4 mar. 2017

DE REFRANES METEOROLÓGICOS… INTERNACIONALES


Esto, que los refranes no son solo cosa de la vieja piel de toro. Y los meteorológicos, menos.

Volviendo a lo de ayer. En la Biblia se puede leer (Mateo, 16, 2 y 3; según la traducción y tradición): “Va a hacer buen tiempo, porque el cielo tiene un rojo de fuego” y “Hoy habrá tormenta porque el cielo tiene un rojo sombrío”. Saber popular que está en muchas lenguas.

En el Reino Unido aún se dice: Red sky at night, _________ delight; red sky in the morning, _________ take warning, que sigue siendo un refrán. Ah, en la línea me colocan un “sailor’s/sailor” (marinero), un “shepherd’s/shepher” (pastor), “Traveler’s/traveler” (viajero), “farmer’s/farmer” (campesino)… porque sirve para todos.

Por aquí decimos: “Cielo rojo al amanecer, es que ha de llover”/“Luz de la mañana rojiza, que lloverá profetiza”/“Cielo rojo en la alborada: el tiempo se enfada”/“Cielo rojo al amanecer, es que el mar se ha de mover”… o, por el contrario: “Cielo rojo vespertino, la esperanza del marino”… y algunos más

Y esto tiene su aquél: vemos un cielo rojo al anochecer porque las altas presiones concentran partículas de polvo; y altas presiones son sinónimo de buen tiempo. Por el contrario, un cielo rojo al amanecer ya no es cosa de polvo sino de que las altas presiones se alejan y que tras ellas llegan las bajas y las nubes de tormenta. Ah, una cosilla más (sin importancia, naturalmente): esto no sirve en las ciudades porque la contaminación (partículas en suspensión) distorsiona “la previsión” ancestral.

Benjamin Franklin (el inventor, el político, el casi todo), como ayer nuestro Jerónimo de Chaves, también publicó su predicciones, basándose en los refranes. Su Poor Richard’s Almanaq tiraba ediciones de 10.000 ejemplares entre 1732 y 1758. Su estela fue seguida por varios Farmer’s Almanaq en el Nuevo y Viejo Mundo recogiendo refranes, citas y proverbios meteorológicos.

Pero me llama la atención un refrán casi Universal. Vale que por aquí decimos que “cuando llueve y hace sol, sale el arco del Señor”… pero también que “cuando llueve y hace frío, sale el arco del judío”. Nada, gentileza del yo soy español, español, español.

Pero aquí también decimos que “cuando llueve y hace sol, hace la mujer requesón” o que “cuando llueve y hace sol, bailan el perro y el pastor”; en Galicia dicen que  cuando llueve y hace sol, salen las meigas por Ferrol”, incluso “o demonio por Ferrol”.

Pero para el resto del mundo, “cuando llueve y hace sol…” pasan muchas cosas: por la vieja piel de toro se dice que “el diablo casa a su hija”; en Japón dicen que “se aparean lo zorros” (su rima tendrá; y su motivo); en Polonia, que “las brujas hacen la colada”; en Finlandia, que “los gitanos lavan a sus hijos”; en Bulgaria, me cuenta que, “el diablo se casa” (cinco siglos bajo poder otomano trae estas cosas, como siete siglos de agarenos); en Dinamarca, que “los sastres van al infierno” (¿desterrados o a tomarle las medidas a alguno?); en todo el Este de Asia, que “se pelean marido y mujer” (¿sólo entonces); en el Reino Unido dicen que “el diablo riñe con su abuela”, pero en Alemania, muy racionales ellos, “cuando llueve y hace sol, se acerca el buen tiempo”, que su rima tendrá en alemán.

Me gusta un refrán inglés que dice Some are weather-wise, and some are otherwise que podríamos traducir por “Algunos saben del tiempo y otros saben de otras cosas”; ¿pero de qué otras?

Estos refranes están basado en el empirismo y en verdades meteorológicas básicas así como en la confianza popular de que pueden o no cumplirse. Por aquí se dice: “Al que desee mentir, le basta con predecir”. ¡Oído, cocina!

Y en la pérfida Abión también dicen que “All signs fail in dry weather” que vengo en traducir con un que “Todos los signos fallan con tiempo seco” que es una verdad del mismísimo Pero Grullo. Los teutones no les andan a la zaga “Wenn der Hahn krat auf dem Míst, dndert sich das Weiter oder bleibt wie's ist” que me dicen que es que una cosa así como que “Cuando el gallo canta en el estercolero, el tiempo cambia o se queda como está”… porque, me dicen, los gallos alemanes van poco al estercolero. Voy a tener que dejar de hablar con los vecinos de barra de bar.

Para rematar, un colega galés me dijo un buen día, ante un glencairn de un excelente Dylan de Penderyn -en una jornada sobre eso que llaman cambio climático-, que por Cardiff el populacho decía, a mediados del XVIII, que “Change of weather is a discourse of fools”: “cambios del tiempo, conversación de locos”. Y nos decía más (la tarde se alargó, mientras duró la botella): un prelado de la iglesia Anglicana del XVII trasladaba a sus fieles en un sermón una vieja reflexión vikinga (¡vaya Ud. a saber!): “Everybody talks about the weather, but nobody does anything about it” (tengo escrito en la libreta) que vendría a ser un “Todos hablan del tiempo, pero nadie sabe qué hacer con él”… respecto a que pasa por impredecible. Por eso recomendaba el clérigo hacer caso al más viejo de los refranes ingleses: “Take the weather as it comes” (“toma el tiempo como viene”)

Total que hoy, amaneció sin sol; luego, salió; ahora vuelve a estar nublado; el sol lucha por salir…. “Norte claro, sur oscuro: aguacero seguro”. Voy a salir a la calle a ver si es verdad.





PD. Una reflexión refranera meteorológica final: “A la mujer y al viento, con mucho tiento”. No sé si está en otros idiomas, pero… lo dicho.

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