30 nov. 2015

DE UN PREMIO… POR RETARLES A HACER EL “SEÑORÍO DE BENIDORM”


La verdad es que… Que te den un premio por plantear a otros un reto, y que este salga bien, es como lograr la cuadratura del círculo. Pues eso hicimos los tertulianos de “Los cafés de Meliá”: poner en un brete a Gaspar Tomás, de BOCOPA. Y encima, les sale bien la cosa –cosa que se llama Señorío de Benidorm; un vino tinto que ya cosecha dos galardones, y promete más sorpresas- y van y nos achacan todo el mérito.

La verdad sea dicha: la constancia y la perseverancia de Cecilio González, tertuliano y amigo de pro, y Javier del Castillo, amigo sin par y hombre renacentista de la restauración han tenido mucho que ver: han puesto a prueba la tenacidad de Gaspar Tomás. Y sí, el reto salió de la Tertulia “Los cafés del Meliá”, pero el vino ha salido de BOCOPA; que es lo que cuenta.

Y la verdad es que honradísimos acudimos al Auditorio de la Diputación de Alicante a la Gala del Vino de BOCOPA y a la entrega del premio en su 24º Edición. ¿Quién nos lo iba a decir?

A la gala acudió el alcalde de Benidorm, Toni Pérez y hasta la consellera de Agricultura, Elena Cebrián. No sé si la euforia del momento, ¿o qué?: pero el caso el caso es que la consellera aceptó venir una tarde de viernes al Meliá Benidorm a someterse al Tercer grado tertuliano a partir de enero de 2016. Será el primer miembro de un Gobierno valenciano que haga eso; y eso es bonito. Porque si agarramos una cuartilla (¡Ojo, una cuartila!) para escribir las fechas de las visitas de consellers a Benidorm desde que disfrutamos de institución de gobierno autonómica… nos puede sobrar con una cara, casi independientemente del tipo y tamaño de letra. Otra cosa sería datar las entradas y salidas por el peaje de Benidorm de la A7. Sé de consellers que han llegado a Benidorm, han pasado por una emisora de radio, y han seguido su camino… aún coincidiendo con el color político del Ayuntamiento.

Bueno, a lo que íbamos: vino de BOCOPA, Señorío de Benidorm, “Los cafés del Meliá” y la 24ª Edición del Premio.

Me gustó saber que BOCOPA ya exporta el 40% de su producción; me gustó oír a Gaspar Tomás pedir que “estos vinos –de BOCOPA, of course- se consuman aquí –en la Terreta- también; y de cara a la Navidad, ¡qué mejor idea! Por orgullo y por calidad”. Seguro que no lo dijo en ese orden, pero la idea era esa. Ah, y lo de “orgullo y calidad” lo apostilló él; y lo remarco yo.
También se presentó el Laudum Roble, para el que han diseñado una nueva botella, a modo de sólida columna, como sólido y contundente es este vino, con sus aristas y estrías en el tambor, y que ya nace con toda una medalla de Oro.

Y hablando de medallas: ¡¡Cincuenta y seis medallas!! han consechado los vinos de BOCOPA este año de 2015: 19 medallas de oro, 30 de plata y 5 de bronce. Ah, y 2 menciones honoríficas, que también suenan a medallita. Y ahí estaban sus vinos galardonados: el fantástico y divertido Marina Alta, la saga de los Marina Espumante, la contundencia de los Laudum –ya una estirpe regia-, la familia de los Alcanta y nuestro Señorío de Benidorm, el que nos ha otorgado el premio a la tertulia “Los cafés del Meliá”.


Les explicaba yo a los amigos de BOCOPA (y ahora lo hago con ustedes) que “En el verano de 2009 se materializó la idea de la tertulia, y el 18 de septiembre se ponía en marcha la primera de ellas; la primera tertulia de este cónclave de amigos que por celebrarse en los salones del Hotel Meliá Benidorm lleva por nombre ‘Los cafés del Meliá”. Les decía que la nuestra es una “reunión informal y periódica de gente interesada en un tema para debatir y formarse, donde compartir información y conocimientos así como contrastar ideas y opiniones” que suena a definición de manual. Que “la de la tertulia es una costumbre muy española que arranca en el XVI y que ya en el XVIII goza de una definición que nos gusta: ‘Junta voluntaria i congreso de los discretos para discurrir en alguna materia’”[1], insistiéndoles en que “por encima de todo nos deslizamos por la senda de la discreción y discurrimos con profundidad”. Les contaba yo que fue esto cosa de “Mario Ayús, que tomó como objetivo recuperar la tradición tertuliana benidormera. La materia prima, los tertulianos, nunca han faltado en Benidorm, y del espíritu que las anima -tolerancia y sentido crítico- Benidorm es un emporio. La cuestión se redujo –insistía yo- en encontrar la idoneidad del cobijo tertuliano que albergara la junta y congreso. Y ahí encontró Mario la predisposición de Antonio Escobar, director del Meliá Benidorm”. Y concluía yo: “¿Y el nombre del congreso, qué?”. Y me respondía a mí mismo: “Lo habitual, se cuenta, es que se bautice la junta con el nombre del lugar donde se celebra. Por ello, nuestra tertulia se llama ‘Los cafés del Meliá’”.

La primera tertulia se celebró el 18 de septiembre de 2009 y doce -de dieciocho- fueron los primeros tertulianos: Pilar de la Cuesta, Miguel Martínez Monge, Xavier Moreno, Jan Arild Nilsen, Manuel Palazón, Pepe Perles, Juan Portolés, Alex Rodríguez, Juan José Campus, Manuel Esquembre y Mario Ayús. Periodistas, comunicadores, docentes y hoteleros constituyeron el núcleo inicial de la tertulia. Yo les acompañaba en intenciones desde una habitación del inmediato IMED Levante. Me la perdí.

Y la tertulia “Los cafés del Meliá” está ya en su 7º Curso, temporada 2015-2016, con 225 reuniones a sus espaldas en las que hemos contado con 200 invitados que nos han hecho aumentar conocimientos y centrar criterios.

Han venido a tomar café con nosotros en estos siete cursos de trayectoria desde Manolo Escobar al profesor Johan Galtung, desde el sociólogo Mario Gaviria al músico Eddy Guerin, desde el director Paco Tamarín a la actriz María José Prendes, desde la olímpica Liliana Fernández al torero Luis Francisco Esplá. La Academia ha estado presente al nivel de los profesores Fernando Vera, Manuel Figuerola, Alfonso Puchades o Josep Ivars; la Gastronomía, con la Cofradía del Queso Manchego o Evarist Miralles. Nos hemos detenido en la Sanidad con Andrés Nemseff, Juan Ángel Ferrer, Miguel Llopis, Celia Correa o Juan José Tobal; en la didáctica de la Música, en el urbanismo, en el puerto y en el aeropuerto, en la investigación turística, en el mundo de los cronistas y en el de los pioneros del turismo en la provincia y, cómo no, en las cosas de Benidorm. Incluso hemos excavado en la Arqueología con Antonio Espinosa y entrado en las entrañas del cine con Óscar Bernàcer, Luis Colombo y Susana Estrada, y hemos buceado por toda la costa alicantina, acompañado a bomberos y policías, a cocineros y amigos. Naturalmente hemos contado los hitos de Benidorm -casi todos sus ex alcaldes- y los políticos de la provincia. Hasta con María Jesús (que vino con su acordeón) o con las asociaciones profesionales, que tan numerosas son en la provincia. Así, 200 invitados ya. Y seguimos.

Siempre queremos saber más del ferrocarril, de la autopista o de la 3ª Edad, de la vida y de la gente. Y, cómo no, del agua. AGUA con mayúsculas, porque dependemos tanto del agua, que la Tertulia la ha tratado con mimo y asiduidad, mostrando nuestra preocupación con Paco de Santiago, Francisco Amillo y la cultura del agua. Nos hemos abierto hasta el mundo sindical y buscado la esencia de la filosofía de la vida. Y claro, luego debatimos entre nosotros y creamos nuestros propios homenajes.

Y como esta noche iba de vino, les recordamos que la Tertulia “Los cafés del Meliá” ha tenido siempre muy presente el mundo del vino: desde los primeros pasos, ya milenarios, en el Alt de Benimaquia, a los más recónditos y modernos rincones de nuestras bodegas alicantinas. Pepe Mendoza abrió el ciclo, por inmediatez y amistad. Y tras él hemos seguido cosechando amigos y descubriendo posibilidades: Rafael Poveda, Bodegas San Vicente, Alberto Maiso, Javier del Castillo… Y resulta que en noviembre de 2013 aceptaron hablarnos del vino José Flor y Gaspar Tomás.

Y como somos como somos en la Tertulia, un tertuliano les retó a hacer un vino. Y ahí está el Señorío de Benidorm.

Y como les dije en las palabras de agradecimiento al recibir el premio: “no hicimos más que les he contado. Eso y solo eso: un café entre amigos en el Hotel Meliá Benidorm. Esa ha sido toda nuestra participación”.

Y ahora Uds. nos recompensan con este galardón, que aceptamos encantados, porque vemos que el producto se ha convertido en una vibrante realidad, ha sido premiado e, incluso, apunta una ayuda social… y ahí está el Señorío de Benidorm; monastrell”.

Han sido ustedes: BOCOPA… y Gaspar, Javier y Cecilio, si quieren, quienes han obrado el prodigio. Y por este logro, el Señorío de Benidorm, nosotros, la tertulia “Los Cafés del Meliá”, les felicitamos. Saber que existe es nuestra mayor recompensa”.

Y al final, una sincera confesión: “sepan que habíamos quedado plenamente honrados y recompensados con el cúmulo de conocimientos derrochados por José Flor y Gaspar Tomás aquella tarde benidormera de noviembre de 2013 en Los Cafés del Meliá









[1] Diccionario de Autoridades; 1739

26 nov. 2015

DE QUE TENEMOS QUE IR CON FRANCIA; PERO ELIJAMOS DÓNDE


Nada más que por estar donde estamos, a 14 km del continente africano –o como se cuenta de que algunas escrituras de parcelas del Benidorm del siglo XIX señalaban un textual de “limita al Sur con África, mar Mediterráneo por medio”- no es una buena idea la de “sustituir” a Francia en Malí.

Más que nada, porque YA ESTAMOS en Malí. Vale, son 61 militares en dos fases.

Por Resolución del Consejo de Seguridad (de la ONU) número 2071, de 12 de octubre de 2012, se puso en marcha la misión EUTM-Malí que por la Decisión 2013/34/CFSP se centra sólo en el concepto de “entrenamiento” en misiones de Operaciones Especiales a las Fuerzas Armadas de aquél país. Sí, esta misión cuenta con ROE aprobado (Reglas de Enfrentamiento/ Rules Of Engagement) también la Decisión es explícita: “no se llevarán a cabo misiones de combate”. Luego en Malí, no estamos para combatir. Francia, sí.

Indudablemente, tenemos que estar con Francia; Francia ha invocado la cláusula comunitaria de Defensa Colectiva (Art. 42.7 del Tratado de Lisboa; 01.12.2009, pero viene de los TFUE). Realmente, estamos con Francia lo diga o no, insinúe o no, el gobierno; le disguste, mucho o muchísimo, a la progresía.

Aún en el peor de los casos de hipocondría canguelera o brote radical de izquierdismo pacifista de pacotilla… ¿siendo miembros de la Unión Europea podemos decir que salimos a por tabaco y si te he visto, Francia, no me acuerdo? Pues no.

Resulta que “Desde el momento en que el Estado miembro,víctima de ataque terrorista o de catástrofe natural o de origen humano, pidenayuda a los demás Estados Miembros ya no tiene libertad para decidir en sentidocontrario”. Lo más que queda es coordinarnos en el seno del Consejo (artículo 222, apartado 2 del TFUE). Vamos, que como en Fuenteovejuna: todos a una. La UE va a acudir, Y somos UE. Y como ir, vamos a ir; pues elijamos escenario.

En la División de Planes del Estado Mayo de la Defensa parece haber más información sobre el avispero de Oriente Medio que del avispero de la zona africana. Y climática y orográficamente estamos más aptos; es terreno oriental es más asimilable que el saheliano. Y Francia si está en guerra declarada contra el DAESH y no en guerra contra los islamistas en Malí, a pesar de la Operación Serval/Barkhane. En ambos lados cuecen habas de color de la vieja bandera abasí (negra), pero la declarada es en Siria.

Malí es otra cosa. Y aunque estemos con soldados instructores en Bamako y Koulikoro, lo nuestro -España- allí es instruir. Malí es un poco más del doble de España (1’2 millones de Km2) y está poblada -se calcula que- por 15’5 millones de habitantes. Desde finales del XIX está bajo influencia francesa (aquello fue parte del Sudán francés) y consiguió la independencia en el gran lote de países africanos de 1960 (cinco años después de Bandung) pero hasta 1992 no tuvo sus primeras elecciones democrática… con lo que imagínense cómo estaba el patio. Los tuareg del norte, en la región de Azawac (donde está la mítica Tombuctú), son separatistas de toda la vida y la fueron liando parda en el Malí democrático hasta que desde 2012 un grupo militar derrocó al presidente electo con el pretexto de arreglar lo del Norte… Y no vean cómo se puso la cosa.

Los tuareg son una etnia muy particular. Si uno se lee la trilogía de Vázquez Figueroa sobre los tuareg seguro que aprende algo; porque, como digo, son muy particulares. Islamizados hasta cierto punto, una parte de ellos ha aceptado la sharia en extremo y ahora se hace llamar Ansar Dine y, claro, ha proclamado el Estado islámico de Azawac. Con tal de ser independientes, el resto de los tuareg les apoyaron y… apareció otro grupo islamista más -el Movimiento para la Yihad en África Occidental (MUYAO)- que con Ansar Dine me han dejado a los tuareg de siempre en nada y menos. Tanto, tanto, que desde enero de 2013 Francia interviene militarmente. Es que también les dio, cómo no, por masacrar a la población civil y destruir todo aquello que era Patrimonio de la Humanidad, aplicando la sharia al pie de la letra total.

Ahora el norte de Malí es un lío, porque como al panal de rica miel del dicho aquél, cien mil moscas islamistas acudieron… y a los propios de allí se les han unido los nigerianos de Boko Haram y los peculiares de al-Qaeda en el Magreb islámico, que algún susto ya nos han dado por aquí. Mucho indio en la película, vamos; mucho grupúsculo pirao y descontrolao que no tiene nada que perder.

Luego está la parte técnica. Para meterse allí -desde enero de 2013- Francia ha recurrido a drones MQ9 Reaper (de los que salen en la tele y en alguna película) y desde hace dos semana (07.11.2015) EE.UU. haaprobado la venta de 4 unidades a España (mod.5, con capacidad artillera) que no sé yo cuándo llegarán y -uff- cuándo estarán operativos. Y en el mismo cupo de problemillas a resolver está la falta de conocimiento, que algunos llaman “inteligencia” (y otros hacen el chiste fácil) en la zona. Militarmente, capacitados estamos; pero adolecemos de antenas eficaces por allí y resulta que -además- estamos perdidos con el idioma de la población: el francés. No te digo: si somos negaos en inglés, no te cuento en francés: la fransse, uan puant o el voulez-vous coucher avec moi ce soir?, que era el estribillo de una canción en inglé.

Luego está que la dotación presupuestaria para operaciones en el exterior, a noviembre que estamos, está más que agotada. Y en los PGE para 2016 ni se le ha pasado a nadie consignarla. Y no es barato irse de lagarto a Malí (ni a Siria). Y si el coste económico sería alto, no te cuento el político con la concepción de lo que significa estar en Occidente y ser miembro de clubes como la UE-28… incluso de la OTAN. Ni mento el coste social.

Pero por encima de las pelas, las posiciones políticas y las consecuencias sociales está el que esto no está planificado y a estas cosas se va con el tema planificado: si hay que ir se va, pero ir pa ná es tontería, que decía el socorrista en el sketch de Cruz y Raya.

Por lo tanto, como nos asiste el artículo 222 del Tratado de Funcionamiento de la UE y  ninguna de las disposiciones afecta al derecho de España “de escoger los medios más apropiados para cumplir con su obligación de solidaridad”, pues pensemos más en otros frentes orientales que en el corazón africano.

Ah, la cláusula de asistencia es automática. Vamos: que ir, vamos. Así que dejémonos de sandeces. Unos, por posponer la difusión de la decisión; y otros, por querer marear la perdiz a sabiendas de que, por narices, por coherencia y por supervivencia, tenemos que ir.





22 nov. 2015

DEL CONGRESO ALICANTINO DE DIDÁCTICA DE LA GEOGRAFÍA


Interesante; muy interesante. Luchar contra el cronómetro ha sido determinante; los horarios, como siempre, meramente orientativos. Lo que siempre pasa cuando se tiene mucho que aportar y un auditorio expectante.

La Facultad de Educación y la Sede Universitaria Ciudad de Alicante, de la UA, albergaron el Congreso. La inauguración, a la que acudió el rector, en el Salón de Actos de la Facultad. Españoles, portugueses y brasileños, entre los asistentes; era Ibérico.

La conferencia inaugural, a cargo de la presidenta de la AGE, Carmen Delgado. Planteó, de entrada, la reforma de las enseñanzas de Geografía. Estamos en el marco del EEES (Espacio Europeo de Educación Superior) y ya planteó ella que, desapareciendo el espacio de los lugares, nos centremos en el espacio de los flujos con un aumento de la atención al territorio que, bajo el prisma de “piensa globalmente, actúa localmente”, centra el concepto Glocal (global/local), ya que hemos pasado de la Nueva Geografía Económica a la Nueva Economía Geográfica. Apuntó a la Sociedad del Conocimiento que se basa en los cambios en el conocimiento y, ¡atención!, en los cambios en el aprendizaje. Se imponen cambios educativos para utilizar las nuevas herramientas de que disponemos. Planteó diferenciar ya entre “territorios que saben” y “territorios que no saben”, lo que lleva a una “inteligencia territorial” que nos dirige no sólo hacia los “territorios pensados” sino que lo hace hacia los “territorios posibles”; la clave está en conocer para diseñar actuaciones.
Abogó por incluir en el Currículo las didácticas de la Geografía y por ajustar aún más la formación universitaria a las demandas reales del mercado laboral, y que la Geografía ostente ya el rango de Ciencia del Territorio, que lo es, tanto natural, como ambiental y social.

Comenzó la presidenta con un editorial de The Guardian, de agosto pasado, dondese da cuenta de que la Geografía deja de ser la Cenicienta del cuento parademostrar su tremenda utilidad; cerrando con una frase de Oscar Wilde: Progress is the realisation of Utopias/El progreso es la realización de las utopías.

Ni que decir tiene que la Primera de las ponencias era la que despertaba el máximo interés. Así se lo oía yo decir a los asistentes en el café previo. Sin lugar a dudas, para mí lo era. Jorge Olcina Cantos iba a sugerirnos propuestas didácticas para enseñar el tiempo atmosférico y el clima. Ni que decir tiene, una vez más, que cumplió más que sobradamente los niveles de expectación -en la comida acelerada y por grupos se vio- dejándonos a expensas de poder leer toda su ponencia cuando se publique.

En su día la destriparemos pero a destacar lo más impactante: ¿los climogramas?, para Biogeografía. “Un climograma no caracteriza las variedades climáticas”. “Mucho mejor el analizar por separado lluvias y temperatura”. Se apoyó Olcina en que “los autores (de los libros de textos de enseñanzas primarias y medias) ya señalan su arbitrariedad”. Para caracterizar un clima es necesario tener en cuenta otros muchos factores, como el siempre olvidado viento.
También insistió en que no debe ser lo mismo señalar las temperaturas en grados Celsius que en grados Centígrados. Y es que esto es de Perogrullo; sí, ambas son escalas de 100 grados, pero la del sueco Anders Celsius iba al revés[1]: de 100 a 0. Jean Pierre Christin, con su “termómetro de Lyon” (1743) -y Carl von Linneo, después- le dio la vuelta: de 0 a 100. Un matiz que el joven profesor Olcina nos explicaba ya en su día.

Luego indicó que sólo un mapa de superficie es absolutamente insuficiente explicar el tiempo. A todo esto, ya había señalado la diferencia entre tiempo atmosférico (lo de hoy) y el clima (la estadística de tiempos atmosféricos para un periodo determinado de 30 años que internacionalmente va cambiando). Los mapas de altura son imprescindibles. Y más que ellos, los mapas de los libritos de texto, la posición y acción de las masas de aire son fundamentales y determinantes de los tipos de tiempo, que es lo que se pretende que conozcan los estudiantes. Centrarnos en las cinco masas de aire que nos afectan y determinan situaciones.

Jorge fue prolijo en datos y explicaciones. Diseccionó los libros de texto aplicados y sus contenidos en Primaria y Secundaría señalando el excesivo y complejo nivel en algunos planteamientos, la ausencia de nivel en otros, y aportó webgrafría de recursos para la enseñanza del tiempo y del clima en estos niveles de enseñanza. Cuando su ponencia esté disponible será un lujo desmenuzarla. Nos dejó una reflexión final ante los recursos que por ahí, por la Red, se encuentran: “las imágenes de satélite sólo dicen algo si se les sabe preguntar”.

La Segunda Ponencia corrió a cargo del portugués Miguel Inez Soares (El profesor como mediador digital en el aprendizaje de la geografía): interesante, abriendo muchas expectativas, pero sin concretar nada.

A partir de ahí, la diáspora para conocer, por aulas, las comunicaciones, los proyectos de investigación y las experiencias de aula. Se disparó el reloj, había que comer algo y a las cuatro de la tarde volver para la Mesa Redonda (Difusión de la investigación e innovación en la Didáctica de la Geografía) y disfrutar del la Tercera Ponencia a cargo de Alfredo Ramón Morte (La tecnología de la Información Geográfica) que nos llevó en volandas desde los tiempos del Canadian GIS (de los años 60) al Where 2.0 donde el apogeo de los SIG/GIS y la Neogeografía. “Hay que hacer que la información geográfica sea utilizada por todos” porque la sociedad invade las bases de datos y la normalización de los datos es fundamental para el futuro inmediato. Habló ya de residentes digitales y de visitantes digitales en este mundo de batos, donde detrás del dato hay personas, que llega hasta el BigData geográfico y, por ende, entrar en la geominería de datos. Terminó Alfredo con su pequeño y entrañable homenaje a un gran profesor, ahora jubilado, como es Enrique Matarredona, que me emocionó; al que pude abrazar hace unas fechas por Benidorm.

Nuevamente la diáspora de las comunicaciones y los talleres que tiraron por tierra el timming congresual. Hubo comunicaciones sensacionales, de nombres de prestigio, y otras que no pasaban “mi” prueba del algodón, pero enriquecedoras. Y de entre los talleres, destacar el de mi buen amigo Benito Zaragozí, centrado en la minería de datos geográficos, que disfrutaré en privado al compás de una cerveza (yo) y una coca-cola (él). No cambia el bueno de Benito. Pero ha sido interesante saber por dónde camina Terrasit, cómo crear un Aula de Geomática o manejar el Arc-GIS para aprender geografía.

La cara del Moro. Foto: Alfredo Ribelles
En la mañana del sábado, ya en la Sede de Ramón y Cajal, más comunicaciones, la clausura del Congreso y un itinerario didáctico por la ciudad de Alicante, con el agua como nexo, que terminó en los Pozos de Garrigós (Museo de Aguas de Alicante), bajo “la cara del Moro”, con un cielo ya plomizo en las primeras horas de una tarde alicantina de noviembre al compás de una leyenda.     






[1] Para Celsius, el punto correspondiente a la temperatura de 100 °C equivalía a la temperatura de congelación del agua a nivel del mar, mientras que la temperatura de 0 °C, coincidía con su punto de ebullición al mismo nivel medio marítimo. La escala, por tanto, indicaba un descenso de grados cuando el calor aumentaba, al contrario de como es conocida actualmente.

18 nov. 2015

DE LA ALARMA POR UN TSUNAMI…


Ayer, la alerta por riesgo de tsunami -anunciando una ola de 1 metro (cuando se trata de una sucesión de olas)- me dejó perplejo. Sí, desalojaron la playa de Benidorm -un ratito- y todo volvió a la normalidad en cuanto se desactivó la alerta. Como ejercicio, decir que nos salió redondo; como alarma, pues… No le pillo la gracieta.


Vale que desde el pasado 27 de agosto flotaba en el ambiente un cierto resquemor desde que Ocean Science colgara su “Simulación de generación de tsunamis y las inundaciones costeras en elMediterráneo Oriental[1] contando lo que podía pasar ahora cuando un bicho de estos anda suelto. Las conclusiones afectan a sectores de un mar muy compartimentado como es el Mediterráneo; que si oriental y occidental -y después nuevas compartimentaciones- completando dos grandes cubetas y con distintos comportamientos. Por cierto, que de ahí -y deun estudio previo- obtengo el mapa de las zonas tsunamigenésicas del Mediterráneo donde viene marcada la amplia zona “Argelina” que nos mira puñetera y las varias que hay en la cubeta oriental.


Con un rombito rojo he señalado la zona del terremoto de ayer que no cae en ninguna de las áreas señaladas porque, como ya dije ayer por algún sitio, la falla que allí nos ocupa y preocupa (Corfu-Lefkada) no tiene ese poder maléfico que le adjudicamos a las de subducción y a la inmediata, la número 12 del Golfo de Corinto. No son mancas las de las zonas 9 y 10 (Arcos helénicos del Este y del Oeste) que son más activas que las del mar de Alborán, las del número 1. Y es que para clasificar el potencial tenemos referencias de estos fenómenos en el Mediterráneo desde el año 436 aC; que ya ha llovido.

Por supuesto que no estamos libres de un hachazo de estos, como el de ayer, y que no sería la primera vez que nos llega. Ya hemos colgado varios Posts al respecto en 2010 (al respecto del de 2003), 2011 (sobre el de Senday) y 2014 (del de Argelia) con dibujito del efecto de llegada y todo, que nuevamente reproduzco, y donde se ve cómo impacta la onda con la forma del arco de la provincia.


Como poder, se pueden producir. De hecho tenemos registros de varios de ellos.

Ahora se estudian concretamente en zonas muy específicas. El trabajo al que aludo se ha centrado en la cubeta oriental y lo ha medido y calculado con precisión. En este trabajo le otorgan mayor puñetería a la falla que cobró ayer el protagonismo de la alerta, pero sin situarla en lugar tsunamigenésico.




El caso es que España cuenta con una red de alerta de tsunamis. En cuanto se detecta un sismo en las zonas de inducción de tsunamis (que están catalogadas) se meten los datos en un modelo informático que alerta de las zonas de posible impacto y se alerta a protección civil. Los datos en tiempo real de la red de mareógrafos permite confirmar o descartar la alerta. La red española de alerta de tsunamis se integra dentro del proyecto NEAMTWS (Sistema de Alerta Temprana de Tsunami en el Atlántico Noreste y el Mediterráneo), que se puso en marcha cuando, tras el tsunami de Sumatra de 2004, pero la red europea no funciona como un sistema integrado, sino como un conjunto de redes nacionales.

Todo esto me lleva a plantear que lo que habría que hacer es estudiar los efectos que podrían tener estos individuos –a fin de cuentas, riesgos naturales- en una bahía tan simétrica como la nuestra y con una isla en medio de ella, en el frente de ataque, así como el strand que tenemos. La suavidad de la pendiente de la plataforma continental, desde la bahía de Jávea hasta más abajo de La Vila, está en un valor medio del orden del 0’15% (Ana Mª Blázquez, 1999) con discontinuidades laterales, prismas sedimentarios y sistemas de beach rocks desigualmente repartidos, sólo alterados, mucho más abajo, por el cañón de Benidorm. Hablamos de sistemas litorales fósiles sumergidos a poca profundidad y atrás muchas cosas que afectan al desarrollo de esa onda que es la ola de puerto.



Tenemos bastante estudiada la plataforma de una manera geológica y pasiva. Ahora sería bueno que estudiáramos cómo afecta la columna de agua desplazada cuando se encuentra por debajo una suave pendiente que la va laminando y haciéndole perder intensidad; que no es lo mismo que chocar bruscamente contra una plataforma continental abrupta y volcar toda su fuerza. Que así me lo explicaron en su día.







[1] Ocean Sciencia 11; A. G. Samaras, Th. V. Karambas, y R. Archetti 

15 nov. 2015

DE JACME VILARAGUT: ¿PUEDE CAMBIAR LA PREMONICIÓN DEL CORSARIO?


Acabo de terminar de leer “Les cendres del cavaller[1], por cosas de la vida. Es, leo, la vida, apasionante y aventurera, del autor de Tirant lo Blanc. Será; pero para mí ha sido como leer la vida del pollito Calimero. Cuantas desgracias le aflijen.

Ahora que, de todos los personajes que aparecen en la obra me he quedado con Jacme (Jaume) de Vilaragut i Vilanova (1403-1464). Su vida es mucho más interesante y apasionante que la de Joan (Joanot) Martorell (1413-1468). De hecho, el Tirant literario dicen que es una clonación del siglo XV del mismísimo Vilaragut (el Tirant d’Albayda; señor de Albaida “la blanca” -el tirano de Albaida-, en la Vall d’Albaida). Fue este Jacme un corsario de tomo y lomo: buen navegante, mejor estratega, absoluto tirano en sus tierras, bregador en armas y licencioso en amores. Con licencia real, al corso a guerrear y al turco atacar.

El caso es que el Jacme este le dice a Martorell en un pasaje de Les cendres del cavaller que el problema está en el Este. Sí, en los turcos (entonces) que acosaban la cristiandad (entonces). 
También en los genoveses (que también estaban más al Este), pero eran los turcos, más al Este aún que los genoveses, el principal problema con sus guerras santas. Y Jacme les combatía in situ: Famagusta (Chipre), Rodas, Egipto y por todo el Mediterráneo. Iba a su encuentro, donde estuvieran.

De siempre, a esta vieja Europa, los problemas le han llegado del Este; por el Este. Desde el siglo IV, que ya son años, desde el Este nos fueron llegando todos los males. Hunos (acuérdense de Atila) “y otros”: ávaros (Justiniano les pagó para que se desviaran), sorbios, wendos, sármatas
burgundios, alanos, godos, visigodos, ostrogodos, suevos, vándalos, hérulos… que destruían -o no- lo que había y sometían a los de la vieja Europa. Y luego los árabes del Islam -que vinieron por el Este y penetraron por el Sur- y los turcos islamizados.

Desde el XIV fue un no parar con los turcos. Se llevaron por delante el Imperio Búlgaro (1371), el Albanés (1385), el Serbio (1389). Volvieron sobre sus pasos en el siglo XV y cayó Grecia (1460), Bosnia (1463)… Se les contuvo en Belgrado (1456), pero la rodearon y llegaron a Otranto (1480) en el mismísimo tacón de la bota itálica y entraron en Hungría (1480) y Herzegovina (1482) No había quien les tosiera y aquello significaba el hundimiento de la civilización occidental. En 1529 se estrellaron por primera vez contra Viena; en 1532 lo intentaron de nuevo y ahí estaba Fernando, el hermano castellano del emperador Carlos. Sí, pero volverían.

Por el mar las cosas no iban mejor. Tuvimos que dejar Rodas (y los caballeros de Rodas, a Malta), Chipre y Malta (y los caballeros de Malta, a Valencia). Dragut nos tenía con el miedo en el cuerpo por estas costas de la Marina alicantina. Pero nos apuntamos el tanto de 1571 (el 7 de octubre) y ya por mar les fue más difícil la cosa. Aquella fue, gracias don Miguel por la cita, “la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros”. Fue Lepanto.

Máxima expansión del Imperio otomano 
Pero en tierra… Valaquia, Polonia, Venecia, Austria… todo eran objetivos para los otomanos. En el siglo XVII vimos peligrar una vez más Viena, el corazón de Europa. Menos mal que en 1683 (11 y 12 de septiembre) se les venció y comenzó el declive otomano. De la Gran Guerra Turca (1683-1699) son las ruinas del Partenón ateniense: lo habían convertido los otomanos en almacén de municiones y… explotó.

Luego le pasamos el embolao a Rusia; fue cosa del rey de Suecia que por muy alto que estuviera (latitudinalmente) lo del turco también le asustaba. Y en el XVIII los rusos fueron nuestra frontera hasta que llegó Napoleón Bonaparte y se les plantó en Malta, Egipto y Siria. Ya en el XIX el declive otomano fue palpable: 6ª Guerra ruso-turca (1806-1812), insurrecciones en Serbia (1804 y 1815) -con independencia (1878)-, insurrecciones de Moldavia y Valaquia (1821) y guerra de Grecia (1821-1832) -con independencia (1832)-, donde les ganaron todas las islas posibles frente a las costas turcas. De los Balcanes costó echarlos: desde 1828 a 1908: las Guerras Balcánicas fueron el preludio de la IGM donde ya a los otomanos lo perdieron casi todo (aunque ganaran en Galípoli). Les volvió a ir mal en el periodo de entreguerras y peor en la IIGM: se aliaron con los malos y... Ahí, se puede decir, acabó la cosa.

Ya no supone un problema el turco, pero el problema sigue ahí, en el Este. Ahora es el Daesh, con lo que En Jacme sigue teniendo razón. Después de lo de París, de la vileza del sábado, el problema sigue siendo el Este y eso, mucho que lo lamento y basándome en la Historia, sólo se resuelve como antaño: in situ. Ellos no tienen nada que perder; nosotros mucho más que la vida.

Entonces, con Vilaragut, era la Cristiandad; ahora es la Occidentalidad. Hay gente al Este que no quiere darse cuenta de que puede cambiar de mentalidad, y la sociedad evolucionar y dejar de estar como en el siglo VI, en el que siguen anclados. Y lo que un día fue, por lo que fue, es sólo cosa de la Historia.

Me emocionaron los francesa saliendo de Saint Denis cantando la Marsellesa. Sí, hay que orientarse mejor y mirar con más detenimiento a Oriente, al Este: hay gente que no quiere evolucionar. Y están al Este.

Lo que le dice Jacme Vilaragut a Joanot Martorell en la novela sigue vigente: cambien de nombre al enemigo, de rango al rey; olvídense del siglo XV y sitúense en el XXI: “Jaume em parlava del perill que representaven els otomans per al futur de la cristiandat i, abans que cap home en el seu temps, va ser capaç de fer una premonició sobre la desfeta que s’endevindria anys més tardNo recuperarem mai Constantinoble. Els monàrques del món no tenen ganes de jugar-se-la. L’únic que pot fer-ho és Alfons, però necessità molts homes i els altres reis no li’ls deixaran. S’arrisquen a permetre que Alfons es torne massa poderós…

Después de lo de París, donde una vez más han evidenciado la pusilanimidad y la ruindad con la que se manejan los del Este, puede ser que el viejo corsario deje de tener razón.

¡Que suene la marsellesa!   




[1] Silvestre Vilaplana; 2005, Bromera Edicions

8 nov. 2015

DE UN SUCEDIDO DE 1975 DEL QUE NOS CUESTA HABLAR


Dicen que cuando uno ve las arenas del Sahara cambia la forma de ver la vida. Para mí no fue tanto; era mozuelo y solo vi algo amarillo parduzco más allá de Villa Cisneros.

Estos días de noviembre estamos a vueltas con la no muy airosa salida que hicimos del Sahara español. No estoy por enjuiciar el momento porque fue un momento muy especial para lejías, brillantinas, pistolos y pisahormigas, zapaburros, matildas, popeyes, cazamoscas, gorriones y lagartos… hasta para carristas de la Bakali legionaria y para los del “arma divina”, la Artillería, porque -yo oía decir entonces- que sus pepinos caían sólo “donde a Dios le daba la gana” (de ahí su divinidad) por mucho que apuntaran. Por H o por B allí había -y muchos más que hubo- de todos los cuerpos y armas en aquellos días saharianos de finales de 1975. Es la historia de la salida del Sahara, del abandono de aquél territorio. Ellos sí lo sufrieron.

En mis pocos días allí no supe del Polisario, porque hasta junio del 70 no se hizo notar. Así es que mis recuerdos de aquellos días africanos no tienen manchas de ningún tipo. Eso sí, recuerdo a las Tropas Nómadas y algún debus[1] colgado en la pared; incluso alguna foto de Tiradores de Ifni[2] que había en aquél Casino. Y, por supuesto, a la Legión; lo que me sirvió mucho -posteriormente- en mis días de Melilla cuando el tal Dudú lideró las protestas contra la Ley de Extranjería; el mismo Dudú que militó en el PSOE y juró fidelidad a Hassan II; que todo hay que recordarlo.

Lo de aquellos días de noviembre de 1975 que, por lo bajinis, recordamos ahora en el 40ª Aniversario de la pútrida Marcha Verde (Al Massirat Fath) tienen su aquél. A las pocas horas de que el Tribunal Internacional de La Haya[3] sólo le reconociera a Marruecos ciertos vínculos de pleitesía de algunas tribus del territorio con el monarca y, sobre todo, el derecho de autodeterminación del pueblo Saharaui, Hassan II lanza su mensaje (16 de noviembre) y los gobernadores de sus provincias comienzan a recoger todo lo que hay por las calles -sí, como suena- y mandarlos para el Sur, Corán y banderas en mano. El número de 350.000 surge porque ese había sido el número de los nacidos el año anterior en Marruecos; y les faltaron unos cien mil, que no pudieron conseguir más desarrapados dispuestos a la aventura. Ah, y 25.000 soldados que entraron a combatir al Polisario, al que la aviación alauita lanzó napalm en cantidad; tanta, como de WP (fósforo blanco)… que está prohibido por convenios internacionales lanzarlas sobre población civil; cosa que a Marruecos se la bufaba y se la bufa.

Hassan aprovecho la situación que padecía España y se blindó contra su pueblo; Marruecos vivía desde julio de 1971 (primer intento de golpe de Estado y matanza de Sjirat) los llamado “años de plomo” y terror de Estado que enmarcan la represión general que duró varios años tras la Operación Buraq (fallido ataque al avión real en 1972). Había que dar algo de carnaza que calmara a buena parte de la población y nada mejor que embarcarlos en una operación nacionalista como la “reconquista” de los territorios del Sur y una venganza ejecutada el 31 de octubre sobre las tribus del Este del territorio, algo de lo que Marruecos nunca ha dado cuenta.

La marcha, en lo que nos concierne, se puso en marcha el día 6 de noviembre cruzando la frontera… y el día 9 se paró ante los campos de minas. El día 12 ya se daban la vuelta los últimos (tras 6 días de ocupación simbólica del territorio español) levantando el campamento de Sabja Um Deboaa. Tras ellos, elementos del Frente de Liberación hacia la Unidad Marroquí siguieron molestando. Entre todos dieron un por culo que no era normal. Es que el cariño que le tienen los yankees a Marruecos es paranormal: estaban cabreados con nosotros por un contrato de fosfatos de Bu-Craa y se aliaron aún más con los marroquíes; que el Tío Sam tiene estas cosas. El increíble el idilio que les dura desde el XIX; y estamos en el XXI y sigue. ¿Qué será lo que tiene el moro?

Total, que con la gente ya lejos de la línea de minas (perfectamente indicada en hassanía[4]), el 14 de noviembre de 1975 se firmaban los tristes Acuerdos de Madrid y seguimos abandonando el Sahara (Operación Golondrina[5]). Aquí funcionó el espíritu de disciplina: pocos entendieron el tener que abandonar el territorio después de haber tenido que luchar contra tantos, tantos años; pero la orden era salir. Y salieron. Habían peleado contra guerrillas marroquíes y hasta con el Polisario, que siempre nos hizo como en Hata-Rambla (las mujeres y los niños delante, y los hombres detrás provocando; 17.06.1970) y algún otro ignominioso episodio como la emboscada en octubre de 1974 a la patrulla del sargento Carazo; que no fue un pasado de mel de romer con esta gente ñpolisaria a la que ahora hacemos ojitos por lo mal que les trata Marruecos. Y la verdad es que el Polisario tuvo un antecedente glorioso: el Movimiento de Vanguardia de Liberación del Sahara, pero después le pudo más su tierra y la forma de ser de sus gentes, que en esa orilla del Mediterráneo se escudan así.

Y tras los Acuerdos de Madrid, a salir. La tropa (12.000 efectivos, 2.120 vehículos y 25.000 toneladas de material) y unos 10.500 civiles con sus cosas: 1.350 vehículos, maletas y bultos por un total de 4.000 toneladas. Y allí quedaron los edificios públicos (valorados entonces en 14.000 millones de pesetas [unos 84 millones €]) y militares (valorados en 3.000 millones de pesetas [18 millones €]) que rápidamente ocuparon los marroquíes. No dejamos nada físico: hasta nos trajimos a nuestros muertos de tantos años que fueron desenterrados[6], introducidos en ataúdes, y trasladados a cementerios de la Península y de Canarias. Hasta las especies del zoo de El Aium, que iba a inaugurarse ese mes de diciembre fueron trasladas a una finca de Almería.

En diciembre de 1975 aún estábamos presentes en El Aium y Villa Cisneros, con marroquíes, pero presentes. Algunas unidades aún se tomaron allí las 12 uvas: 1976 fue recibido con 12 morterazos de iluminante que marcaron el final, con mosqueo marroquí. Hasta el día 12 de enero de 1976 no se arrió la última bandera; y se serró el mástil para que los marroquíes no pudieran izar la suya en él. Una compañía de la Policía Territorial y otra de Infantería de Marina realizaron la ceremonia en Villa Cisneros minutos después de que un aviocar T12 despegara con el general Gómez de Salazar y su Estado Mayor. El último soldado en salir fue un lagarto José Moreno, de Infantería de Marina. Subió a bordo del “Ciudad de la Laguna” y partió rumbo a las Islas Canarias.

Mientras tanto, la 7ª compañía de la 8ª Bandera del Tercio Don Juan de Austria arrió la última bandera de El Aium, también serró el mástil y lo embarcó en el “Plus Ultra”. Aún se quedó allí Victoria Marco Llinares, corresponsal de ABC para contar el final: el momento en que la población vitoreaba a las tropas marroquíes del coronel Ahmed D’Limi; las mismas que a la mañana siguiente purgaron todo el territorio buscando a gentes afines del Frente Polisario. Increíble: salieron a aclamarles cual Guatemala para caer en la pesadilla de Guatepeor. Así les va.

D’Limi terminó muy malamente sus días. No sé si conspiró después contra Hassan II siendo ya general, pero el 25 de enero de 1983 apareció su cadáver, y los medios hablaron de la “horrible muerte” del general. La noche anterior fue llamado a palacio… La maldición de las arenas del Sahara.

Todo aquello lo cuenta muy bien mi buen amigo Pablo (Ignacio de) Dalmases en Huracán sobre el Sahara; él era director de Radio Nacional de España allí… y el simún, otros lo llaman irifi, sigue soplando 40 años después.






[1] Fusta para sus monturas, dromedarios. Las mías (centurias) se desplazaban sobre dromedarios.
[2] Unidad desmantelada desde la cesión de Ifni a Marruecos en 1969. La Guerra de Ifni-Sahara, enfrentó al Ejército español con el denominado Ejército de Liberación, integrado por marroquíes y saharauis de distintas tribus y financiado por el gobierno de Rabat.
[3] Opinión Consultiva del 16 de Octubre de 1975: Caso relativo al Sahara Occidental (pág 137 a 139) http://www.icj-cij.org/homepage/sp/files/sum_1948-1991.pdf 
[4] Dialecto del árabe hablado en el Sahara Occidental.
[5] Se inició el 28 de octubre con el abandono de los puestos de Mahbes, Echdeiría y Hausa
[6] Los hombres del pelotón de castigo de la Legión fueron los encargados.

1 nov. 2015

DE HADES A TODOS LOS SANTOS; Y EL 40 RONDANDO...


Ya les hablé del Sandhain - All Hallow Even - Hallowe’en en 2013 y 2014; desde las epidemias de peste y honrar a la muerte a Jack “el Tacaño”, a Sleepy Hollow y a Lord Nabo. Este año me llego hasta la Grecia clásica.

Me contaba mi padre ha mucho tiempo ya -y por eso lo cuento; ha prescrito su copyright- que Hades el Invisible” (porque tenía un casco para hacerse invisible, que si no…), con sus hermanos Zeus y Poseidón, desafiaron el poder de la titanes y ganaron. Se echaron a suertes el mundo, que para algo habían ganado, y Zeus se quedó con el cielo, Poseidón con los mares y Hades con lo que hay debajo de la superficie terrestre; y en el lote le entró el inframundo. Y menos mal que contaba con el barquero Caronte, con el perro Cerbero y con un nutrido grupete de ayudantes, que si no aquello hubiera sido un sin Dios con tanta gente yendo para el inframundo... y queriendo salir; que de todo había (y hay).

Hades reinaba sobre los muertos y les prohibió que abandonaran sus dominios. Pero, mira, éstos se empeñaban en volver a la vida terrenal (lo que indica que no se lo estarían pasando muy bien allí abajo). Y luego estaba que también había quien que se empeñaba en robarle almas a Hades, lo que le ponía de muy mal genio. Tanto, como cuando querían engañarlo. Sísifo le convenció para volver a la vida terrena para castigar a su esposa, porque no le había hecho un funeral acorde a su nivel (era rey), y en cuanto estuvo en Corinto, se le olvidó a lo que había venido, pasó de volver con Hades, y siguió con su vida y con su esposa. Ni que decir tiene que Hades, cabreado, le envió a Hermes; y de vuelta al inframundo para no salir ya más. Que una cosa es chulear a Tánatos (la muerte) y otra a él, todo un Dios. Bueno, Hércules lo chuleó un poco (pero también terminó palmándola), como algunos otros que le visitaron una vez y dijeron que aquello no era nada sano. Es el caso de Ulises, Eneas, Orfeo y otros. Pero por lo que contaron, aquello no es un sitio ni saludable; pero todos terminaron yendo para allí/allá.

Y a lo que íbamos. Hades tenía su puntillo (en ocasiones borde) y permitía a sus súbditos ascender desde el Inframundo a la superficie y manifestarse a sus descendientes; y hasta podían hablar con ellos (mediante ruidos, claro). Bueno, pues resulta que entre el 1 y el 2 de noviembre subían las ánimas (y anemos es el viento) y entraban en contacto (¿?) con los suyos. Pero más de una de aquellas ánimas subía para ajustar cuentas a propios y foráneos (que si por unos cuernos, que si por otras cosas) y daban unos sustos que pa qué.

Resultaba entonces que si no llevabas el óbolo para pagarle a Caronte, te quedabas cien años en la orilla tonta del Estigia y mucho pobre había ya por aquél entonces. Pero cada cien años Caronte hacía un paseo grupal y te llevaba al Hades por la cara. Por eso, cuando salían las ánimas para visitar a los “suyos”, algunos un siglo después, la cosa solía estar muy cambiada por aquí arriba y había que indicarles el camino a las ánimas con mariposas (un pábilo encerado sobre aceite, que ardía, y arde, mientras haya aceite). Y el ánima de turno sabía llegar hasta los suyos por el colorín de la llama de la mariposa; que ya es amor a los propios y saber distinguir tonalidades de llama.

De entonces a hoy esto de las ánimas ha cambiado mucho, pero la fiesta sigue presente. Encontrar mariposas de aceite es más complicado que apuntarse a la moda anglosajona que ahora se monta, pero la cuestión es celebrar, aunque no sepamos qué; pero para eso somos mediterráneos.

Y fiesta es, para el Catolicismo, celebrar a todos los que están en presencia de Dios; una de las metas. Pero la Persecución de Diocleciano (303 dC) fue tan grande que aquella primitiva Iglesia no encontraba fechas libres en el calendario (y hay 365 días) para celebrar a sus mártires santificados y decidió agruparlos a todos en este día del 1º de noviembre, aunque hasta el siglo VIII no se instituyó, y en el IX se generalizó.

Perséfone, de Rossetti (1874)
Y viene bien porque la celebración festiva le va como anillo al dedo al calendario. Y vuelvo a Hades (que pese a ser invisible aquí se nos manifiesta -negro sobre blanco- una y otra vez); y vuelvo a él porque Hades se encaprichó de Perséfone/Proserpina (la que lleva la muerte -que vaya nombre- y va siempre con su granada) y la raptó y la hizo reina del Inframundo. Pero ¿qué madre quiere un reino inframundano y triste para su hija? Pues fue por eso por lo que Deméter, la mamá de Perséfone, protestó y convenció a Zeus, el papá, para que la ayudara ante su hermano Hades, raptor y marido, para que éste le permitiera a Perséfone regresar el mundo terrenal de los vivos por lo menos medio año cada año. Y así fue: Perséfone sube a la superficie -hace feliz a su madre, Deméter, y nos aparece la primavera y todo florece- y se baja al inframundo -y nos deja sumidos en el otoño- a golpe de frío y oscuridad. Lo mismo que Perséfone hacía, hacen algunos ricos al tener el domicilio fiscal en otro país fuera de la piel de toro: seis meses aquí, seis meses allí/allá.

Así, con esto de Perséfone y Hades, los griegos explicaban lo del buen tiempo primaveral-veraniego de flores, vida y cosechas, y el mal tiempo otoñal-invernal, de pausa y encierro. Y, además, hay dos fechas claves que le acompañan: la Candelaria (llega la luz) primaveral y Todos los Santos (ojo, que viene la oscuridad) otoñal. El refranero lo avala: Que en Candelaria llore o cante, el invierno está detrás o delante; y no digamos del nostre: Si per la Candelària plora, l’hivern està fora, i, si no plora, ni dins ni fora. Y también para Todos los Santos: Por Todos Santos, frío en los campos; o Quién no ha sembrado en noviembre, que ya no siembre; o el autóctono de Dia de Tots Sants, retira el ventall i trau els guants… que nos lleva a esa vieja costumbre de sacar ya las prendas de abrigo en este día.

El Día de Todos los Santos también era día de ferias. Se cerraba el calendario agrario y ya se habían recogido (y vendido) las cosechas de almendra y garrofa, la uva estaba en el lagar, camino de llegar a vino, y la oliva ya había pasado la prensa en las almazaras. Era el momento en que vencían los contratos de arrendamientos de las tierras, se pagaban las deudas y se recogía el ganado. Era, también, el final de las ferias donde se mercaba todo lo necesario para pasar el invierno. Y también acababa la temporada de caza: le acuñan a La Vila Joiosa la patria del refrán que dice que Per Tots Sants mata les enzes y arria el reclams. Nada, de cabeza al invierno.

Y no entro en la gastronomía del momento no sea que alerte a la OMS y le saque algún problema salutífero.

Pero sí lo hago en la serie de los 40 días. El caso es que estos días 1 y 2 de noviembre no nos coinciden con ninguna efemérides astrológica pero sí con la pauta matemática de los 40 días. El Equinoccio de Otoño lo celebramos el 22 de septiembre… y 40 días después estamos en Todos los Santos/Difuntos (que van inseparables; porque para ser santificado has de morir). Y alguno pensará: una casualidad. Pero es que la Candelaria llega 40 días después de la Navidad. Y así, a golpes de 40 días podemos confirmar el calendario; que hasta la Cuaresma son 40 días. Y 40 días van de las Cruces de Mayo al Equinoccio de Primavera; y hay varios ejemplos más. Hasta las brujas celebraban sus aquelarres 40 días después de los equinoccios y, naturalmente, uno les caía por estas fechas. El 40 aparece mucho, habría que trabajárselo en otro post.




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