15 dic. 2016

DE HUEVOS Y HUEBOS; CRÓNICA DE UNA COPA DE NAVIDAD




Uno de los momentos mediáticos más esperados del final de año en la ya ritual “copa de Navidad” que ofrece HOSBEC en las instalaciones del CdT “Domingo Devesa” y que -casi, casi, por ello; porque es territorio de la Generalitat- cuenta con la presencia en Benidorm del Secretario Autonómico de Turismo, Francesc Colomer, y con la directora general, Raquel Huete. La picaeta consistente la preparan y sirven los alumnos del CdT, se brinda con cava, y se forman todos los corrillos inimaginables. Pero, como siempre, el plato fuerte consiste en las palabras del presidente de HOSBEC, aunque el alcalde y el Secretario autonómico también dejan oír su verbo; pero es HOSBEC la que muestra su locuacidad.

Los presidentes de HOSBEC siempre han quedado a años luz de Castelar, pero lo de don Emilio era hablar, donde le dieran cancha, y lo de ellos es hacer rentable su actividad y para ello, además de su capacidad empresarial está lo de exigirle a la administración que -además de no ponerle tachuelas en el asfalto- tenga aseadito el tema que circunda la actividad.

Antonio Mayor, presidente de HOSBEC, practica el airsoft… pero tira con bala de punta hueca. Va a lo suyo. Reconozco que me tiene ganado; me he hecho fan de su estilo de dejar caer cargas de profundidad -Mark10- y seguir silvando.

Hoy comenzó diciendo que 2016 “ha sido un bueno año, pero no excepcional”; al tiempo que destacaba que “nos hemos tenido que emplear a fondo” recordando las andanzas de la triple B -bufetes buitres británicos- que desde HOSBEC se desvelaron al mundo y al Ejecutivo británico, por lo que ya han conseguido un “warning” al respecto. Pero no se puede cantar victoria porque de inmediato recordó que Travel Weeckly tiene una encuesta en la que “el 30% de los británicos está dispuesto a reclamar” por principio; por naturaleza pirática. Pero son nuestros piratas y los queremos.

La verdad, dijo, es que “estamos en una etapa de bonanza tan positiva que nos da que pensar; hasta el rublo se recupera”. Y eso es muy bueno para todos. Además, resulta que tal como se están poniendo las cosas “a la zona Euro le sale aún barata la zona Euro para sus vacaciones”. ¡Bien!

Habló de retos sectoriales: “seguir mejorando la planta hotelera”. Lanzó su mensaje social: “no maltratamos los derechos de los trabajadores; firmamos convenidos consensuados con los sindicatos y no se ha producido una devaluación salarial -en el sector- ni durante la crisis”. Y le salió la vena reivindicativa mediante una mano de cal y otra de arena: denunció la “financiación insuficiente de la Comunitat Valenciana desde el siglo XIX”, pero… en plan cuasi divino soltó lo de “mucho cuidado con poner más huevos en la cesta del cap i casal que aquí tenemos algunos huevos que poner”. No dijo “algunos huevos que romper”, pero casi rompo en aplausos. Soltó lo de los huevos por huebos; sí señor, por huebos… y si algún bizarro español se lo plantea, que sepa que por huebos es una reivindicación, sin uve y del latín -opus, necesidad- que significa que es necesaria una cosa (aunque la Real de la Lengua, tiquismiquis ellos, sin negar el uso de esa hache, recomienda no usarla, para distinguir de la referencia a la forma reproductiva de las aves y a las gónadas de mamíferos, y que empleemos “uebos” para este caso).El caso es que puso los huevos en la reivindicación, por huebos/uevos, recordando desde el hospital al inacabado centro cultural.

Estuvo poético Toni Mayor: “el turismo es la luz imperturbable del progreso europeo”. Y ya, si me dice algo así como que “Benidorm es su faro” caigo rendido a sus pies gritando ¡Toni!, ¡Toni!

Repartió estopa: lo del alquiler de viviendas para el alojamiento de turistas es “una actividad económica insolidaria que genera un fraude fiscal”. Y les acusó: “el impacto de la oferta ilegal es responsable de la merma del 6% este verano en el turismo nacional”.

Y ya crecido, se fue a la yugular de tirios y troyanos reclamando a los “sectores insolidarios que se impliquen el proceso de promoción de la ciudad”. Pero, mi querido presidente, ¿cómo c… quieres que hagan eso si están pensando en seguir vendiendo batas de guata?

Lanzó flores -“El Ayuntamiento se implica”-, aunque algunas aún con maceta y todo: “Benidorm debe tener la autonomía y el control urbanístico necesario”. Y rápido, cual el pistolero Will Munny en “Sin perdón”, pidió “romper la imagen de producto masivo, pero up grade”.

Claro, se lo puso a huevo -¡válgame Dior!; terminaré haciendo una tortilla- al alcalde Toni Pérez que anduvo conciliador pero templando gaitas: “el modelo de nuestra ciudad es el reflejo del turismo; el modelo nuestro es de éxito”. Luego jugó con las buenas cifras del aeropuerto (el 5º, a nivel nacional, con crecimiento del 16%) y con la jerga aeronáutica: “generamos también vientos de cola”; de los que empujan.

Y ya en materia disparó sobre lo que se movía: que si la llamada economía colaborativa “es una economía mal entendida”; que si “la promoción de Benidorm es cosa de todos”; que “la mejor política turística es mantener Benidorm abierto”; que “siempre hemos hecho los deberes y con un criterio de ciudad” y terminó, poniendo el toro en suerte, con un trincherazo a lo Enrique Ponce -que a mí me pareció más un remate de desdén propio de una faena de José Tomás-: “aunque lo que exijamos sea los que nos merecemos”.

Ya con el toro rendido entró Colomer al ruedo. Al principio parecía que le habían tocado los bemoles con lo de los huevos y salió con que si este era más un “día de subrayar el aprendizaje” (estábamos en el CdT), o que si el alcalde había dado “una lección de modales democráticos” (Colomer fue alcalde de Benicassim y el municipalismo le tira… y entre bomberos, no se pisan la manguera). Pero como el toro en la suerte de varas, se creció: “la idea es cero conformismo”. Apostó porque el Turismo tenga el lugar que le corresponde en la jerarquía económica de la Comunitat: “somos una Economía turística”. Y destapó el tarro de las esencias: que si “Benidorm, manantial inagotable de nuevas ideas”, que si “Benidorm vanguardia de innovación”, que si “el espíritu turístico anida en Benidorm”. Jocs florals y la casa sin barrer. ¡Qué subidón de azúcar!

Me gustó el final: “tenéis hambre de futuro”.

Y como ya hacía hambre, los alumnos de hostelería del CdT sirvieron una consistente picaeta tras alzar nuestras copas y brindar por 2017.

Toni Mayor había vuelto a epatar…  mientras los micrófonos caían cada vez que de hoteles míticos se hablaba. A ese atril le falta superficie. ¿Oído, cocina?


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