ragstone. Que invento -y qué acierto de Marble Arch- esta sabia combinación de cerveza y queso. En el menú hay más cosas… y más quesos. Poe cierto, un pickeld egg (huevo en salmuera/vinagre) tiene su aquél.

Total, que nos vacunamos en Marble Arch del patiment sufrido en el desfile.

Antes de llegar a casa aún hicimos una paradiña para repoostar y probar una 10 Saints, una cerveza de Barbados, otra cask, envejecida en barriles de ron. ¡Superior; qué final de día!
Bueno, ha resultado altamente eficaz el antídoto contra el tedio del desfilito ese del Día de San Jorge… Y yo que salí con la intención de hacerme una Barley Wine a palo seco…



23 abr. 2014

DE ESO DEL AUMENTO DEL NIVEL DEL MAR Y BENIDORM


Nada, que no me dejan en paz con sus tonterías. Es bajarme del avión en Manchester (para tomarme una cervecitas y ver el desfile del Día de San Jorge) y verme titulares como “Benidorm, Marbella y La Concha podrían desaparecer…”, “Benidorm tras el cambio climático, según Greenpeace…”, “Marbella o Benidorm podrían desaparecer…”, “Marbella, Benidorm y La Manga podrían desaparecer…”. Nada, que los de Greenpeace, ancha es Castilla, se han sacado de la manga otro montajito de los suyos y nos ha faltado tiempo para darle pábulo… y cada uno titula con lo que tiene más a mano y me sacan a Benidorm (y a Marbella) por todos lados. Yo, lo de Benidorm lo tengo más estudiado; por eso hablaré de lo de Benidorm.

Pues sí, y pues no. En la noticia, en la información, falta mucha documentación.

Uno entiende en que hay que concienciar; pero hay otras muchas maneras de hacerlo. Hombre, también uno entiende que como no le vean las orejas al lobo aquí nadie va a hacer nada, pero…

No voy a decir que las proyecciones no son preocupantes -porque hablamos de proyecciones-, que lo son; pero me encastillo en eso, en que son proyecciones. La realidad, sin abandonar la trama argumental, va más allá y por libre. Porque entran en liza otros factores.

Así pues, el tema este del nivel del mar y los destinos turísticos del Mediterráneo resulta ya muy manido. Ya les conté (a nivel global) lo de los refugiados climáticos por culpa del aumento del nivel del mar, lo de lo mucho que afecta a esto la extracción de las aguas del subsuelo a todo esto, lo de la incidencia que pudiera llegar a tener en lo del turismo y hasta lo de las chabacanadas de Greenpeace; que esa es otra. Y habrá alguna cita más que ahora mismo, con ambiente nocturno mancusiano y un par de pintas de Manchester Pale Ale (después que el Atlético -de Simeone- empató sin goles), no me llego a acordar; pero seguro que hay más.

Esto de que nos vamos a quedar sin playas ya -insisto- aburre. En uno de los Post les proponía “jugar” con flood-firetree para calcular cómo les quedaría la casita de la playa con los metros que quieran hacer subir el nivel del mar. Y sigo proponiéndoles la cosa; incluso que se lean “El cambio climático en el Mediterráneo español” (Manuel Vargas et ali. 2011; IEO) y que se empapen de todo lo que puedan del programa de monitorización medioambiental del Mediterráneo (Programa RADMED; Centre Oceanogràfic dels Balears).

Entiendo que hay que asustar un poquito (o un muchito) porque si no -aquí- resulta que nadie hace caso de nada, pero para que todo esto se pueda llegarse a cumplir tienen que darse muchas condiciones sobre las que el ser humano tienen poca o nula incidencia. Así, por temporadas, -y sin saber ni el cómo ni el por qué- el aumento de la presión atmosférica sobre el Mediterráneo ha hecho que no se haya manifestado aumento en el nivel de este mar a pesar de que el hielo groenlandés terminaba derretido en el Océano Glaciar Ártico. Porque esa es otra: el hielo de la banquisa ártica (14’91 millones de Km2 al 21.04.2014 -el máximo de esta temporada, que no es de lo más altos-) no hace fluctuar la cosa; está contenido en el volumen. El hielo que pierde Groenlandia sí pudiera llegar a complicarnos la cosa. Son, se estima, 2’85 millones de kilómetros cúbicos que, dicen, de pasar de estado sólido a líquido debiera de hacer aumentar en 7 metros, 7, el nivel de los mares… Eso, claro, sin tener en cuenta la verdadera forma del planeta Tierra (que es un pedrusco mal rodao y ni siquiera una pelotilla de formas irregulares) y, por ejemplo -y sin entrar en otros muchísimos detalles-, la acción de la presión atmosférica y de cuestiones de dinámica de fluidos y cuerpos en rotación. Y que, además, la superficie del mar es como la piel de una naranja, tiene su relieve, y luego la presión hace su efecto.


En fin, que si es por una “causa justa” uno pudiera llegar a entender que me monten ese video. Pero, ¡coño!, siempre es por lo mismo, por los mismos, y por las mismas temporadas. Esto es ya cuestión de acoso a los destinos turísticos, que ya sé que nos les gustan; pero ¿qué les vamos a hacer? A mí tampoco me gustan ellos, pero me aguanto. Son necesarios, como las borrascas.

En cuestiones de Turismo y CC hay que pasar muy mucho de estas montoneras que se forman ante un video ciertamente impactante y centrarse en la opinión de los expertos. Una vez más: Turismo y cambio climático: una actividad vulnerable que debe adaptarse, del profesor Jorge Olcina.

Y para lo demás… téngase en cuenta la dinámica marina, la dinámica litoral, la acción de la presión atmosférica, el proceso de levantamiento continental (cuando cede el peso de la capa de hielo), la dinámica de fluidos, los efectos de rotación, la acción sobre los niveles freáticos,… y unas cuantas otras cosas más que ya exceden del contenido de este post.

Y si hay que poner la línea de playa en Guadalest… ya la pondremos. Pero no me vale sumar a todo esto lo de los temporales de este final de invierno en el norte en condiciones de marea de sicigia como acabo de ver, por Internet, en un video de Antena 3.

Como siempre, “un poquito de por favor”




12 abr. 2014

DE UN CAFÉ CON SABOR ALTEANO; DE UN CAFÉ CON PEPE BARRANQUÍ


Pepe Barranquí
Foto: M. Ayús
Se pasó a tomar café por el Meliá de Benidorm José Ángel Navarro Montaner, editor, cronista, restaurador y amigo. Dicho así, queda -incluso- ñoño. Uds. disculpen, pero he de volver a comenzar.

Vino a hacerse un cafelito con sus amigos de Benidorm Pepe Barranquí. Sobra todo lo demás. 

Y es que nos hemos dado el gustazo, en Los Cafés del Meliá, de pasar una tarde con Pepe Barranquí para recordar mucho y bueno de su persona y otro tanto de Altea, su ciudad. Pepe ha sido, además, compañero en la Asociación Alicantina de Periodistas y Escritores de Turismo (AAPET) desde los primeros tiempos. ¡Coño!, y es un amigo.

Y, claro, puestos a recordar, recordamos aquellos tiempos épicos de los CIT’s (Centros de Iniciativas Turísticas) y salieron a relucir mil y una vivencias turística de Altea y de toda la comarca.

Les cuento: Pepe Barranquí no pasó por La Masía de Can Planes porque aún no se había creado, pero como jugador amateur del Barça lo alojaban en el Hotel San Agustín, a un paso del Gran Teatro del Liceo y de lo que hoy es la Biblioteca de Catalunya… y ahí perdieron a un futbolista y él ganó admiración por los libros, la edición, la cultura y las cosas de Altea. Allí conoció la obra de Francisco Martínez y Martínez, el Cervantista de Altea, que le metió el gusanillo de la bibliofilia en el cuerpo. Si aquél coleccionaba libros de Cervantes, Barranquí lo hace con los de Altea… y ahora, “por casa hay más de 30.000 libros” en los que sale, por h o por b (nunca peor traída a cuento porque hablamos de un hombre de letras), Altea. De momento, “por casa están”; “ya veremos qué pasará con ellos”.

Altea, Mirador de los Cronistas de España
Tal es su pasión por buscar cosas de Altea que le nombraron Cronista de Altea, y en una de esas se trajo a todos los cronistas de España a uno de sus congresos y bautizaron como Mirador de los Cronistas a ese balcón que se abre al Mediterráneo en lo más alto del Casco Antiguo alteano. Y es que es grande: en ese congreso -el XXVIII- “obligó” a definir la figura -un tanto olvidada- del Cronista Oficial: “Toda persona que conoce y habla, apasionadamente, de su tierra natal o la que eligió como suya”.

Y, bueno, tanto va el cántaro a la fuente que Pepe Barranquí termina fundando la Editorial Aitana Ediciones que ha sacado a la luz cosas tan nuestras como “Legendari Valencià”, de Francisco Martínez y Martínez (quien siempre se negó, una vez traducido El Quijote al valencià, a una edición catalana que trastocara la pureza del valenciano); “Cetros de Cal”, de José Luis Ferris; “Altea, mar y montañas”, de Rafael Cenbrián; “Vida íntima de los valencianos de la época foral”, de José Sanchís i Sivera; “Antología”, de Vicent Andrés Estellés; “Teoría del Mediterráneo”, de Juan Beneyto… y tantos otros más. Aunque él señala la rareza del “Tractat del Pet” (Tratado del Pedo) del padre Françesc Mulet, un dominico -poeta satírico y mundano- del XVII (maestro de la poesía escatológica, de fama internacional), y se queda con “Costumbres Alteanas”, 3 tomos de Francisco Martínez.

Fue declamando, no hay mejor forma de decirlo, todos los golpes culturales que ha dado sobre la mesa desde aquél “grupo de cultura” del que era único componente, hasta la fundación de la Cofradía del Castell de l’Olla (1987), la que monta (aunque él ya ha abandonado desde que le han retirado la parte musical) el espectáculo que fuera pirotécnico-musical que mediaba agosto, pasando por los premios de literatura infantil y juvenil, periodísticos y todo cuanto promocionara Altea. El Castell de l’Olla estuvo a punto de obtener declaración de la UNESCO; tiene la de Bé Etnogràfic d’Interés Cultural del Consell Valenciá de Cultura. La aventura de cómo consiguieron poder lanzar un castillo de fuegos de artificio desde el mar es interesantísima.

Villa Ángeles; Finca Gadea
Pero para aventura, la rocambolesca historia de Villa Gadea (en realidad, Villa Ángeles) y de cómo esa finca (de Vicente Gadea y Orozco; de 1890), frente al mar, pasó a ser del Ayuntamiento de Altea. Como cronista tuvo ahí su faceta investigadora. A mí, Villa Ángeles me fascina; me recuerda, en planta, la Villa Capra de Andrea Palladio (1570), sin escaleras y con la rotura de las proporciones geométricas que ofrece el magno oratorio alteano. Pero es fascinante. Ahí se celebraron los Festivales de España de los años sesenta.

He calificado de rocambolesca la historia de la finca porque para hacerla reverter al pueblo de Altea hubo que lidiar con herederos como Fulgencio Batista, el dictador cubano, o personajes como el Príncipe de Chocotúa.

Pepe Barranquí es un pozo sin fondo de historias de Altea. Con él fuimos hasta Expo-Ocio, el antecedente de FITUR, al viejo Porrat de Sant Miquel, a las Fiestas del Cristo, a las de Moros y Cristianos y hasta a la Facultad de Bellas Artes de Altea. No olvidamos su faceta restauradora con El Cranc o l’Olleta, en la playa de l’Olla de Altea, al mismísimo borde del mar donde el arroz y las cosas de Altea son las protagonistas. Incluso con generosidad recorrimos la historia gastronómica de Altea: desde las fondas Ronda y Miñana de inicios del XX, pasando por El Bodegón de Pepe y La Posada de San Miguel, hasta hoy.

No faltó una cita a Benjamín Palencia, a Tusset, a Genaro la Huerta, a Francisco Lozano, a Conejo, a Mompó, a Sagi-Barba a Antonio Ferrándiz y a tantos otros. Incluso de Antonio Gades y Pepa Flores y la bohemia, que fue fundamental hasta bien entrados los ochenta.

Finalmente, resumió Altea: “no hay estrategia de futuro, aunque Altea siempre ha optado por cuestiones diferentes a Benidorm”. Recordó que los alteanos, antes, “hubieron de marchar a Argel y Orán a hacer la temporada”. “Muchos otros marcharon hasta Argentina, de dónde no han vuelto” y ahí recordó a algún alteano que en Buenos Aires compiló un recetario de arroces alteanos bajo el título de “El libro del Buen Arroz”, de José Martínez Orozco que también ha tenido a bien editar Aitana Editorial.

Lamentó que en Altea se deje morir todo: desde los astilleros a la agricultura. Y todo porque, dice, “altea tiene muy malos alteanos”.

Y él sigue ahí, luchando en lo suyo, por lo suyo y por el todo el saber que atesora, y esos treinta mil libros que un día hundirán su casa (por el peso). Con él rompieron el molde. Es que es un amigo, ¿qué puedo decir? Gracias, Pepe Barranquí por tomarte ese café melianense con nosotros.




11 abr. 2014

DE LAS PLAYAS; DE ARENALES Y OCUPACIONES


Pues no que esta mañana me desayuno con que el GOB (Grup Balear d’Ornitología i Defensa de la Naturalesa) desde su sección menorquina presenta alegaciones a un segundo aparcamiento en Cala en Turqueta porque con lo que allí ya de por sí va “se está en los mismo parámetros que Benidorm”, dicen; y me lo cuantifican en 2 metros cuadrados de playa por usuario. Mire Ud., puede ser que sí y puede ser que no; más bien no.

Cala En Turqueta
Hombre… uno que ha pasado por Menorca; uno que hizo sus ratitos de radio en la isla; uno que vio muchas veces amanecer desde Villa Carlos, ahora Els Castells; uno que estaba cada San Juan en Ciutadella; uno que vio más de un homenaje a Farragut en el mar; uno que sabe que Cala En Turqueta está como a 10 kilómetros de Ciutadella, entre las puntas des Tambors y na Foradada y que sabe que el nombre “En Turqueta” por mucho azul turquesa de sus aguas va más de razzias de piratas turcos… pues uno no comparte la cosa. Benidorm es Benidorm, como En Turqueta es En Turqueta. No se les puede comparar, y mucho menos para despreciar e intentar ofender.

En Turqueta es la repera; un lugar aislado donde el mar penetra  del orden de 400 metros hasta besar la arena del piedemonte de la Talaia d’Artrutx, mientras los pinares lo cobijan todo; ya de por sí pone. Llegar en coche es fácil. Luego tienes que darse un paseíto de ¿800 metros? hasta la fascinación. Hasta merece la pena, confieso.

Benidorm. Playa de Poniente; al fondo Levante
Si En Turqueta es la repera, Benidorm el recopón. Menorca tiene su aquél y su público; como Benidorm tiene el suyo. Y sí, en En Turqueta con 400 personas puede parecer que estamos como sardinas en lata, pues resulta que en Benidorm 40.000 aún te dejan respirar. Benidorm son 5’3 kilómetros de línea de playa y 275.000 metros cuadrados de arenal urbano; vamos, que hasta puedes aparcar a 15 metros de la arena… aunque aquí, playas urbanas, vamos a pie.

Para comparar, hay que saber manejar magnitudes y Benidorm, pese a quien le pueda pesar, engaña en la primera visual, aunque la realidad surge cuando fijas la mirada. No existe tal problema.

Las playas están más que estudiadas. Sin entrar en particularidades y como media, las playas mediterráneas españolas tienen su máxima ocupación entre las 9 y las 12 h (34’2%), mermando mínimamente entre las 12 y las 16 h (30’2%) y descendiendo progresivamente en ocupación entre las 16 y las 2º h (del 14’3 al 3%). No se me alarmen por estas cifras porque aún queda un 18’3% que altera estos parámetros al no mantener un rango horario definido y que viene a incrementar las cifras entre las 11 y las 17 h sin permitir alojarlos en nicho propio.

Es más, hasta el mismísimo MOP (Ministerio de Obras Públicas) en 1970 definió la utilización de las playas: playas estacionales y playas no estacionales en función de la ocupación, y me voy hasta Víctor Yepes para el sistema playa-usuario, con una pequeña introspección hasta Gaviria-Iribas porque las mediciones, contando uno a uno los usuarios de las playas, no se han vuelta a hacer desde 1974; ahora se tira de foto aérea o cálculo a boleo… Y alfarrasar, lo que se dice alfarrasar… desde los cálculo de mi abuela Mercedes nadie ha vuelto a acertar.

Yepes habla de que existe una cierta capacidad de carga de una playa que cifra en confortable para densidades superiores a los 4 o 5 m2 por usuario entre la zona activa y la zona de reposo de la playa. Pero claro, eso depende del destino turístico. Encontrarnos con 10 m2 disponibles nos puede llevar, incluso, a síntomas de soledad; aunque el 1’8 m2 que midió Gaviria en el Mal Pas benidormer en 1974 es similar a la situación de los jurelillos de lata. Ahí ya podemos hablar de saturación y no es porque nos salpique el hervor del aceite bronceador sobre la piel del vecino/a sino porque la sensación finita de espacio se percibe. Mal Pas es una playa limitada por paredes verticales del cerro Canfali y con sólo un punto de entrada a nivel de vía pública.

Por eso interesa saber la capacidad real y el potencial de carga de una playa. Para ello, antes de hablar, hay que tener claro el volumen de usuarios potenciales de la playa, la carga potencial, el coeficiente de uso tanto del arenal como de las zonas de baño, las superficies de las área activa y de reposo de una playa, el número de usuarios reales y su reparto por horas, la estancia media en la playa y los coeficientes de ocupación diaria y laminación (los que se van y los que vienen), e incluso las horas de utilización de las playas. Con todos estos datos sí podemos determinar que 4 m2 por persona durante 3’46 horas (que es la media de estancia en una playa mediterránea española) está en lo aceptable. Menos de 4 m2 es estar en la saturación y más es acercarnos a la situación ideal de confort playero.

Para todo esto no hay que llevar encima más que una cabeza bien amueblada. Usted mira cómo está el arenal y si cree que cabe… pues a disfrutar. Las matemáticas están para lo que están. Con matemáticas y cifras podemos meternos también en zonas de baño, zonas de paseo playero, zonas de actividad, zonas lúdicas… hasta donde se quiera complicar uno la vida. Luego está la percepción personal.


Benidorm, Playa de Levante.
Viernes de Dolores de 2014
Bueno, y encima sin computar extras como Biblioplaya, zonas adaptadas (la playa es para todos), juegos para niños, aparatos de movimiento, pedalos, plataformas de agua, esculturas de playa y dinamización que incluye hasta gimnasia (e incluso taichí, sin llegar a tai chi chuan) para mayores.

Por eso, no se pude es comparar En Turqueta con nada; y menos con Benidorm. Y mucho menos si es por ofender, porque ofende el que puede y no el que quiere. Y porque Benidorm, por mucho que duela, sólo son unas playas que si estimamos en 35 metros la anchura de reposo nos ofrece un área de disfrute de 186.165 metros cuadrados que tienen detrás toda una ciudad de servicios. Y esto, muy pocos lo pueden esgrimir. Por caber, en las playas de Benidorm caben, en umbral de confortabilidad 46.500 usuarios… que cuando aplicamos los distintos coeficientes y las medias de estancia y los flujos de laminación nos vamos a pases de entre 161.000 y 178.000 usuarios en días punta sin que ninguna estructura se resienta y mucha gente se beneficie.

Comparar es establecer relaciones entre dos o más cosas… pero manejando las mismas magnitudes. No se puede comparar un charco con una fuente; la belleza es subjetiva y la realidad siempre objetiva.




9 abr. 2014

DE TENER QUE REPENSARNOS LO DEL TURISMO


Aprovechando el ‘bache’ conviene que nos pongamos las pilas”. Esta frase forma parte de la presentación de un informe realizado a solicitud de político (de entonces) en enero de 2006. Lo firmábamos cuatro colegas (geógrafos) y lo habíamos consensuado; no es que fuéramos -ni somos- los más listos, pero estando en el estudio de la cosa -y viviendo en Benidorm- era de obligación referírselo. En nada apareció el estudio Plande Turismo Español Horizonte 2020 y aquí, de nuestro informe, nunca más se supo. Nos habíamos creído que serviría para que nos encargaran un trabajo más concienzudo. En fin, otra vez será. Los otros tres compañeros eran muy jóvenes; han sobrevivido al desengaño. Para mí, muy mayor, la Geografía es mi hobby.

Ahora (2014) me llena “de orgullo y satisfacción” -a medias y a medias [porque no lo comparto del todo] que se hayan hecho eco los Medios de Comunicación (algunos, y por un remitido) de un estudio (Perspectiva aplicada al diseño de los destinos de sol y playa) de los arquitectos José Miguel Fernández Güell y Marta Collado, profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la UPM y reputada arquitecto urbanista. ¡Bravo! Cuando lo dice un geógrafo se le hace el caso justito (a nosotros, a pesar de todo, nos felicitaron por la claridad con que exponíamos la cuestión; sabíamos que poco caso nos harían), pero cuando lo dice un arquitecto (y con prestigio) la cosa cambia: hay difusión. ¡Bienvenida sea!; yo “m’alegro”… aunque me ratifico en lo de “a medias y a medias”.

De todas formas, un recadito: el mejor estudio sobre turismo y situaciones futuras es el del profesor JorgeOlcina (UA).

Pero yendo a lo que nos trae hoy, Fernández Güell y Collado apuestan por no seguir construyendo en la costa y reformar y rehabilitar lo ya construido. Ellos, a lo suyo. Son arquitectos. Parten -y ahí entramos en lo del 2006- de que “el turismo y los turistas del futuro serán -‘un poco’, decíamos nosotros- distintos a los actuales” por envejecimiento poblacional de los mercados emisores y (esto segundo, reconozcámoslo, no lo pusimos negro sobre blanco) la proliferación de nuevas estructuras familiares (y mira que lo hemos estudiado). Coincidimos con ellos en lo de la previsión de que las “nuevas economías en vías de consolidación… contribuirán al aumento de las clases medias con capacidad para viajar”, lo que era entonces -y ahora es- de Perogrullo, pero que antes de la crisis se veía venir con refulgente brillantez y absoluta nitidez. Ellos lo detectan tras los principios de recuperación que ahora vemos (el FMI cambia las previsiones de mes en mes), lo que es bueno. Y además están “los avances continuos en tecnologías de la información y la comunicación”, que en 2006 eran muchos y ahora son muchísimos.

No descubren nada nuevo los arquitectos cuando señalan como factores clave los factores ambientales. Con estos llevamos dando la vara ya unos años. “En la elección de los destinos tendrá en consideración, cada vez más, las cuestiones medioambientales”, vienen a decirnos y venimos diciendo desde los 90. Los arquitectos, como hicimos -y hacemos- los geógrafos, indican la “necesidad de políticas ambientales más decididas para preservar los recursos turísticos”. Aunque ellos sí meten en liza una novedad -que nosotros no llegamos a contemplar- como es “la creciente demanda social de nuevos modelos de gobernanza” (es que esto es más de ahora) llegando a señalar que esta acción “originará cambios en la planificación y gestión de los destinos turísticos por parte de las Administraciones y los TTOO”, cuestión que yo, al menos, no tengo nada clara.

Determinante es la consideración de Fernández Güell y Collado: “resulta imperioso que nuestros principales destinos de litoral identifiquen y afronten los retos de futuro, a fin de mantener su posicionamiento competitivo en los diversos segmentos del turismo vacacional”. Esta es una asignatura pendiente a día de hoy.

En cuanto a las cuestiones de la oferta ellos proponen diversificarla hacia lo que llama “segmentos complementarios” -“turismo de golf y cultural”- y “segmentos alternativos” -turismo urbano y rural-. ¡Buenas segmentaciones; excelentes definiciones! En fin, que debo reconocer que coincido en que “la estrategia de diversificación debería tomar en consideración la nueva estructuración del mercado según estilos de vida, en lugar de hacerlo a partir de los estratos socioeconómicos convencionales” porque era de las cuestiones innovadoras que propusimos entonces. ¡Qué subidón!

Los arquitectos inciden en su estudio en lo de la huella ecológica de los destinos turísticos, que es un aspecto muy interesante a tener en cuenta y en algo que todos podemos coincidir: no construir nuevos destinos. La verdad es que con los muchos y variados que tenemos no hace falta ninguno más. La excusa (¿peregrina realidad?) que de que no queda ni un centímetro de costa para urbanizar es aceptable, pero lo es tanto como que “en España no cabe un tonto más” (que dicen que dijo Santiago Amón, porque se caería al mar; Amón falleció en 1988 y… estábamos ya a punto de rebosar ya). Más vale decir que hay que mejorar y poner en valor lo mucho y bueno que hay, y evitar repetir errores.

Coincido, no he recabado -por indolencia (en la acepción de pereza y desidia)- las opiniones de mis otros tres compañeros de redacción y no puedo pluralizar, con el profesor Fernández Güel en que el gran reto está “en que las Administraciones públicas, sobre todas las locales -y para ellos redactamos el informe de 2006-, sean capaces de concertar medidas con la iniciativa privada e implantarlas con la intensidad y agilidad requeridas”.

Finalmente, me gusta que Fernández Güel se muestre optimista con el turismo de Sol y Playa que “seguirá siendo el segmento más demandado en los próximos 15 o 20 años”. Y si atendemos a estudios como éste, incluso el nuestro de 2006, podremos seguir manteniendo nuestra posición de prestigio… y nos da un margen para operar.



PD. ¡Ojo!, que no tengo nada contra los arquitectos; mi hija Isabel es del gremio. Pero en estas cosas los geógrafos tenemos una visión mucho más global. Disculpa Chabela, pero es así. Podemos colaborar; tota pedra fa paret.



7 abr. 2014

DE UN PASITO MÁS EN LO DE LAS SMART CITIES Y BENIDORM


He estado hoy en el INVAT.TUR (que programan que es un primor) en una nueva sesión preparatoria del XVII Foro Internacional de Turismo de Benidorm, que este año (23 y 23 de Octubre de 2014) va de Smart Cities y… me he perdido en diferentes fases de la sesión con lo de la Plaza de la Desvirtualización, el Urban Hacking, las Storytellings, los Stakeholders y los digizens. Me estoy desfasando, y eso no puede ser.

Bueno, esto último -que fue lo primero-, me lo averigüé yo solito mucho antes de acudir, al deducir. Los digizens son los “digital citizens”, ciudadanos digitales (“los que usan internet con regularidad y eficacia”, cosas de Karen Mossberger [University of Illinois at Chicago] en su trabajo “Digital Citizenship. The Internet.society and Participation”). Ya lo vi, a las claras, en su libro Ciudades Digitales: La Internet y la Geografía de Oportunidad (Oxford University Press, 2013; que tengo descargado para intentar leer y saber más de la cosa… y no he pasado de la página 15…). En fin, que esto va largo y complicado. Ya saben: “los que usan internet con regularidad y e-fi-ca-ci-a”. Eficacia es la cuestión clave.

Luego, para el resto, he necesitado de un diccionario ultramoderno y eficiente… lo que indica mi obsolescencia en estas cuestiones: insuficiente desempeño mi interacción en TIC’s.

Pero bueno, he sabido que los stakeholders somos “todos los que nos vemos afectados positiva o negativamente por las decisiones de una empresa”. Vamos, que con las dos primeras palabras ya estaba definida la cosa: somos todos. Y eso que “stakeholder” podría llegar a significar “inversor” o “accionista” en la libre traducción de la lengua de Shakespeare a la de Cervantes; pero significa “sufridor en casa” (stakeholder primario) o “víctima propiciatoria” (stakeholder secundario). Jó, ¡cómo está el parque!; ¡qué barbaridad!

Lo de las storytellings (creo que) lo pillé a la primera. Lo del arte de contar historias se ve a la legua. Ahora bien, es la máquina de contar historias y ¡¡formatear las mentes!! que dijo el historiador francés Christian Salmon y que da título a uno de sus libros. Esto hasta tiene su sentido; lo de conseguir compromiso con las marcas y las personas que detrás de ellas. Pero se complica.

En lo del Urban Hacking me he, incluso, desmotivado al principio. Luego le he visto su pizquita de gracia, pero… Se trata de una herramienta de Marketing y -hasta dónde llego- lo del “jacking” era eso de “piratear”; lo de realizar irregularidades a fin de cuentas. Pero resulta que es un “pirateo de las convicciones sociales” (¡toma ya!) en el sistema urbano; “desconcertar al transeúnte sin rebasar el límite del buen gusto”, dicen. Y va a más, llegar a parodiar la publicidad y a conferir un aire divertido a la escena urbana. Para gustos, los colores. Pero tienen su aquél.

Y por último, lo de la Plaza de la Desvirtualización. Aquí ya me he quedado a años luz de los que aún permanecían en la sala. Uno admite sus limitaciones. La desvirtualización existe: es la acción y efecto de desvirtualizar; y desvirtualizar es “conocer en persona a alguien con quien previamente se ha establecido una relación virtual”. Tiene su sentido en un momento en el que llegamos a conocernos mucho a través de las redes sociales, de forma virtual, y -como mentimos tanto- muy poco en la vida real. Lo de la Plaza de la Desvirtualización es el lugar -libre de wi-fi- dónde la gente acude a conocerse en lo físico después de haberse mentido ampliamente en lo virtual y electrónico. Lo virtual, ahora mismo, termina por estar referido a un uso informático.

Esto, y muchísimo más, ha surgido de la conferencia de Pablo Sánchez Chillón (CEO de Eolex CityLab) que es uno de los pioneros en lo de la investigación sobre las Smart Cities. Pero no perderme detalle voy a seguir si blog (Urban360.me); hay que estar al día.

El análisis ha sido muy claro aunque, como dije, me perdí en algunos de los términos. Vamos, que si jugamos a lo de las Smart Cities (y Benidorm está en ello, y como no está en la RECI [por la B sólo están Badajoz, Barcelona y Burgos] es que ya no comenzamos bien), tenemos que estar en ello: “Potencial, enorme; ideas, buenas; financiación, necesaria” es el credo que sirve y que tiene en Benidorm y para Benidorm las cosas muy claras. Lo de la financiación ya lo pone duro, pero en el caso de Benidorm hay un “pero” más. Como ya dije la otra vez que esto traté: ¿quién es el flautista que toca la melodía encantadora en Benidorm? Pero es que hoy voy más allá: si surge el/la flautista o el/la portador/portadora de la antorcha olímpica ¿la vamos a seguir?

El mapa ya no es sólo el territorio y a estas alturas del siglo XXI resulta que “es muy difícil la gestión de la ciudad para los próximos 5 minutos” que dicen que dijo Michael Bloomberg, alcalde que fue de NY. Bueno, pues si Benidorm necesita poner en actualidad su Plan General de Ordenación Urbana y tengo por cierto lo que dijo Bloomberg, y vamos a jugar a ser Smart City… ¿cómo -coño- lo vamos a hacer? Si planificamos algo con mentalidad de ahora mismo, cuando llegue a materializarse estaremos creando algo ya obsoleto.

Esto nos lo debemos hacer mirar. Sí que tenemos que definir el modelo de ciudad que queremos; Sí que esto de optar a Smart City es factible; Sí que tenemos que evitar quedarnos trasnochados nada más comenzar; Sí que tenemos que ponernos las pilas. Que sí, que sí.

Pero yo insisto: ¿quién nos lidera en este trance?

Voy a tener que esperar toda una semana para ver si al bueno de Roc Gregori (a su vera estuve en la conferencia) se le ocurre algo y los plasma en las páginas del Diario Información el Domingo de Ramos. ¿O no?



6 abr. 2014

DE UN CAFÉ CON VOCACIÓN DE SERVICIO POLICIAL


Por Los Cafés del Meliá pasan muchos ciudadanos con los que sacamos brillo a determinados capítulos de nuestra historia local. Una veces nos vamos muy atrás en el tiempo y otras muy atrás en la introspectiva de nuestros invitados. Lo hacemos para que nos cuenten más de Benidorm o de las cosas de Benidorm; aunque casi siempre para que nos cuenten más, mucho más, de ellos. Siempre, a un paso, tenemos a un héroe anónimo. Y para ser héroe, en los tiempos que corren…

En una de estos cafés hemos profundizado más con el comisario de Policía de Benidorm, un natural de Ciudad Real que recaló en Benidorm en 2013 tras pasar por destinos de película.
Salió de la Academia General Militar ya como Alférez de Policía Nacional para continuar formación en la Escuela General de la Policía y tras 56 cursos policiales -que son cursos- y un máster, tras haber pasado un tiempo como “diana ambulante”, tras haber estado en Brigadas de Información (llegando a jefe de Brigada), en el TEDAX-NRBQ (en la Unidad Central) y como Comisario (desde 2005) en otros destinos, en enero de 2013 está en Benidorm, que -como a tantos otros compañeros que le precedieron- atrapa. Al tiempo, comisario.

Y claro, de Benidorm hablamos. De lo anterior también; pero ya saben: lo que se cuenta en la tertulia -si es de “grado A”- se queda en la tertulia. Hombre, aún así, hay cositas que pueden trascender. Así, hablamos de los Servicios de Información en el País Vasco y hasta de “8 apellidos vascos” (¡cómo no! Dani Rovira y todos están geniales), de lo que es la Información, de cómo se actúa cuando se dispone de Información, de cómo se consigue la Información, de cómo se intercambia la Información, de cómo se mete uno en estos líos. Hablamos largo y tendido de las Técnicos en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX) -ahí le brillaban los ojillos; pura satisfacción- y de cómo se forman, y de cómo actúan; de la profesionalidad de los TEDAX españoles, de la consideración internacional que tienen (aquí vienen hasta los israelíes, a aprender), de su formación… y hablamos del 11M, de cómo se intervino, de cómo se actuó y cómo se rebaten muchas de las informaciones que por ahí han seguido circulando… para coincidir, aunque desde campos opuestos, en que la instrucción judicial ha dejado muchas lagunas. El comisario rebatió mucho, prácticamente todo, de lo contado por un determinado diario y nos quedamos con que la absoluta descoordinación, entonces, de los servicios de Información nacionales e internacionales nos llevaron a aquello.

Y pusimos los pies en la tierra, en Benidorm, y hablamos de las instalaciones “decepcionantes” (mantengo yo) con que cuenta la Policía Nacional aquí; pero es que cuando parieron la Comisaría estaba -entonces- casi en medio de la nada; en medio del campo. Ahora, la calle Maravall está rodeada de vecindario (y hoteles) y pierde un ápice de operatividad (minimiza él). No obstante, se han producido, contó, notables mejoras (hasta galería de tiro y vestuario, tras mejoras en calabozos y habitabilidad del inmueble) y así pueden tirar un tiempo más.

Satisfecho se mostró el comisario de poder disponer de más de trescientos efectivos, con tan solo 20 destinados a gestión, y haber puesto en marcha distintos servicios -con buena aceptación y resultados- y re-planificado otros que han dado también sus buenos resultados. En Benidorm lo más negativo en la parte delincuencial son los hurtos y las estafas. Con respecto a 2013 las infracciones han descendidos un 15%, y un 50% los hurtos, así como que han disminuido drásticamente las estafas (alquiler apartamentos a través de webs) y también los daños en los vehículos. En realidad, un 9% menos en delitos y un 9% más en intervenciones de drogas al menudeo, con mayor presencia policial. Vamos, que hasta en eso se vive en Benidorm de puta madre.

Ahora mismo se han intensificado los grupos operativos de respuesta y se está actuando en colegios (charlas explicativas incluso sobre Internet) y han aumentado controles aleatorios, incluso se llega a temas de seguridad privada (alarmas, bancos, vigilantes jurados y porteros de discotecas).

Hombre, también hay manchas oscuras en el expediente local: la necesidad de un refuerzo de efectivos en verano y una mayor efectividad en la lucha contra el trile. Esto de los trileros es el problema nuestro de cada día: una ley muy laxa y permisiva y unos procesos que se dilatan en el tiempo llevan a una inacción absurda. De poco, o nada -mantengo yo… y el comisario bajó la vista y miró al mantel-, sirve poner a los trileros ante el juez/la juez; duran allí menos que un helado al sol. Yo llevo escuchando, y viendo, esto de los trileros desde que aterricé por la Avenida del Mediterráneo en aquél verano de 1987. Pero no salgo de mi asombro: siempre hay gente (¿personas?) que terminan picando. Yo, en este tema, creo que lo que falta a esa gente es un hervor; 10 minutos más en el claustro materno -y con las hechuras bien cociditas- no caerían en esa trampa… ni en comprarle a un rumano moneda checa en el Puente Carlos, que es casi lo mismo.

Muy ameno e instructivo el café. Hicimos también un repaso de la vertiente internacional delincuencial (y de la nacional) manteniéndose Benidorm en una posición privilegiada en cuanto a seguridad, y contando con el SATE (Servicio de Atención al Turista Extranjero) más premiado. Y con esto terminamos.

Eso sí, la historia de nunca acabar es la de la nueva Comisaría… que será cosa de ciencia ficción. Al tiempo.

Al final, me quedo con un detalle del comisario Hernández: su ilusión era siempre la policía uniformada… y el uniforme sólo lo viene usando para actos oficiales. La vida es así: si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos.

De este café me encantó la vocación del comisario Hernández de servicio a España; desde donde sea. Ahora, desde Benidorm.



4 abr. 2014

DEL TREN DE LA COSTA… AHORA, SÍ QUE SÍ… EL ESTUDIO DE VIABILIDAD ESTÁ AQUÍ


Algunos dieron un respingo; otros, no. Yo soy de estos últimos.

Tren de la Costa. Trazado
Es que lo que la consellera Isabel Bonig anunció -“Eltren la Costa es rentable según un estudio de viabilidad”- es algo que queríamos creer y que parece que nos anima más. Pero es que aún no está completado el estudio…

Esto es interesante porque cuando el Tren de la Costa sea una realidad, cuando esté completada la 4ª Fase del Tren de la Costa (aquí cabe incluir el aullido del Hermano Lobo) ya no serán necesarias las lanzaderas desde la Estación del AVE de Alicante a Benidorm -y viceversa-, ¿o sí?

Del Tren de la Costa ya les he contado en este Blog: El Tren de la Costa (16.09.2010) y Del Tren de la Costa… una vez más. Puedeque ahora vayan en serio (21.08.2013). Con estos dos post ya se pueden hacer la idea de lo que significa y de lo que supone, pues la orografía alicantina en Las Marinas se las trae.

Bueno, pues a lo que íbamos esta vez: la consellera Bonig anunció que en cosa de un mes (a finales de este mismo mes de abril) estará completo el Estudio de Viabilidad. Eso y nada es casi lo mismo: papeles y plazos. Papeles buenos, pero poco más.

La noticia buena era que el Ministerio de Fomento incluye en los PGE’2014 una partida de 460.000 € para el Estudio Informativo… que tiene un plazo de redacción de 24 meses… y que si se firma ahora mismo (abril 2014) tiene hasta el mes de abril de 2016 para presentarse. Buf, porque es que con 460.000 € no me hacen el Estudio Informativo ese… Habrá que esperar a unos nuevos PGE para que se lo terminen.

En el Estudio Informativo lo que se pretende plasmar es como será, de verdad de la buena, el proyecto. Vamos, cómo quedará y lo que costará. Para ello hay que contabilizar las alternativas propuestas (con ventajas e inconvenientes) y decantarse por una. Ahí estarán plasmados los costes y plazos, incluso los tramos y fases; todo. Y barato no va a ser.

No he leído aún nada del Estudio de Impacto Ambiental, que también sumará meses…

Pero en el caso de que el Estudio Informativo quede aprobado -¿antes de que termine la presente década?- entonces será necesario de llevarlo a exposición pública para que sea conocido y se puedan presentar alegaciones, que habrá que resolver. Y si al final todo resulta bien, con el Estudio Informativo aprobado pasaríamos a la fase de Redacción del Proyecto… y… ¡Cuán largo me lo fiáis!

Y por ello no entiendo que la consellera dijera el otro día que “hay que ser realistas y tener en cuenta que la actual situación económica dificulta la ejecución de este plan a corto plazo”, si aún falta una eternidad. La Generalitat ahora está más tiesa que la rodilla del un clik (de playmobil) y más seca que un bicho de museo, pero imagino yo que allá para 2020 tenga un poquito de por favor económico para acometer algo que hoy se dice, y ayer se presumía, rentable.

Para 2020 planteo yo: ¡qué imaginación que tengo! Bueno, y eso sería la primera fase: la adecuación de la C1 Cullera-Gandía. Luego la cosa se complica en sucesivas fases: la prolongación hasta Oliva, con el soterramiento proyectado; la necesaria prolongación hasta la Intermodal de Dénia (que habría que construir) y luego la comunicación Dénia-Benidorm y Benidorm-Alicante que permitiera la conexión con la línea AVE Alicante-Madrid. ¿Lo verán mis ojos?

En fin, tempus fugit… pero qué lento para algunas cosas y qué rápido para casi todo lo demás.

Y a mí que me parecía una aventura romántica aquella de tener que tomar la diligencia en Alicante para llegar a Benidorm a pasar unos días de descanso. Entonces -y hablamos de finales del XIX y del siglo XX… y del XXI- había que darse un paseíto hasta la Fonda La Balseta para tomar la diligencia que le traería a Benidorm. La Balseta, leo en Alicarte, estaba en lo que hoy es la calle Manero Mollá, a un cacho de la Estación. Vamos que desde que llegó el tren de Madrid a Alicante (1858), venirse a Benidorm siempre ha resultado una aventura.




1 abr. 2014

DE PRESENTABLES CIFRAS E IMPRESENTABLES PERSONAS


Hoy ha habido una buena sesión de trabajo del metabuscador[1] trivago en Benidorm, en el INVAT.TUR. Ha estado muy bien; han explicado a los hoteleros como reposicionarse mucho mejor para conseguir mayor impacto y los datos han sido bastante esclarecedores. No he podido quedarme hasta el final, pero ha sido muy interesante.

Lo más” ha sido la presencia del diputado de Turismo, el tal Albaladejo. Dicho esto de “lo más” sin querer menospreciar al Director General de Turismo de la Generalitat, Sebastián Fernández, que por protocolo era hoy “lo más”.

Y digo “lo más” porque hasta ha sido capaz, el tal Albaladejo, de llegarse hasta Benidorm, pero no ha pasado de la primera rotonda, nada más salir de la autopista. Y Benidorm, lo que es Benidorm city & beach, empezaba un poquito más abajo (la autopista está a una cota más alta que la mismísima playa). Pero bueno, “lo más de lo más” ha sido que se le ha escapado -a lo mejor hasta lo ha querido decir- al tal Albaladejo que “Benidorm es la capital turística del Mediterráneo español”. Y cuando la ha dicho ha mirado a ambos lados como queriendo buscar la expiación de sus faltas ante el político Fernández y el presidente de la patronal hotelera Toni Mayor (que el otro día aparecía en la traducción de un texto del Financial Times como Antonio Alcalde; cosa de traducir con Google).

Luego no ha estado desencaminado, el tal Albaladejo -que todo hay que decirlo- en sus postulados: “impulsar la promoción…”, “mejorar la calidad de la información…”, “trabajar por el prestigio…” y hasta “generar sentimiento de retorno…”. No, si el chico, a poco que ponga de su parte, puede conseguirse un “progresa adecuadamente”. Pero, pero-pero.

He puesto la oreja cuando los compañeros de la SER y Onda 0 le han puesto la alcachofa sobre el tema de las “lanzaderas” para el AVE hacia los destinos turísticos… y ahí se ha vuelto a cubrir de gloria.

Nada, que ni organismo supramunicipal ni gaitas. La Dipu juega en otra división -¿en otra dimensión?- y “no” va a “cuestionar la autonomía municipal en la toma de decisiones”, tanto de Alicante -de no querer lanzaderas en sus calles- como de Benidorm -de pedir árnica (solicitar compasión, declararse en situación apurada, incluso vencido, y pedir ayuda; María Moliner dejó dicho) a Rajoy o al sursuncorda (personaje anónimo de mucha importancia o personaje al que no se tiene en cuenta aunque tenga mucha autoridad) para que estas lanzaderas lleguen, por lo menos, a Benidorm (y vuelvan a Alicante, claro; vamos, ida y vuelta de viajeros vacacionistas cuyo destino vacacional es Benidorm-. El tal Albaladejo no es Salomón -tercer (y último) rey de Israel, hombre sabio de sano e inteligente juicio-  y no hubiera estado de más que se mojase en este tema, aunque, a lo peor, todo él era de Terlenka (afamada fibra sintética de los años sesenta) y terminara encogiendo... aunque el prospecto dice que es fácil de lavar y no encoge.


El colmo ha sido cuando les ha dicho a mis compañeros de la prensa que “si Villena se ha ofrecido ya” para las lanzaderas, que no empreñemos más la cosa. Esto último, lo de empreñar la cosa, es traducción propia y libre de sus palabras que a pesar de haber sido pronunciadas en correcto castellano, con indolente deje torrevejense, responden de forma más precisa al concepto final. Nada, que no molestemos con nuestra pataleta a Alicante y conformémonos con la posibilidad de Villena.

Para esto no quiero -yo- Organismo Supramunicipal. Toda la vida de Dios defendiendo -yo- el valor de las Diputaciones y para una vez que las necesito van y nos ponen mirando a Portugal, que oí decir en mis tiempos de Ayamonte y que Uds. mismos se pueden imaginar -¡válgame Dios!, y no sufrir- lo que significa.

Pero la cosa va a más. En La Dipu hay algún diputado más que es de Benidorm y que ayer mismo se puso de perfil. Esto, si cabe, es más doloroso por ser este de Benidorm y porque hoy, 1º de abril, se cumple el 6º Aniversario del fallecimiento de don Pedro Zaragoza. Aquél alcalde, y algunos otros que le siguieron, nos enseñó que por encima de siglas e ideas está el pueblo de uno. Pero… uno, que es singular, piensa y recapacita: La Dipu no es el problema; el problema son sus inquilinos, y no importa el color de la corbata.

En fin, que lo de Trivago ha estado bien. En 2013 a través de Trivago el montante económico de las reservas hoteleras realizadas para la Costa Blanca ascendió a siete millones novecientos catorce mil ochocientos cincuenta y un euros de nada. Sí, 7.914.851’00 €, que son millones.

Trivago es un invento alemán del año 2003 que está en España desde 2007 y que tiene 45 millones de usuarios en todo el mundo -con 72.000 usuarios registrados-, 44 plataformas en 24 países y 700.000 hoteles alojados en 200 webs de reservas. Es el primer metabuscador tipo .es y el 16% de los usuarios Trivago teclearon “España” y de ellos, el 10’02 buscaron Comunitat Valenciana y de ellos el 31% buscó y encontró “Benidorm”, que es líder en esta Comunitat, donde Alicante consiguió el 7’7% de las búsquedas… y Torrevieja el 1’60%… dicho sin acritud (sin querer ofender, ni mucho menos) y sin pensar en personajes políticos de Alicante o Torrevieja. No vayan a pensar que uno va por ahí malmetiendo (enemistar a unos contra otros).

La cosa fue subiendo de tono (en las distintas exposiciones de los expertos de Trivago, que los políticos ya se habían ido), pero son cuestiones técnicas y profesionales que exceden del cometido de este blog: opiniones, quisicosas y vivencias (que no pendencias) desde Benidorm.







[1] Sistema que localiza información en los motores de búsqueda más usados y carece de base de datos propia y, en su lugar, usa las de otros buscadores y muestra una combinación de las mejores páginas que ha devuelto cada uno de los otros buscadores.