25 sept. 2016

DE “UNA ILUSIÓN CON PATAS”; DE JUAN ERASMO MOCHI


Él se nos presentó así -“soy una ilusión con patas”- cuando vino a charrar con nosotros en “Los cafés del Meliá”. Me había comprometido con el amigo Cecilio González en que allí estaría; y estuve. Tuve que abandonar la tertulia a eso de las siete de la tarde, pero me lo pasé cañón con Juan Erasmo Mochi y Paco Bello, el veterano decorador de TVE que tantas páginas televisivas ha marcado y tan buenos recuerdos del Festival de Benidorm atesora.

Por partes.

Mochi, ilusión andante, apuesta por un musical sobre el Festival de Benidorm y Paco Bello anda en ello. Hasta Vicente Climent (Benidorm Palace) estuvo en la tertulia. Por cierto, mi más cordial enhorabuena por el reconocimiento que los periodistas de turismo le han concedido: Premio Pedro Zaragoza Orts. El jueves 22 lo recibía.

La idea “Festival de Benidorm, el Musical” sólo está en fase de proyecto inicial pero no cabe duda que ir sumando al espectáculo todos los grandes éxitos que fue cosechando el Festival de Benidorm –“Untelegrama”, “Comunicando”, “La hora”, “Tuloca juventud”, “Soledad”, “Un camino hacia el amor”, “Atí, mujer”, “La vida sigue igual”, “Llevan”…- sería, cuando menos, un puntazo (al menos, para los nostálgicos de aquella fórmula). Y si reaparecen por un momento aquellas gentes (compositores y cantantes) que consiguieron la entonces ansiada Sirenita del Festival, pues ni te cuento. Los chilenos Monna Bell y Arturo Millán nos dejaron (2008 y 1996) y poco más sé ahora de José Francis -el hispanofrancés que nació en París y camino de Zaragoza hizo transbordo en Benidorm y se ganó su pasaporte a la fama, leo por ahí intentado averiguar algo de sus vidas- y de otros muchos más, hasta un Emilio José, Raphael o un Julio Iglesias. O un Mochi, Juan Erasmo Mochi, que nos acompañaba. De aquellos primeros años poco sabemos (digo yo) de José Casas, Federico Cabo, Rosalía, Los Gritos, Alicia Granados, Bettina, Mirla Castellanos, Erly Forcada, etc. Benidorm era un pasaporte internacional a la fama que muchos sellaron y de otros algún correo recibí en anteriores Post del Festival o cuando estuve en su segunda vida.

Y nos lo dijo Mochi: “participar en el Festival de Benidorm era ya un pasaporte a la fama; ganarlo, no te digo”. Pero han sido otros muchos más.

La idea es fantástica. Veremos su trayectoria. A ver dónde acaba.

Amigo de María Jesús (sí, la de “los pajaritos”; que ya estuvo invitada a nuestra tertulia y ayer nos acompañó), Mochi estaba pletórico recordando cuando todos los cantantes “de entonces” eran una piña.

Y hablando de Mochi. Yo no le falté ni un día a la cita con Escala en Hi-Fi, aquél programa que si hoy buscas en Internet te dicen que inventó el play-back en TVE y tanto Mochi, tantos años presentador, como el maestro del sonido José Luís Fdez. Rizo, te explican que era doblaje. Un matiz a tener en cuenta: eran actores en el papel del astro del momento. Y yo a José Luís (faltaría más) -y ahora a Mochi- le doy siempre la razón en cosas de TV y de sonido. Lo que no inventara José Luis entonces (y ahora), no existe.  



Escala en Hi-Fi se hacía “a pelo”. Hasta la cabecera se grababa programa tras programa. Y ahí está Mochi con pelo, sin pelo (gajes de la mili), con corbata, con lentejuelas). Escala en Hi-Fi era una pasada.

Y  a lo que íbamos. Juan Erasmo Mochi, barcelonés del 43, es un volcán de hiperactividad. Acompañado de la actriz y productora Ana Linda Zago, nos hizo un trepidante repaso de su permanente carrera musical en todos los ámbitos. Estudió ópera, solfeo y composición en el/su Barrio de Gracia, pero llegó a la música pop/canción ligera (¡cómo suena de antiguo lo de canción ligera!... ¡y cómo de cursi lo del ecléctico pop, cajón de sastre donde todo cabe!).

Con 16 años, nos contó, se integró en Los Salvajes y encaminó sus pasos a Palma de Mallorca con uno de los primeros contratos que el fundador del imperio Meliá hizo para sus hoteles de El Arenal mallorquín. Y luego cantó con los Beta Quarters y con The Runaways, el embrión de Los Bravos. Nos contó que mientras rodaba su primera película, Megatón Ye-yé (con Micky Carreño, “el hombre de goma”, y los Tonys), The Runaways en Berlín fichan un cantante (Mike Kennedy) y surgen Los Bravos. Otras tres películas rodaría e infinidad de proyectos conseguiría cerrar.

Compositor de temas inolvidables (para los baby boomers como yo) –“Me lo dijo Pérez”, “Mamy Panchita”, “¿Quéhay en tu mirada?” o “La Palabra”- lo suyo era ganar festivales como el Internacional de Palma de Mallorca (donde en 1965 ganó el 1º, el 2º y el 4º) o el de Benidorm (1974). “Benidorm fue, es, una de las mayores alegrías de mi vida. Yo escribía canciones para otros. Buscaba una canción fuerte y hermosa, un nuevo registro, y la compañía discográfica -RCA- no estaba por la labor. Hasta Toni Caravaca –su representante; otro grande del mundo musical- me consideró un loco. Pero yo me presenté con ‘Un camino hacia el amor’ y gané sin apoyos”. “Y el Festival me abrió, incluso, las puertas de América”.

Nos contó anécdotas picantes de aquella jornada y hablamos mucho, largo y tendido, sobre el Festival de Benidorm. “El festival de Benidorm es el monumento de Benidorm; es a Benidorm como la catedral es a Burgos”.

Juan Erasmo Mochi. Actor en “La Viudita”, “La sombra de Caín” o “Área Maldita”; presentador y colaborador programas de TV como “Buenas tardes” y “Hoy también es fiesta”; presentador de un programa de la TV alemana, sin saber alemán, o de innumerables programas en la televisiones iberoamericanas, donde estuvo once años. Esos once años en los que se volcó musicalmente en América hoy parece que le pesan un poco en España.

Productor de Rosa de Noche (Rosa Valenti) o La Pulga (Silvia Tortosa); homenajes a Cecilia y Nino Bravo con algún que otro rifi-rafe dialéctico con grandes de la TV o sinsabores con compañeros de profesión, que alguno hubo; productor y compositor de temas que han popularizado desde Julio Iglesias a Bertín Osborne; desde Mari Trini a Betty Missiego, Juan Erasmo Mochi ha pasado una tarde, como un volcán de hiperactividad, por “Los cafés del Meliá”.

Jovial y con ganas de más, muchas ganas de más, apuesta por un musical que recuerde, en esta ciudad, lo que fue el Festival de Benidorm. Coincidimos en que el Festival (y su formato) es irrecuperable, porque el mundo ha dado tantas vueltas -y centrifuga tanto- que ya no cabe. Pero ese perpetuo homenaje a la música, a los autores, a los intérpretes y a Benidorm aún puede hacerse realidad: “Festival de Benidorm, el Musical”.

Gracias Mochi, por esta tarde en el Meliá Benidorm y por todas aquellas tarde, pegado ante el televisor, disfrutando Escala en Hi-Fi. Nos contagiastes felicidad. Y coincido contigo: tanto play-back ha dejado muerta la música. Sí, “quebraron el arte por la promoción” y ahora mandan mucho más las discográficas. Sí, “los políticos se cargaron el mundo del espectáculo cuando comenzaron a ser promotores”. Y sí, no ha dejado de sonar “Resistiré” (Carlos Toro, para el Dúo Dinámico) y más que “I will survive” de Gloria Gaynor.

Lo tuyo, Mochi -ilusión andante-, siempre fue Alta Fidelidad. La de veces que te he recordado cuando hacía Vibraciones en las noches de radio de los ochenta… Alta Fidelidad… Alta Fidelidad…







20 sept. 2016

DE CARA AL 27S; A VUELTAS CON EL TURISMO


A una semana del 27S veo que este año, por fin, el lema del Día Mundial del Turismo lo entiendo a la primera: Turismo para todos; promover la accesibilidad universal.

¡Caray, qué facilito este año!

A mí, lo del Día Mundial del Turismo… ¡me encanta! Descubro ca-da co-sa.

En 2014 casi me atasca la neurona: “Desarrollo comunitario”. Me tuve que enterar qué era eso; de qué era lo del “desarrollo comunitario” que, como todas estas cosas, no suele ser lo que yo puedo entender. Me tuve que leer varias definiciones -porque nadie lo tiene muy claro y depende del autor/ideólogo de la misma- para hacerme un lío, claro: “proceso mediante el cual el pueblo participa en el planeamiento y ejecución de programas tendentes a elevar su nivel de vida” o “proceso de agregación de valor económico en pequeños núcleos culturales” o “fórmula de trabajo social” u “organización de la comunidad para alcanzar unos objetivos de desarrollo” o “técnica y practica social que se apoya en el conocimiento científico de los social para alcanzar cotas de desarrollo” o “conjunto de acciones destinadas a provocar un cambio orientado de conductas a nivel de microsistema social participativo hacia una etapa más avanzada de progreso humano” o… ¡Por favor, pónganse de acuerdo! Yo no me aclaro y no consigo tener claro lo del desarrollo comunitario.

Ah, que es una filosofada para seguir en la pomada. Entiendo. Soy tan primitivo y visceral; incluso agreste y montaraz. Era en México y había que estar a tono.

Vale que el Turismo es una herramienta fabulosa, pero no me compliquen la celebración con filosofadas propias de “Cuarto Milenio”. El “Día del Turista” servía para lo mismo y tenía más repercusión… si se elegía a la miss de turno.

En 2015, los de la OMT/WTO estuvieron metafísicos: “1 billón de turistas, 1 billón de oportunidades”; vale, lo decimos todo y no decimos nada. Oportunidades… ¿de qué? En 2011 se empeñaron en acercar culturas, sin querer recordar que cuando te enseñan más de dos veces las fotos de ese viaje vas buscando un piolet -como Ramón Mercader- para entrar en la lista de asesinos (o en la de Héroes de la URSS). En 2009 celebraron la diversidad -que por celebrar está muy bien- pero en eso se quedó; o en 2007 se ocuparon de la mujer (de la que no viaja). Y chim-pum. Esto, de tan alto intelecto, me desborda.

Tal vez se deba a que soy corto de miras y que mi universo no va más allá de las caderas de mi contraria, pero considero que todo esto del turismo es más simple, aunque estructuralmente más complejo, y por mucha celebración que hagamos aquí, es “allí” donde deben mentalizarse. Aunque, aquí también tendremos que mentalizar a más de uno que no entiende lo que de verdad significa el turismo, pero eso es ponerse a su nivel.

Este año, el objetivo del 27S se entiende a la legua: accesibilidad. Eso lo entiendo: accesibilidad universal. Vamos, con trastienda.

Pero si fallamos en el primer mundo.

Me acuerdo de un congreso de la FEPET donde nos alojaron en un gran hotel, “adaptado” -jua, jua, jua-, en el que la rampa de acceso a minusválidos parecía la subida al Ape d’Huez: le faltaban las 21 curvas de herradura, pero el desnivel era del 12%. No hubo gónadas suficientes para izar a nuestro compañero Miguel Ángel quien, cuando “era transportado en la sillita del rey” escaleras arriba, en brazos de dos esforzados trabajadores, decía: “esto es como llegar a Barajas y que te coja para subir al avión el ‘castigao’ de turno”. Que esa es otra. Luego, en el hotel “adaptado” nos mostró todas las incoherencias posibles: una cosa era acceder al hotel y otra al ascensor o a la habitación (puertas, pasillos y puertas), escalones en el cuarto de baño, la barra del toallero por delante del lavabo (que lo hacía muy mono para los moñas, pero imposible de acceder), bañera en lugar de plato de ducha, llaves eléctricas y sensores a la altura de los catorce “ochomiles”… Una lista interminable. El contacto inicial ya había sido malo: mucho cartel de “adaptado” pero no había aparcamiento adaptado… y eso que una de las ponencias congresuales iba de hoteles adaptados. Y para más inri, en el panel posterior a la ponencia intervenía la gerencia del gran hotel “adaptado” para exponer su “experiencia” y la opinión de los clientes.

Miguel Ángel fue demoledor en su exposición y yo visceral (oficié de talibán de mi amigo). No nos echaron del hotel -ni del comité Ejecutivo de FEPET- aunque méritos hicimos. Hace unos días pasé por la puerta del hotel “adaptado” y en tantos años la única novedad visible es que han colgado un maillot blanco, con lunares rojos, que le entregan a quien es capaz de subir la rampa hasta la entrada del hotel (como en el Tour de France al mejor escalador). Vamos, que no han hecho nada. Accesibilidad Universal.

A ver si este 27S sirve para algo, porque aquél congreso nuestro sirvió para poco: unas líneas en prensa y alguna imagen en TV (local, faltaría más), mucho asentimiento de cabeza y algunos aplausos… y poco más. Alguna cadena participada ha desarrollado sus propios hoteles y alguna web quete dice al nivel de accesibilidad.

De momento, leo, va a servir para calentar la celebración. UGT y CCOO van a denunciar lo que llaman (y no sin razón) “la cara B” delTurismo. Se basan en que “mientras la rentabilidad turística ha crecido un 11,45%, los viajeros un 7,85%, y las pernoctaciones un 8,87%, el empleo solo lo hizo un 5% siendo en la mayoría de los casos puestos de trabajo temporales, de baja calidad y con altas cargas de trabajo”.

Hale, hasta el martes 27S





8 sept. 2016

DE AQUELLOS BOMBEROS VOLUNTARIOS QUE LIMPIABAN NUESTROS MONTES


Hoy, leyendo el Diario Información, impacta el reportaje: “LaMarina: del verde al luto”. El vídeo de Rafa Arjones, las fotos de David Revenga, el texto de Andrés Valdés te dejan carbonizado, como las más de 1.400 hectáreas calcinadas. Sí, como esta mañana oía mientras trotaba: “lo mismo que ve una hormiga ve cuando se asoma al borde de un cenicero tras una madrugada de farra”.

Dicen que hay individuos (es que no sé cómo llamarles a estas alturas del texto, aún tibio, sin mentarles la madre que los parió y el entorno en el que se criaron) a los que la fascinación en la contemplación de lo que han hecho, el monstruo que han soltado, les es gratificante. ¡Coño!, lo mismo debían prenderse fuego en los cataplines con una vela: menos extensión, pero -pienso- similar fascinación. Dicen que lo suyo es una patología… porque hay gente que encuentra un calificativo definitorio para cualquier cabronada.

Y yo que pienso que el problema no es el puto pirómano en sí; que el problema somos los demás. El problema es el abandono en que sumimos al “bosque”.

La nuestra, la mediterránea, es una civilización de fuego. Hasta la agricultura la comenzamos a base de fuego: agricultura de rozas, ignicultura a fin de cuentas. Pero desde entonces ha llovido mucho (es un decir); vamos que hemos superado esa fase de prenderle fuego al terreno para “limpiarlo” y aportarle fertilizante (las cenizas fertilizan: aportan potasio, neutralizan la acidez del suelo y estimulan la actividad microbiana) y cultivar hasta agotarlo. Superamos esa etapa y primero con la azada y luego con el azadón fuimos ganando terruño para cultivar y todo eso.

Ahora mismo, en el abandonadísimo monte, mucha brigada forestal, mucho medio aéreo, mucha UME y… muy pocos de mis bomberos forestales voluntarios de los que desde siglos se han dedicado a limpiar nuestros montes para evitar que esos pirados les prendan fuego cuando les sale de las narices y arda como una tea. Poco ganado pasturando.

Con esto de los incendios forestales provocados que hace unas horas iluminaban las noches de las Marinas, me he acordado de los rebaños de borregos y cabras que desde tiempo inmemorial se habían dedicado a evitar que los montes tuvieran el combustible necesario para arder. Vale que ahora hemos inflado a controles a los pastores y a su ganado, que hemos dado una serie de nuevos usos al suelo y que hemos colonizado el territorio natural del “bosque”, pero como no lo atendemos como se merece estamos abocados a esta serie de desastres. Antes teníamos rebaños que impedían que el suelo albergara una costra de acelerantes de un palmo.

Pastoreo en Benidorm; 2008
Nicolás Galdón y Antonio Teruel eran en 2008 (hace 8 años) los últimos pastores del término municipal; lo contaba El País (21.04.2008). ¿Seguirán? En el artículo -de Sergi Castillo- se decía que “Nicolás esconde como un tesoro una copia del mapa del término municipal de Benidorm de 1950 en el que aparece dibujada la "cañada real de la Cala por la Playa y Sierra". Este vial partía del cuartel de carabineros del Tossal de La Cala y seguía por los actuales paseos de Poniente y Levante, penetrar en Serra Gelada y cruzar hasta el Faro de l'Albir. Su mapa del tesoro se complementa con los trazos que se corresponden con la vereda de Parrinà y las coladas de Cuartel, Ricardo, La Torreta, Soria, La Cala, del Camposanto, Alto de Rives, de Baldí y del Marrais”. Es que esto estaba lleno de coladas, cañadas, cordeles, veredas, descansaderos y contaderos: vías pecuarias que en realidad son, muy al modo de los “modelnos” de hoy en día, “corredores ecológicos”. Recuerden que toda la playa de Poniente es una Vereda Real de Ganado y allí estaba (está) el manantial de Les Fontanelles.

El verano pasado salí a trotar con el amigo Javier (dC) y me asusté de cómo teníamos la Sierra Helada. Hay pinaza acumulada para hacer un sólido camino hasta la Isla. Lo dicho, si no pasa más es porque Dios no quiere. Nicolás y Antonio no llevaban sus rebaños por allí y eso que una de las fotos emblemáticas de Benidorm fueron ovejas y cabras por Sierra Helada.

Bucólica imagen de aquél Benidorm de los años 60, con su pastor que mantenía limpio el bosque

Y claro, fuego por medio, me he acordado también, a partes iguales del conejito forestal del Icona y del Jaume Perich: “Cuando un monte se quema, algo suyo se quema, señor Conde” (Autopista)… y aún no estaba don Mario en la película. Y esto último ha sido a raíz de las leyes y la controversia sobre los espacios calcinados y el posible cambio de usos del suelo. Calificarlos como “cementerios” porque a nadie se le ocurre -ni legal, ni ilegal, ni alegalmente- construir sobre ellos me parece a todas luces estrambótico, pero si hay que llegar a esos extremos, pues… ¡ándele!

Aquí, en las riberas del Mediterráneo, después de tanto personal -y tanto tiempo- pisando el terruño la vegetación clímax, el “bosque” original, como que es un quimérico sueño. Existió, sí; pero desde los romanos para acá no creo que hayamos dejado un palmo sin alterar, pero el poco que quedaba, de la altura que fuera, estaba “atendido” por el ganado.

En fin, la masa forestal que se ha perdido por la sierra y junto a los chalés cumplía funciones climáticas, hidrológicas, ambientales y sociales. Sería largo entrar en el detalle de cada uno de estos roles. Sí, lo de siempre -sacado del manual- que si absorben anhídrido carbónico, que si producen oxígeno, que si ayudan a controlar la erosión,  que si reducen los riesgos por movimientos en masa, que si aportan humedad a la atmósfera y que si refrescan los flujos de aire que circulan por ellos. También podemos sacar a relucir ámbitos de conservación de la biodiversidad. Por sacar trapos que no quede en esta trapería, oiga.

3 fases de la imagen del conejito forestal del ICONA
En fin, que me he acordado de aquellos bomberos voluntarios que desde tiempos inmemoriales han atendido nuestros “bosques”. Cuando yo a mediados de los setenta estaba en la EUITA, un profesor, hablándonos de todo esto de los incendios forestales y lo que suponen (las leyes españolas se acaban de parir en 1971; estaban frescas), nos mostraba una foto de los mejores bomberos forestales voluntarios. Era de un manual -en francés- que aún andaba por el tratero, problemas de guardarlo todo, y lo he rescatado. Cuenta lo de los centímetros de suelo que se queman, que la vida sigue estando bajo la ceniza, que resurgirá y hasta del periodo de recurrencia en que el fuego volverá… si un hijo de puta de estos no se le adelanta. Aquí está la foto. El pie es claro, Brigada de bomberos voluntarios: el pastoreo es la forma más rentable de eliminar el combustible vegetal.


Ya no hay pastoreo y el ramoneo es un tiempo verbal que ya no se conjuga. Aún pasa menos de lo que podía pasar.



2 sept. 2016

DEL AGUA Y LA TIERRA... que van a más.


Aquí, todo quisque preocupado por el aumento del nivel del mar (¿?) que va a situar la línea de playa a la altura del Salt de l’Aigua (¿¿??) y va un instituto holandés (Países Bajos) -Deltares- que se dedica a todo eso del agua y nos cuenta, en un artículo en Nature Climate Change (de pago, como siempre, oiga), que en los últimos 30 años (1985-2015) que “los kilómetros de tierra firme han aumentando más que los de aguas superficiales” y por eso un par de exaltados amigos me petan el Whast… y tienen poco que ver una cosa con otra. Lo del nivel del mar llevará su curso (en dónde lo lleve) y lo de que ganamos terreno al mar o se nos secan los viejos lagos es otra cosa… que es lo que han contado los neerlandeses.



La Tierra ha ganado 115.000 kilómetros cuadrados deaguas superficiales y 173.000 kilómetros cuadrados de tierra firme en losúltimos 30 años ha titulado más de un medio de comunicación en los últimos dos días. Pues muy bien. Así, sin más, no señala nada en especial  porque los kilómetros cuadrados de aguas superficiales se deben a embalses, principalmente, en países que no son nada dados a integrarse en las estadísticas mundiales (Corea del Norte, Myanmar, etc.) o algo que aún se investiga en la meseta Tibetana donde han detectado pequeñas y grandes superficies inundadas. Los kilómetros cuadrados en tierra firme se deben a la reducción de algunos muy significados lagos, como el Mar de Aral -que ha perdido hasta el nombre y ya lo hemos contado aquí en varios post- o la creación de tierra firme en el litoral chino y en el entorno de las Spratly (junto al arrecife Mischief; Mar Meridional de China, para demostrar su poderío), una chinada más, o las islas artificiales de Dubai, de todos conocidas.

Los chinos, manos a la obra, haciendo una isla en el Mar de China Meridional... un trabajo de chinos (La Gran Época)

Lo más destacado puede ser que luego apuntan los de Deltares que a pesar del incremento del nivel del mar, la costa ha aumentado en 33.700 kilómetros cuadrados en el mismo período… “A pesar del incremento del nivel del mar”.

Un "mar" de Aral reseco y una Meseta del Tíbet "tipo Finlandia"

Y, como siempre, lo mejor es la aplicación para que nos entretengamos: Deltares Aqua Monitor. Te la descargas y -Dale Perico al torno- a buscar puntos de más o de menos agua o tierra… con una resolución de 30 metros, que como buena es buenísima, pero no nos va a servir de mucho en nuestras averiguaciones. Pero menos da una piedra.

Hale, venga, todos a buscar por dónde nos hace agua el planeta. Así, entretenidos, menos chapuzas dándonos la vara.

Los que de verdad entienden se muestran preocupados por reacciones del planeta. Si el Yantgzé, represado en las 3 Gargantas, ha perdido caudal, aguas abajo, especialmente en el Delta, no se ha manifestado aún. ¿Por qué? El Mississippi está perdiendo delta: ¿por qué?

Con la “herramienta” de Deltares no lo vamos a saber, pero, como digo, vamos a estar muy entretenidos.